martes, 29 de septiembre de 2015

Disfrutado el n. 9 de "Exhumed Movies".

Para quienes, como un servidor hasta hace un mes, no sabéis de qué va la cosa, os presento un fanzine to guapo, editado entre Córdoba y Salamanca, bajo licencia Creative Commons.



Cuando uno encuentra joyas como esta y se lo diciendo a los amigos, una pregunta surge espontánea: ¿pero cómo encuentras estas cosas? Yo les encontré por Twitter y no pasaron muchas lecturas antes de que les pidiese este número. Cuesta 22 lereles, más los gastos de envío. Y recibes, a cambio, un fanzine dedicado al "cine oscuro, maldito y de culto" con sus páginas todas y portada y contraportada a todo color. Un total de 384 si no he contado mal.

Portada. Año III, n.9, Junio 2015.
Introducida por la declaración de principios y avisos parroquiales en forma de breve Exhumedtorial y rematada, en cuanto a escrito se refiere, por un bloque de agradecimientos, me ha encantado. Apenas he tenido en mi vida este tipo de material entre manos y da gusto sentir su peso y tacto (que usan papel del bueno, oiga), contemplar la cantidad de capturas de escenas, carátulas para VHS y DVD, pósters promocionales, recortes de prensa... sobre toda una serie de películas que se prepararon en los setenta y ochenta y que a día de hoy se editan en nuevos formatos o se dan a conocer en festivales. No son las únicas fechas tratadas pero el grueso de este número se centra en esas décadas.

Índice del presente número 9.
Claro, luego ya hay que ir bajando a los artículos. Están divididos en cuatro secciones: Cine oscuro español, Fanta-relatos ilustrados, Giallo y Arqueología del cine de culto. La primera parte es la más extensa y no solo se nutre de artículos sobre películas sino que hay varias entrevistas y un par de escritos de los protagonistas recordando su participación fílmica. La segunda parte tiene un solo relato que, a mayores, resulta provenir de un blog activo, así que atentos a otros posibles materiales relacionados. La tercera parte vive de una mezcolanza de obras que van desde el giallo propiamente dicho (en esa fusión de suspense y terror que se recrea más en el asesinato y las capacidades del asesino que en la investigación que le descubrirá) y el fantaterror italiano... y derivados internacionales. La cuarta parte es la más densa ya que se investigan varias películas y se abre de forma impresionante el abanico de copias, derivados, influencias, directores y fechas citadas. Digamos que en las anteriores secciones se definen más por títulos concretos y su destripe y, en esta final, se abarca más. Como siempre, cada artículo es hijo de un autor y su propio estilo.

La parte gráfica está muy bien. Y es de buena calidad en general. Diverge según la película, ya que no siempre se consigue la mejor calidad o podríamos ponerle peros a algunas enmaquetaciones de páginas concretas pero, entre nosotros, cada uno le daría un toque distinto y tendríamos que arar con los bueyes que tuviésemos a mano, ¿verdad? A mí me ha dado muy buena impresión. Y soy un neófito en estas lides, que todavía hace nada que he comenzado a poner capturas de pantalla en mis entradas, jeje, y vaya si no lamento las calidades alcanzadas en cuanto visibilidad y definición. En este número se verán muchas carátulas y pósters y recortes que le dan un aire de época curioso y deseable, amén de ser documentación. Y molan esas páginas finales con el collage de fotos de fans de la revista e, imagino, sus autores en visitas a festivales, además de las portadas ya publicadas y algunas impresiones oscuras a mayores.

Que no se me olvide, que no; que de regalo te llegan un par de pegatas con su primera portada. Gracias.
 
No sé vosotros. Yo la pedí y quedé encantado. Ahora me toca revisar las webs que citan y dejarle el fanzine a claustroman para que lo disfrute.

Ánimos mil para esos proyectos de una productora Exhumed, ánimo. 

Para seguir su sangriento y oscuro rastro...
... su canal de Youtube... su web... su cuenta de Twitter... su madre, argggggggh :-P

lunes, 28 de septiembre de 2015

Superluna.

Cara las once de la noche de ayer. Ourense.
Ayer fue una gozada regresar de Santiago de Compostela con esa brillante luna durante casi todo el trayecto visible. Su luz daba un toque fantasmagórico a la lejanía, oscurecida unas pocas horas antes. Y a esta gótica y bella visión se unió la esperanza de poder ver algo del eclipse anunciado.

