lunes, 30 de noviembre de 2015

Cegado por el "Último deseo".

Vuelvo a encontrar el trío Klimovsky-Naschy-Saly. Y repetimos año, 1975. Pero la temática es bien diversa de la anteriormente mentada, Muerte de un quinqui. Aquí ya nos enfrentamos al miedo nuclear y la vida potscatastrófica en una población pequeña. Porque, aunque no tengamos imágenes directas y siempre quede la duda razonable de lo que pasó, el hecho es que la bomba nuclear ha explotado en algún lugar cercano al caserón que ocupan nuestros protagonistas.

En esta casa, debidamente acondicionada para la diversión y la tranquilidad de estar lejos de ojos indiscretos, se reúnen unos cuantos hombres importantes de diferentes campos, como la medicina y la política. 

 - Eres muy bonita.
- Gracias.
- Estoy segura de que Clara te ha explicado la clase de reuniones que hacemos.
- Estoy muy contenta de estar aquí. Siempre he deseado un trabajo así.

 Allí, ataviados con una vestidura de una pieza que les cubre el cuerpo desde el cuello a los pies y tapadas sus caras con unas horribles máscaras, bajarán al lóbrego sótano donde bellas damas les esperan y la mesa ha sido dispuesta de forma elegante y generosa. Lo único a lo que van es a satisfacer sus impulsos y dejarse llevar por el placer, eso sí, haciéndolo todo allí, a la vista de los demás.

No bien se desnuda la primera chica, a la que da cara y cuerpo Nadiuska, se siente el temblor de la casa y aparecen las criadas ciegas. Y no solo ellas sino incluso una paloma que entra en la casa. Todos ciegos. Cobra fuerza la hipótesis de una bomba nuclear. Y toca decidir si quedarse o salir, optando por bajar al pueblo a por provisiones y decidir luego, al amparo del sótano protector. 

En el pueblo son todos ciegos. Uno, que ya lo era de siempre, y los que sufrieron el destello brillante de la explosión. Estos vagan por las calles en dirección a un monasterio. O bullen sin descanso en el mismo, con los ojos tapados, moviéndose como hormigas pero, al contrario que estas, incapaces de comunicarse. Como si la explosión borrase su humanidad y su capacidad de lenguaje. Esto le sucede a los que están hacinados en un salón. Los que se acercan en grupo tampoco hablan y casi parecen zombis pero muestran, al menos y por diferenciarlos de los reunidos, un comportamiento grupal, pues se dirigen sin molestarse mutuamente de forma coherente. Luego, tenemos a un solitario que viste gafas de sol y porta un arma. Este dispara y habla, dándose cuenta de que allí hay otros humanos. Curiosamente, también detectan humanos los que van en grupo por la calle pero no pasa lo mismo con los del monasterio, ya que nuestros protagonistas pasan entre ellos sin que les hagan caso. Aparte, tenemos al ciego del pueblo, que parece consciente de lo que sucedido y habla tranquilamente con los supervivientes. Según pasen lo minutos, acabará siendo un líder que arremeta contra los escondidos en la casona del placer. Y los que están allí tampoco es que puedan ver mucho ya que o se meten bajo tierra o intentar ver que ha sucedido, sin llegar a descubrirlo, subiendo al balcón. Y si queremos forzar la cosa, cuando aparezcan las fuerzas del orden, no les podremos ver los ojos por su protección en forma de gran casco. Tanta ceguera y todo a plena luz del día... o del destello de una explosión.