Unas cuantas veces en mi vida estuve atento a los fenómenos del superuranio y alguna que otra, incluso, me levanté a las tantas para poder disfrutarlos. Aquí me surgen recuerdos de las fugaces en agosto, algún eclipse, el paso de un cometa visible durante varios días, el choque del Shoemaker Levy 9 contra Júpiter,... y las típicas noches en el pueblo mirando estrellas y todo lo que se moviese en el nocturno cielo tachonado de ellas. Fueron muchas noches.

A pesar de todo ello, nunca me preparé para la fotografía nocturna. Así que aquí comparto unas cuantas fotos, de móvil y de cámara digital compacta, de la lunaza de ayers y esta madrugada. Como recuerdo de una visión preciosa y de la posibilidad de haber disfrutado hoy del final del eclipse y la renovada luz lunar posterior... mientras veía la peli que antes comenté, jeje.

Y para quien quiera saber más, que pegue un vistazo por aquí
 















 

Vista "Zombie".

Policía contra un mal nacido de la brujería vudú.
Tras una noche con pocas pero bien aprovechadas horas de sueño y un desvelo anormal que me llevó a contemplar el final del eclipse de Luna, me puse a esperar alegremente el amanecer con esta película de Lucio Fulci. Película que he visto titulada como "Zombie", "Zombi 2", "Nueva York bajo el terror de los zombi" y "Nueva York bajo el terror de los zombies".


"Quiero irme de esta maldita isla. AHORA".
 Vengan, vengan conmigo cara el muelle 15 del puerto de Nueva York, que tenemos que aprovechar que está un precioso día para enterarnos de la historia de un velero que permanece atracado en tal muelle y ha aparecido vagando a la deriva. Sí, amigos, nadie en cubierta y un olor nauseabundo en el camarote. No se pareciaban signos de vida y tampoco es que pudiésemos llamar "vivo" al ser que emergió para darle una dentellada a uno de los policías que investigaba la embarcación. 


Top less bajo el agua es el baile de actualidad.
Por favor, miremos sin tocar, no vaya a ser que nos contaminemos o que nos siente mal la miasma pútrida que notamos en el aire. Sí, un aire de ciudad que parece resonar con la percusión hipnótica de tambores lejanos. Porque de lejos viene el barquito, de lejos. De una isla indeterminada y que no suele aparecer en los mapas de navegación de las Antillas. Sí, hasta allí hemos de navegar, siguiendo a un periodista y a la hija del dueño del velero de este muelle 15. Desde aquí iniciaremos una singladura que nos permitirá adentrarnos en una isla donde la superstición popular de la mayoría se enfrenta a la ciencia de un doctor que usa la iglesia del lugar como hospital. No nos llevemos a engaños: es un hospital, un lugar donde se cura. Porque el doctor, obsesionado por conocer las causas y la cura de un mal que recorre el poblado, desde el otro lado de la isla, quiere conseguir una cura. Pero, ¿qué cura se ha de intentar frente a la muerte? La muerte, sin duda, de estos hombres y mujeres que... un momento, ¿lo han visto? ¿Se ha movido ese cadáver?... Entonces, no es la muerte sino algo peor es lo que tenemos delante. El médico, devenido ya casi un "mad doctor", mejor dicho, no acierta a ponerle nombre y se niega a secundar a la población, que sabe que lo que pasa es que sufren el vudú, la maldición de morir para renacer corruptos y no-muertos.
Entre sones acuáticos y oníricos, un tiburón elige zombi como almuerzo.
Miren, miren, allí, muy cerca ya. Lo suficiente para distinguirles. Son no-muertos corruptos, con gusanos en sus cuencas oculares, con la ropa raída y sus carnes fláccidas y abultadas, descompuestas. El doctor sigue en la isla, poniendo en peligro a su mujer y sus criados, firme en su deseo de permanecer en estas tierras que siempre se nos muestran con la banda sonora de los tam-tam repetitivos, advirtiendo de la presencia de los brujos del vudú. Brujos que no veremos, de los que sospechamos por su obra: estos muertos redivivos para una existencia de lenta contaminación. Traen la muerte con ellos. Algunos son vecinos del pueblo pero otros son difuntos del cementerio. Y no importa la fecha de su inhumación, no importa. Incluso unos colonizadores españoles se levantan de su tumba, por mucho que hayan pasado cuatrocientos años de descanso.

Siempre hay quien huye, ¿verdad? ¿De qué otra manera podríamos enterarnos en nuestro mundo civilizado de los horrores de tribus que ni sospechamos? Pero, ay, aunque hayamos escapado de esa tierra de noche y muerte, aunque otros hayan muerto y nosotros podamos alcanzar de nuevo la embarcación que nos lleve a islas más salubres, ¿qué importa?

La radio lo advierte, aunque estemos lejos: Nueva York cae bajo la incesante llegada de zombis. El mismo locutor, que pone voz a la noticia, muere durante la transmisión... 

Aunque ya los zombis se habían separado de su aparición por causas mágicas, como en "White zombie", estos son fruto de la llamada del vudú. Pero aparecen a raudales, sin importar el lugar de la isla donde hayan sido enterrados o la época de su defunción. Así están, hechos una piltrafa. Y sobreviven a todo... menos a un tiro bien dado en la sesera. No siempre se acierta a la primera y en la película tendremos nuestra buena ración de gore. Pero son fuertes estos no-muertos. Y con buen aguante al auga, que hasta nos encontraremos a uno en medio del mar. Uno que debe ser bien apetitoso cuando resulta ser la presa de un tiburón que antes iba a por una bella zagala de sangre viva. Qué tendrá el zombi para que el escualo la deje ir para enfrentarse a este despojo que, por encima, presenta batalla y no se queda atrás en cuanto a dentelladas.
Mal que arrasa con la vida, causando dolor y gritos, muchos gritos.
Al vudú lo notamos por las leyendas que se comparten entre algunos personajes y por el incesante tam-tam que resuena en todas las escenas de la isla Matul. También por su obra: la aparición de muertos que o se levantan al callarse su corazón o salen de sus sepulturas, dando más de un susto. Muertos lentos, de los de toda la vida, pero con fuerza. La necesaria para agarrar a una mujer del pelo y atraerla a la muerte, con escena de empalamiento ocular incluida y gritos, muchos gritos, aunque nadie te acuda. Y menos el marido, que se ha ido con cajas destempladas a buscar cura para la zombificación.

Zombis agusanados...
Los muertos redivivos son espeluznantes, descompuestos, agusanados, y tiran adelante en busca de carne viva que da gusto. Hasta el punto de juntarse unos cuantos en camino a Nueva York, sobre el puente bajo el que los ciudadanos conducen ajenos al peligro... o avisados a tiempo de perder toda esperanza. Ciudad que aparece en el título pero que, en la película, se le conceden los primeros y últimos minutos. Lo fuerte sucede en el mar y en la cuasi desconocida isla de las Antillas. También bajo tierra, de donde salen unos cuantos muertos. Y, en un plano de pocos segundos, se nos ofrece incluso la salida a la luz solar desde la perspectiva del muerto.
... y otros zombis bien recientes.

No sé, dejemos este muelle número 15 del puerto de Nueva York y salgamos ordenada y silenciosamente. Cuando estén a salvo podrán saber más si leen las crónicas de otros supervivientes como este señor y este otro de aquí.

Aquí, la película entera.  

Seguro que claustroman se sonríe ahora satisfecho :-)

viernes, 25 de septiembre de 2015

Vista "Inquisición".

Un nuevo rato para el fantaterror español, de la mano de Jacinto Molina, Paul Naschy para los aficionados y amigos. Y sí, película seguramente pasada por claustroman para mi íntimo divertimento.

Aparece como guionista, protagonista y director, siendo esta su opera prima. Y no era un desconocido del género pero faltaba este salto que le permitiese reflejar en la pantalla lo escrito en sus guiones. Ya había colocado varios pero no siempre se contentó con la forma en que los grabaron y proyectaron. Así que aquí aparece, con su nombre verdadero, nuestro Jacinto Molina, como director, en los créditos, y como guionista. Aunque lo primero que aparece y bien aparecido en rojo es su nombre más reconocido, Paul Naschy.

Pasamos ya la mitad de la década de los setenta cuando... ay, no, perdón, estamos en el siglo XVI en Francia. La peste y la brujería campan a sus anchas y hay que poner orden. Para ello, tres inquisidores salen de París y pasan por diversas poblaciones, persiguiendo adoradores de Satán. Quien parece dirigirles es un eficaz investigador cuya fama le precede. Y da miedito ver que investiga por menos de un "quítame allá esas pajas", que con que haya una noticia mínima y fiable de acusación de brujería, ahí mete este hombre en prisión, cintura y tortura a la desdichada de turno. Porque habrá pocos brujos pero aquí solo jovencitas veremos torturar y solo a una vieja van a capturar. El caso es que el hombre no solo es rápido en la investigación y quema de brujas sino que es un fiel estudioso de la literatura demoníaca y un esforzado creyente que opone a la tentación oración y cilicio. Ello no le libra de ser despiadado y confiado en los rumores en los que se basa para condenar. Ni le libra, en esta última población, de caer rendido ante la belleza de la hija del alcalde. Tal pasión les conducirá a ambos al calor del fuego y la muerte.
 