En la supervivencia postcatastrófica, tenemos a un líder de los ricos, Fulton (Alberto de Mendoza), que sabe cómo protegerse, cómo observar a las hormigas para saber si la radiación está ya cerca y cómo organizarse. Todo este derroche de saber no va a librar, como te imaginas, a los supervivientes. Pero antes de la muerte hay peripecias mil que podrás observar: las tensiones internas, los intentos de fuga, la organización de los invidentes que, a mayores, ya vuelven a hablar, gritando y arrojando piedras a los de la casa, el papel de líder del ciego del pueblo, la aparición del "séptimo de caballería" en un autobús que podría conducir a los que corren lejos del lugar a terreno civilizado y a las respuestas... y ese truculento final que a ritmo de Himno de la alegría, muestra la contundencia de las autoridades (imagino) tapando el asunto, literalmente. Este Himno es el cuarto, el último en la composición, movimiento de la novena sinfonía de Beethoven. Un fragmento bien conocido que abre y cierra la película, con esa contraposición entre lo que se ve y lo que se escucha, como uniendo en una maremagnum contradictorio la unión del ser humano en la tragedia y la muerte. Y es usado también en el momento en que amanece y la radio vuelve a la actividad de transmitir sonidos: el musical y el aviso de las autoridades cara los supervivientes: la guerra ha terminado, dicen, salgan a las carreteras principales. Ya en el autobús, sonará por penúltima vez, mientras la feliz pareja formada por Fulton y Clara, científico y prostituta, es gaseada.


La muerte, destino común que aquí se alcanza por la violencia, ya sea de los disparos, de pedradas o aplastamiento por masa, ya por la represión que el poder fáctico desplaza al lugar de la detonación para ocultar el percal. Y, así, el muerto al hoyo y el vivo al bollo.

La muerte, que desplaza su guadaña en un arco amplio, captando a todos, independientemente de su catadura moral. Lo que me hace recordar una frase de la película La campana del infierno: "En todas las tragedias tiene que haber una víctima inocente". 

 - Es usted un canalla.
- Cállate, perra.

 Y mientras la huesa ronda, la locura la precede, llevando a los desesperados a unirse tras un ciego para cazar a los poderosos, y tirando por el suelo a un señor médico que hace honores a la máscara que le ponen al entrar a la casa: la de un cerdo.

Paul Naschy en esta filmación come, bebe y fuma pero no acaba en la cama con ninguna fémina, pásmense, y aunque tenga protagonismo Nadiuska y otras conocidas del destape, no verás nada más allá de las transparencias de las gasas que cubren a las mozas y al top less de la citada, que queda oculto con un movimiento ascendente de la cámara, centrada en su rostro. Aquí tiene fuerza el argumento de suspense y terror, sin la añadidura de desnudos más o menos traídos a cuento. Incluso, las esperadas escenas de lésbicos es aquí más un amago que otra cosa.
 

 En cuanto a las autoridades, que siempre se mentan cuando algo malo pasa, aquí andan cumpliendo órdenes. En una curiosa escena, siendo la policía que para un coche para darle un recado: tiene que llamar urgentemente a su despacho. Y, al final, dando la callada por respuesta y, bien enfundados en unos trajes grises y blancos, tapando el asunto y a los muertos bajo tierra.

 
 - Una zorra menos. 


Para breve complemento y lectura más técnica, no dude usted en tomarse unos minutos más, minutos musicales si lo desea con la novena sinfonía de Beethoven, y con ella de fondo pásese por la querida abadía que tantos datos nos ofrece o por la colección dedicada a Naschy. Y páselo de miedo.

domingo, 29 de noviembre de 2015

"Muerte de un quinqui".

Tras insistencias claustromaníacas, la he visto. Esta y la que espero comentar en breve, Último deseo. Las dos con dirección a cargo de León Klimovsky y con Paul Naschy actuando. Pero en esta, ejerciendo como guionista también. En el tema de actuación hay diferencias, también, ya que aquí es protagonista y en la del Último deseo es uno más entre un buen grupo de actores que comparten primeros planos.


Pues bien, lo de quinqui parece un tanto adelantado a su momento (1975) ya que todavía no era algo en boga, como lo serían unos pocos años después. Y aunque tengamos un inicio plagado de recortes de periódicos (incluso con titulares donde aparece la palabra quinqui) y de jerga, cosa que luego desaparece aunque estén los mismos personajes, aquí no nos encontramos con unos drogatas de tres al cuarto ni con unos raterillos sino con profesionales que van a cosa fina y se parapetan tras una buena arma. De hecho, Naschy forma parte de una banda organizada. 