"La tentación. Es su mejor aliada".
Pero, entretanto, tendremos la oportunidad de saber de la llegada de estos inquisidores y de su convocatoria popular a la denuncia de hombres y mujeres que se sirven de poderes demoníacos para hacer el mal. Estaremos en la casa de una verdadera bruja, vieja, cómo no. Sabremos de los juegos y amores de la hija del alcalde y la desgraciada muerte de su amante, casi esposo, que volvía el hombre al pueblo para pedir la mano de la agraciada. Estaremos en un akelarre, aunque sin posibilidad de dilucidar si todo ha sido un viaje alucinatorio, inducido por los ungüentos de la vieja bruja o una verdadera ida cara el lugar donde Satán preside mesa y misa negra. ¿Qué más? Pues la presencia de un tuerto que, en vez de dar buena suerte, lo que trae es desgracia, al ser confidente de los inquisidores y denunciar alegremente a quien no le cae bien o corresponde como macho alfa. Y la peste, la presencia de la peste, primero cercana, luego olvidada hasta que pasa un tiempo y se manifiesta. 

Un personaje interesante y que se mueve siempre en el ámbito del secundario, es el del cirujano. Bien aparece aquí como dentista, cirujano y barbero, como corresponde a tal oficio. Y le veremos aplicar una sangría con sanguijuelas y todo. Interesa por sus ideas. Mientras que los inquisidores aparecen como hombres crédulos a los rumores y noticias que les traen, así sin más, es el cirujano voz de la razón, defendiendo que los akelarres no son más que alucinaciones o representaciones y sueños de los pobres. Estos, al no poder expresarse ni salir de su miseria, manifiestan sus deseos en forma de reunión fraternal donde son aceptados y donde se les concede poder. Un poder que en la vida real no tienen. Y abogan por el demonio, más cercano por sus pecados y vicios a sus necesidades terrenas.


Un detalle del papel de Naschy como inquisidor es el de ser un hombre recto pero torturador, que se exige mucho y se esfuerza, que reza y estudia, pero que ha perdido de vista a Dios y la salvación de las ánimas. Le interesa más la confesión y el encontrar a quienes llaman Dios a Satán, que sacarles de sus maldades. Y en este pueblo donde para, se verá cómo finalmente cae en la tentación de la carne. Parece tenerlo todo claro en cuanto a dogma y sacrificio pero podrá más su deseo y le llevará a la perdición. Un nuevo y fatal protagonista naschyano.

No he encontrado datos sobre las voces dobladas pero hay una que me encanta y creo reconocer. Es una suposición pero creo que es Lourdes Guerras (colaboradora de RNE) quien dobla a la actriz Daniela Giordano. Ya digo, es pura especulación. Por año, podría ser, ya que es por entonces cuando comienza su faceta de dobladora en cine. Yo la conocí por su participación en "Historias" de Radio 1 y por el radio serial "Cuando Juan y Tula fueron a Siritinga" de Radio 3... pero es un dato y una curiosidad que no he podido comprobar a día de hoy.

No se pierdan esta incursión primera de Jacinto Molina como director ni estas críticas llegadas desde el claustro gótico de la Abadía de Berzano o estas notas de alumnos de Historia sobre brujas e Inquisición

jueves, 24 de septiembre de 2015

Vista "El jorobado de la morgue".

Influenciado por los gustos de claustroman, unidos a mis recuerdos y deseos no siempre públicos, me he puesto a ver unas cuantas de Paul Naschy. Y las veo con cariño, lejos del desapasionamiento o la posible frustración, al ser películas que no son nada de nuestros gustos actuales. Así que con cariño me las pongo y las disfruto. Hasta tal punto que esos ritmos calmos, esa sangre que tantas manos embadurna, esas muertes tan instantáneas, esas historias donde conviven un mundo público y normal con otro grotesco y nocturno, han hecho las delicias de estos días. Porque sí, las veo de día, qué desgracia. Ya, ya, al ser fan del difunto Juan José Plans debería dedicarme al vicio por la noche o a la luz de una vela, ya... pero no puede ser.
 
Con calma he disfrutado de este Naschy que integra en su deformado personaje al manipulador de cadáveres de una morgue y al enamoradizo que trata y es bien tratado por las guapas mozas de la película.

El título ya nos lo avisó: tendremos jorobado y tendremos morgue. Y más, amigos, más. Una historia de amor donde el jorobado trata cariñosamente a su amiga de la infancia. La visita en su agonía y llega cuando ella ya ha muerto. Acudiendo a un doctor del hospital, pretenderá revivirla, aunque no podrá evitar perder su cuerpo corrupto de dos semanas en descomposición. Ello no obstaculiza a que el doctor le prometa que tendrá a su amada igual. Y comienza una carrera de asesinatos, sobre todo de jóvenes chicas enfermas, para alimentar una célula protoplásmica que crece y crece y come y come, empezando por el caldito que le preparan en el laboratorio y terminando con los cadáveres que le llevan a su conformación final. Busquen, busqen, a ver si el doctor le concede al jorobado una novia digna.

Es una obra de los setenta, así que tendremos a nuestro monstruito en forma de chepudo que no trae mucha suerte a sus allegados, al menos, no a los que le maltratan. Aquí creo que solo unos niños que le apedrean son los únicos que no reciben una muerte horrible o una leche en todo el careto. Tendremos al científico loco, un doctor que le trae al pairo la moralidad de sus actos, poniendo por delante sus investigaciones y su deseo que crear vida. Y si hay doctor loco, hay laboratorio con sus líquidos de colores y sus potingues humeantes, con la banda sonora de un permanente burbujeo. De todas, no se lo pierdan, el laboratorio se sitúa en una gruta que ha sido usada tanto por la Inquisición como por los judíos perseguidos (lo cual, me ha retrotraído al visionado el otro día, por la 2, de "La torre de los siete jorobados"). Hay más, hay más: hay doctoras, dando más protagonismo a la mujer, sin reducirla a simpre empleada o ayudante del doctor. Y hay paisanos, gente del pueblo que vive sus vidas, riéndose del deformado y sin meterse en los asuntos de los estudiados; compartiendo, eso sí, espacio con ellos en lugares de alterne tales como una taberna. Aquí me falta investigar porque uno de los habituales, cuando aparece la primera vez, me pareció el cantante Camilo Sesto, jijiji.
 
La acción transcurre en Alemania, aunque la gente nos parezca compatriota pero, bueno, que es una película y hemos de hacer una prudente suspensión de la credulidad, ¿no? Aunque la banda sonora, al menos en sus inicios, tampoco nos ayude mucho a situarnos en territorio teutón.

Me llamó la atención la singular vida del jorobado, Gotho, capaz de disfrutar desmembrando cadáveres en una depósito de hospital como de ser el esforzado amante platónico de una joven agonizante, a la que visita cada día con flores frescas. Aquí vi esa doble dimensión de Naschy, con el amor que quiere redimir y las circunstancias que conducen a la visión pesimista de la existencia. Porque es cariñoso el maltrecho hombre, enamoradizo y un poco suelto de cascos, y con cariño responde a quien le trata bien. No hay más que ver cómo confía y se entrega a las órdenes del doctor o cómo las chicas, sacando una camarera gritona, no le rechazan sino todo lo contrario. Y es esforzado, ya sea en la visita cotidiana a la amada enferma como en la lucha a muerte final. Amor y muerte uniditos de la mano, como cuando hay que matar a Waldemar Daninsky para liberarle de su maldición licantrópica. Rememorando la novela de Cristina López, "Tierra de brumas", el amor lleva a la muerte.
 
Otro detalle que me cautivó fue la referencia final a Lovecraft y la risa que me pegué al ver al monstruo, perdón, al primigenio. Que este sí es monstruo y no se anda con chiquitas y se come a la gente. Eso sí, es visible y matable, dándole su ratito de gloria en pantalla, tanto auditiva como visualmente.

Como no voy a escribirlo todo, lean un poco más y cliquen en la parte resaltada, que aprenderán y disfrutarán como jorobaditos.

- Dos críticas desde el magnífico blog abadiense.
- Un despiporre y desbroce de la cinta desde un blog curioso.






Revista "Nueva Dimensión" 136.

Magnífica la idea del amigo claustroman para ocupar unas horas de las pasadas semanas: irnos a fisgonear, comentar y comprar a la Feria del libro antiguo y de ocasión. Este año fue del 5 al 20 de septiembre, en Ourense ciudad, en la Alameda, aguantando bastante sol y un chaparrón, que de todo hubo. El caso es que el paseo cotidiano por las poquitas librerías que vinieron a colocar su material fue bien aprovechado.

Cuatro expositores y mucha literatura e historias. Hasta en dos ocasiones tuve en mis manos libros de los que cayeron postales, haciéndolos así más interesantes. Ya no solo prestaban la palabra a su autor sino que hasta hablaban de su dueño. Y con precios más que asequibles.