Y así empieza el cotarro, con un atraco a una joyería. Las cosas se tuercen y empiezan las muertes, todas a manos de Naschy, ya sea en la misma joyería ya en la habitación donde su amante le espera. Y, como pasa en El carnaval de las bestias, Naschy huirá con el botín, yendo a refugiarse a una apartada casa, por recomendación de quien fuera su esposa. Sus compañeros saldrán tras él, sin saber al principio donde anda.

En esa casa tenemos a una familia que vive para el hombre de casa, un minusválido sentado en silla de ruedas que tiene a raya a su esposa e hija. Así están de traumadas las dos mujeres a las que ponen rostro Carmen Sevilla y Julia Saly. En el escapado verá la matrona una ayuda eficaz para los pesados trabajos de la finca. Pero el macho ibérico de potentes pectorales no solo acepta trabajar y esconderse en ese hogar sino que va a por las féminas, pasando por encima de la sospecha y amenazas del pater familias, campeón de tiro de precisión a mayores.

Caerán las dos ante la varonil presencia y agresividad del nuevo macho. Porque es él quien, más que seducirlas, las fuerza, especialmente a la joven, lo cual traumatiza aunque las acaba llevando a un amor semejante al denominado popularmente Síndrome de Estocolmo, eso sí, sin rapto de por medio. Dobles vidas servidas y el cabreo inmenso del patético marido, que conoce momentos de lucidez donde quiere complacer a su esposa y se da cuenta de que su hija ha estado demasiado tiempo sola. Las caras de ellas lo muestran: una mujer que apenas sonríe y una joven que fuma en un cuarto de muñecas, más propio de una niña. El jornalero es ahora fuente de esperanza y de alegría: él podría sacarlas de allí. ¿Amor o desesperación?

Todo acaba saliéndose de madre. El marido caza a su hija con el tío y recibe unos tiros como recompensa, los compañeros ladrones dan con él y se llevan el premio en forma de "balacera" y, finalmente, el tiro de gracia es para el mangante supremo que estaba a punto de salirse de rositas, huyendo del lugar incólume y con las joyas. 

Aquí no hay amor ni posibilidad de redención para el atormentado Marcos, que así se llama en la peli. ¿Atormentado? Mucho y desde la infancia, siendo testigo de los malos tratos que su madre recibía y viendo, incluso, como su padre la mata ante él. Esto dará lugar a varios flash back donde compartiremos esos recuerdos infantiles. El hombre hace referencia a ella varias veces, o para decirle que esté tranquila, que su "hijo tiene cerebro" y sabe lo que hace o para vengar su recuerdo si alguien se la menciona.

 
 Media entre estos dos gestos el recuerdo de la madre, que no hay más que una y le tocó a él.


Yo tardé un poco en pillar lo que le colgaba de la oreja, que era un audífono tocho, con su cablecito que va a dar a un micrófono cuadrado. Sirve para poder hablar por teléfono y para darse cuenta que ha caído al ladito de un par de cablecillos chispeantes que le pueden aguar la existencia. Pero poco más. De hecho, al principio pensé: anda, qué equipado, gafas oscuras y pinganillo.

Naschy se lleva, ooootra vez, a las nenas de campo pero en esta ocasión no habrá más destape que un segundo de pechamen de la preciosa Saly. Y la violencia destada no se verá parada ante las diferencias sexuales. Así le zosca un par de tortazos a una destrozada y recién viuda a la que Marcos desprecia. Por tal acción recibirá el regalo de parte de la hija, que por aquellos andurriales paraba: tres tristes tiros.