Así pillé un par de números de la desaparecida revista de ciencia ficción y fantasía "Nueva dimensión". Una publicación, por lo que voy leyendo, interesante e importante, al dar cabida en nuestro país a autores famosos y muchos noveles o casi desconocidos, que en ella publicaban. No sólo se aceptaban relatos sino que se dividía en variadas secciones donde cabía el artículo, la crítica, cartas al director y la editorial. Publicada en Barcelona, desde 1968 a 1983, con repercusión en el extranjero, sobre todo sudamérica. Y, en este número 136 que acabo de leer, con el orgullo de tener un suscriptor en Japón, tal como leí  en la página 89: "Y no olviden que ND es la revista de SF más internacional en lengua española: ¡se lee hasta en el Japón, podemos justificarlo notarialmente! (De veras: incluso tenemos un suscriptor allí...)"

Una revista de fans de la ciencia ficción hecha por fans de la ciencia ficción, con un recorrido sólido en tiempos difíciles, con otra publicación como antecedente, "Anticipación". Y no cerrada a las ilustraciones más o menos elaboradas y los cómics. Por ejemplo, en este número tenemos cuatro páginas dedicadas a una parodia de Star Wars, titulada "Star crack". Pero lo interesante es la cantidad de relatos que se traen a colación, casi todos breves, de unas pocas páginas, luego los cuentos, un poco más extensos. Y el resto de secciones (una de ellas, "Se dice", ha dado el nombre a una web actual dedicada a la fantasía, el terror y la ciencia ficción).

El formato de la revista es muy cómodo, como de libro de bolsillo, y te la da impresión, hasta que la abres, de que, efectivamente, es un libro. De hecho, me acerqué a ella creyendo que era una serie de libros donde se recopilaban historias de diversos autores. Tras un vistazo vi que era mucho más.

Este número tiene su gracia en este tiempo, recién iniciado el otoño. Y es que corresponde al número de verano de 1981. Otro detalle bonito es que todos sus autores son hispanos, ya españoles, ya hermanos de allende el charco. Lo cual constituye una sorpresa bonita y una recopilación de arte hispano que tanto precisamos algunos conocer, reconocer y, si se tercia, compartir.

Lea más, hombre, lea más sin perderse, que para ello aquí van un par de enlaces (clic en la parte resaltada).
  
- Todas las portadas escaneadas e índice de los 148 números publicados. 
- Entrevista a Domingo Santos, cofundador de ND. 
- Recuerdos de un colaborador de la revista.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Leído "Tierra de brumas".

Hace tiempo, pensé en recoger por escrito las coincidencias curiosas o significativas que tachonasen mi existencia. No lo hice y creo que ahora sería una buena oportunidad para retomar ese deseo de anotar. Una coincidencia de las últimas dos semanas es la de terminar mis lecturas en un impreciso arco de tiempo que se mueve entre el atardecer y el anochecer, sentenciando el recuerdo de lo leído a un sueño que tamice las impresiones diurnas. 
 
Primeras luces de la noche ourensana.
Esto en cuanto a lecturas porque, a veces, este fin de libro empalma con el inicio de alguna película que venga a darle a la noche un giro cara el terror y el blanco y negro. Así sucedió esta semana, en que alegremente disfruté de "La torre de los siete jorobados", emitida en la 2.
Pintada ourensana que no creo que lleve a una ciudad subauriense.

La noche, no obstante, sepulcro de la vigilia subsolar, se nutre de la luz que confiamos volverá. Y bajo luz artificial, en la librería Nobel de Ourense, el miércoles 9 de septiembre del presente 2015, se presentó una novela que compré, siguiendo los consejos tanto de una entregada y atenta dependiente de la tienda como del amigo Pepe González, locutor de Radio Ser Ourense (programa "Hoy por hoy"). Se trata de "Tierra de brumas" de Cristina López Barrio.

Es una novela donde conviven el presente y el pasado, cambiando de tiempos tanto al cambiar de capítulo como, incluso, al pasar de página. Y esto con fluidez que no molesta sino que arrastra. Para no perderse en las sagas familiares y personajes que van apareciendo, ayuda mucho tener presente los sencillos y breves árboles genealógicos del inicio. Porque esta novela, ambientada en el bosque gallego, con un pie aquí y otro en Cuba, con el hermanamiento de este mundo y el Más Allá, es una novela de sagas familiares, contadas por las mujeres. Familias que se emparentar durante generaciones, cambios que trastocan las costumbres, misterios que se van desvelando con los años y que configuran la realidad que viven los Novoa, los Lobeira y los Mencía. Orígenes distintos que van fluyendo y confluyendo hacia un pazo. Pero nunca desaparece el bosque. Porque entre los carballos y helechos está la identidad de algunos hombres y, sobre todo, mujeres, que dan vida a esta historia. Porque en su selvática frondosidad se dan cita los amantes, los cazadores, la Santa Compaña, el eremita, la vida y la muerte. Y esta naturaleza agreste encuentra todavía un certo reflejo en la civilizada organización de los jardines del pazo. 


En dos trazos: una niña regresa de Cuba a Galicia para ser educada por su abuela y sucederla. Esto da pie a la memoria de las familias y los avatares que les encauzan la existencia hasta este encuentro. Y lo que iba a ser preparación para un marquesado se revuelve en un ejercicio de recuerdo, de descubrimientos de secretos, de nuevos encuentros familiares,... En un ambiente que podríamos decir que es de "realismo mágico" se descubren las historias del pazo y las del bosque. Distintas tramas que discurren como regatos, a veces saltarines a veces encauzados, que terminan en el estanque de peces dorados del pazo. Y preguntas que parecen enigmas susurrantes de tales aguas: ¿nos puede el destino que impregna la sangre o lo vence la voluntad? ¿Es el amor principio de vida o conduce este a la muerte de los buenos? ¿Quién es quién dentro de la familia y quién es el verdadero sucesor de los Novoa? ¿Atormentan los muertos a los vivos hasta la extenuación? ¿Caminan aquellos por su particular geografía de un Más Allá que parece replicar nuestros caminos y montañas? ¿Será el grelo nuestra particular planta de poder y acceso privilegiado y enxebre a la divinidad?

Una lectura que me ha dejado muchas imágenes y sensanciones, que he vivido particularmente feliz por las referencias a Ourense y a la vida natural de la fraga. Un libro intenso que me ha despertado las ganas de saber más sobre los ancestros y mi propia tierra y sus gentes, sí. Y una alegría al ver plasmada parte de nuestra alma y cultura en el escrito de una mujer que palpita al son de regatos y abejas silvestres, sin ser natural de aquí.
Parte de la dedicatoria de mi ejemplar.

No se la pierdan: poesía navegando en forma narrativa, la vida del pazo y la vida del monte, un jesuita capaz de adaptar las cinco vías de santo Tomás a la existencia y expresión de un grelo y sorpresas que no siempre son dulces pero que dejan la oportunidad de la redención si el amor es capaz de convertir y decir la última palabra. 



--- Enlaces para saber más (clic en la parte resaltada)___


Web personal de la autora.  
Unos datos y un par de párrafos de la novela. 
Presentación en Ourense, tierra de referencia para la autora.

--- Un par de fotos de la tarde de la presentación.

Aparcando en el 13 antes de la presentación.

Presentación: doña Cristina, escritora, y don Pepe, locutor de Cadena Ser Ourense.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Anocheciendo junto al "Drácula" de Marvel... y amaneciendo vivo.

Hoy la ventana amanece salpicada de gris, así en el asfalto como en lo alto nebular. Y ayer atardeció entre nubes que auspiciaban este amanecer. Más tétricas fueron las viñetas del cómic que me salvó la tarde: "Drácula" en su versión Marvel.

En concreto, los seis primeros números de una colección de Planeta de Agostini que empezó su particular biblioteca con el paso del señor de los vampiros por nuestro mundo. Una tirada que emprendieron con la idea de dar a conocer en castellano el material disperso que existía y darle una linealidad cronológica. Este primer tomo contiene explicaciones a mayores en su presentación, prólogo y epílogo, además de las portadas originales de los números que contienen.

La historia, una vez más, comienza uniendo las figuras del príncipe valaco Vlad III con la del vampiro. Así que es una obra que hace un poco de historia al inicio, con las luchas contra el turco invasor, la defensa del país y del honor del joven Dracul. A continuación, el origen del vampiro, su muerte y reaparición, los viajes en el espacio y en el tiempo, la magia, la caza, la sangre,... Que de todo hay en estas primeras aventuras. Con la imperante atmósfera del blanco y negro, siendo la niebla o la oscuridad constantes de los mundos recorridos: desde Transilvania a Londres, de un castillo a un infierno indeterminado, de un carromato a un coche, de una taberna pueblerina a un pub de la ciudad.


Una errata en la edición española que me hizo gracia.
La feria del libro antiguo y de ocasión que cumple ya su primera semana en Ourense es una magnífica oportunidad de rastrear y hasta continuar la colección. Al menos, en un primer rastreo, el amigo Alberto claustroman y un servidor nos hemos encontrado con más números que este primero que poseo, digo, que me posee.  



Algunos datos técnicos los puedes conocer gracias a esta presentación.
Aún queda una semana de Feria.

sábado, 12 de septiembre de 2015

Escapado de "La muerte escarlata".

La movida Z debe mucho al sr. Claustroman por la cantidad de libros que se ha comprado y que me está pasando. El último ha sido esta novela de final feliz (sin ironía, jeje) de Antonio Calzado, publicado en Dolmen.