No se muera usted y sepa algo más leyendo a los que más saben y recuerdan, ya sea desmenuzando un tanto la historia con sus debidas imágenes, ya conociendo más acerca del largometraje y sus hacedores.

FELIZ ANINOVO.

A Igrexa Católica dispón dun calendario particular, que non coincide co civil, alomenos na súa identidade, xa que en canto a segui-los días si. É dicir, levamos a mesma conta de días pero non o facemos do mesmo modo. E isto é porque o calendario eclesial non só quere saber a que día andamos senón que quere santificalo, polo en contacto consciente ca Eternidade. Non só nos di en que momento da semana imos senón que nos axuda a celebralo da man de Cristo.


Este calendario denomínase ano litúrxico e ten a súa visibilización física no calendario litúrxico. O ano litúrxico é o ciclo celebrativo que ten como centro a Pascua e que desenrola os misterios da vida de Cristo e as festas dos anxos e santos. O calendario litúxico é o libro onde quedan anotadas unha serie de recomendacións e obrigas e as datas das festas, sendo esencial e principal a da Pascua.

 Unha nota identificativa é que o ano litúrxico non é unha serie de datas que recordan acontecementos e persoas do pasado senón que nos pon en contacto con eles. Así, o acontecemento central da Pascua sucedeu unha sola vez pero, cada ano, a Igrexa ponnos na mesma onda que ese acontecemento e actualizámolo. Dámonos conta de que foi un antes e despois, algo único e central que o trastocou todo e que hoxe podemos volver a celebralo, como facéndonos presentes ou traendo o acontecemento ó noso presente. Non é una simple recordatorio, é un memorial. Non só se recorda senón que acaba vivíndose porque o facemos presente. Aquelo que pasou esténdese pola historia adiante e, en calquera momento, podemos subirnos ó tren e sentirnos partícipes del. Dalgunha forma, no presente que vai pasando, aproveitando o rato da celebración, entramos na eternidade.

 O ano litúrxico, pois, non só di senón que pide resposta; é celebrativo, implica. É realidade viva que se renova Pascua tras Pascua e axúdanos a vernos e actuar como irmáns ata que tomemos conciencia do noso bautismo e o que elo implica, tanto a nivel personal como eclesial e social. Como ves, o calendario eclesia é moito máis que o santoral, presente tantas veces no calendario civil.

 FELIZ ANINOVO.

Así recordo que empezabamos no Seminario, máis dunha vez, o camiño do Advento. Si, ese camiño hoxe iniciado, pois estamos no I Domingo de Advento. Iniciabamos as catro semanas cara Nadal con un saúdo que pode chamar a atención: feliz ano novo!! 


Porque eso é o que sucede hoxe, que empezamos o ano litúrxico. Xa ves que non coincide co civil. A Igrexa comeza o seu andar anual hoxe, inaugurando catro semanas de preparación para o Nadal. O que pasa é que non sempre se dá un conta ou non o facemos notar demasiado. A diferencia dos adornos e das atraccións mercantís destes días, en moitas parroquias a única luz que se sinte a maiores é a da Coroa de Advento. Un pequeno monumento confeccionado con ramas verdes e catro veliñas que indican as catro semanas ata o Nadal. Nada que ver co que se ve polas rúas. Onte pola noitiña, por exemplo, xa se acendía na nosa Catedral de Ourense.


TEMPOS CON TEMPO.

Catro semanas para pornos a tono. Pois si, ó longo do ano litúrxico dispóñense certos tempos para coñecer e tratar a Deus, con certa calma e premura. Para que poidamos convertirnos progresivamente, sen estalidos fogosos que pronto se poderían apagar. Un deses tempos é o do Advento, o destas catro semanas preparativas a Nadal. Ese será o seguinte. Logo entraremos no tempo que se soe chamar Ordinario, camiñaremos pola Coresma camiño da Pascua, que son outros dous tempos denominados fortes e volveremos ó Per annum ou tempo durante o ano. Tempos para que dispoñamos de tempo, porque acadar un costume leva tempo.