Dejo las influencias a las entrevistas y a los críticos pero me he solazado en las últimas fases de esta aventura pensando en Lovecraft. Y no cito el relato para no adelantar nada. Solo digo que los bosques y las presas guardan monstruos que nos quieren mal.

Novela que se ocupa de varias historias que confluyen en un mismo caminar cara el Norte de una destrozada España. Y que me ha sorprendido por ciertas novedades dentro del estilo Z: el origen del mal, las capacidades de la infección en animales y ciertas personas, la organización de los Errantes, la transcripción de la experiencia del alguien con el Síndrome de Asperger, el final feliz (va sin ironía, en serio), la escasa aparición de zombis, la inexistencia de ejércitos profesionales,... hay detalles que insuflan un aire renovado al género aunque, tranquilos, que habrá zombis lentos, disparos, refugios más o menos resistentes, las historias de supervivientes organizados, las de tiradores solitarios,...

Vamos, que tenemos la típica historia de supervivientes que se encuentran y forman equipo para llegar a un punto determinado. Normalmente, van porque se ofrece protección, ¿verdad? Lo divertido es que aquí no sabemos a dónde van ni por qué. Solo hay un miembro que es quien arrastra a los demás cara el Norte, siempre al Norte. Y cuanto más se acercan, más sospechas que se van a meter en líos más gordos que los que dejan atrás. Por el camino, algunos zombis, algunos humanos buenos, otros chungos y la esperanza como moneda de cambio por un día y un esfuerzo más.

252 páginas donde redescubrir el poder de la unión basada en la confianza, el valor de un buen perro que te acompañe y la lectura, a la luz de las últimas luces de cualquier día, de Moby Dick a un niño que se cree una máquina necesitada de reprogramación. También son páginas donde desfilan las maldades de las que somos capaces en situaciones extremas.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Devorado "Zombis A. C."

Soy de los que prestan y aceptan libros, revistas y demás material tocable y transportable en la mano. Sí, me muevo en el cambiante y peligroso mundo del intercambio y la confianza, consciente de la responsabilidad al aceptar una obra que no has comprado y siempre temeroso de que la joyita que has dejado no regrese a tu estantería.
 
El caso es que el buen amigo Alberto "claustroman" me está inundando con su amplia colección Z. Un mundo desastrado y post catastrófico en forma de varios libros y algún cómic que ha hecho mis delicias en pasadas jornadas. Así me he comido "Apocalipsis Z", "Los caminantes" y "Apocalipsis Island", entre otros. Hoy le hinqué el diente a "Zombis A. C.", publicado en Dolmen. Un tomo de 96 páginas que contiene una historia en cómic, una versión de esa historia en palabras y un par de entrevistas con los autores, además de algunas ilustraciones y bosquejos, a mayores. Completito, pues, y digerible.
 
La cosa tiene curvas, las de una ramera de Cortona, precisamente. Y es que ella tiene el secreto de la inmortalidad y comparte tal don con un legionario, la noche anterior a la batalla del lago Trasimeno. En tal batalla, los romanos reciben otro mazazo del cartaginés Aníbal. Y el amigo Zomerio Viriato queda en un curioso estado consciente de no-muerto. Me he sorprendido gratamente de la creativa respuesta que se da a la pregunta de por qué no ha muerto cuando debería estarlo. Porque, como bien indica el título, estamos ante una historia de zombis, un relato que pretende reflejar al primer zombi y dar una explicación de su existencia. De paso, nos cuentan una de romanos y nos divertimos un poco. 

La acción del cómic es la historia del dicho Zomerio, enclavada en la época republicana de Roma, en las II Guerras Púnicas. La de Zomerio y su unidad legionaria de zombis... zombis afines a Roma y sus intereses, zombis que comen carne pero que conviven felizmente con sus compañeros de batalla, zombis que acaban convertidos en un símbolo de resistencia y fortaleza.

Luego viene el relato. Una manera de contar lo mismo o casi. Aquí partimos de una inocente visita escolar a un museo y a la labia del guía, que encandila a los peques, relatándoles la historia de Zomerio a partir de la contemplación de toda una serie de bustos. Claro, el tiempo ha pasado y, si en la historia gráfica teníamos la versión desde la perspectiva del protagonista, aquí tenemos una variante, a varios siglos vista, con lo que eso conlleva de (des)conocimiento y aparición de varias versiones del mismo hecho.

Lectura ágil, la historia contada de dos formas distintas que se complementan y no cansan, material adicional... Pues sí, vale la pena conocer el origen de los zombis de la mano de Rincón y Colorado. En una época de boom Z sienta bien la creatividad y lo diferente, manteniendo la identidad.

Y para quien quiera un poquito más... Lea.