Así, pois, feliz ano novo. Aquí non nos venderán resultados sen esforzo nin bos desexos que abandonar senón que a promesa é a do camiño, a compaña é ben xenerosa, sendo a luz dos homes e mulleres que foron antes ca nós, con María á cabeza e os anxos preto, a meta é ser nós tamén esa luz e selo para sempre. 


UNS ENLACES.

De forma sinxela, pensando nos peques, van estes debuxos, citas bíblicas e frases, xunto cun calendario para non perder o paso.

O Advento pode iniciarse cunha vixilia, como a da Catedral de Ourense onte.

O calendario litúrxico pode adquirirse na librería Betel de Ourense pero tamén o podes consultar e descargar online dende a páxina da CEE.

viernes, 27 de noviembre de 2015

"Firmado: Nikola Tesla."

Un nuevo título, presente en la Biblioteca Nodal de Ourense, sita en la calle Concejo, me ha arrancado una sonrisa. Primero, por su temática y, luego, por su simpática portada. El contenido del libro es una selección de cartas y escritos de Nikola Tesla, que abarcan desde el año 1890 a 1943. Lo simpático es que la ilustración de cubierta corrió a cargo de Kukuxumusu.
  
Este año ya había dedicado varios días a escuchar conferencias sobre él. Pude hacerlo gracias a ese maravilloso depósito de audios que es ivoox.com y pude aprovechar tiempos más o menos libres, además de algunas actividades que me permitían un mínimo de atención a lo que escuchaba mientras las realizaba. El caso es que me subyugó su vida y obra, su capacidad de trabajo y supervivencia a pesar de las dificultades, su abnegación cara la consecución de un futuro mejor donde brillase la paz. Tuve la suerte de seleccionar varios audios que dieron cuenta de muchos detalles biográficos de Tesla y sus experimentos, a veces engrandeciéndole de un modo admirado, otras veces intentando una visual con sus luces y sombras.

Pero, claro, una cosa es haber oído hablar de él y otra es oírle a él. Creo que no ha quedado su voz registrada para la posteridad, por eso, más que oír, leerle. Es una suerte que un compatriota como Miguel A. Delgado se haya ocupado tanto de dar a conocer a este inventor croata para que hoy podamos hablar de él. Y que Turner Publicaciones se haya sacado un par de libros con escritos del homenajeado. Los dos, para mayor suerte, presentes en la Biblioteca pública ourensana. Y hoy que he tenido tieeeeeempo para leer, lo he finiquitado. Literalmente, ha comenzado conmigo el día.

Ourense, hoy a las ocho de la mañana.
 Entre el prólogo y los apéndices, encontramos una selección de escritos teslianos traducidos al castellano. Una primera parte son escritos varios, incluyendo un poema. La segunda parte son una serie de cartas. Los apéndices nos hablan sucintamente de la familia, amigos y una serie de personalidades que trataron con Tesla y que es interesante conocer, ya que son citados en los escritos anteriores. Luego, 15 páginas donde se desglosa la biografía de Nikola Tesla por años, con una información de pocas líneas. La breve sección acerca de las fuentes se refiere al origen de los variados escritos de la primera parte.

Entre lo escrito por nuestro homenajeado y lo escrito por el editor, podemos hacernos una idea de quién fue y cómo vivió a caballo de dos siglos, Tesla. Por qué fue ninguneado en gran parte y cómo se le va recuperando, no solo en su país de origen. Y podemos abrirnos al misterio de su persona. Un misterio con sus misterios pero que se va iluminando con este libro. Así, veremos referencias por su gusto por las palomas, que llegaron a seguirle de hotel a hotel en que se hospedaba. También asistiremos a una serie de anécdotas y elogios que Tesla hizo de Edison, incluso cuando ya habían cortado relación, tras nueve meses de exhaustivo trabajo y falta del pago prometido. Pues sí, mucho se habla de tal ruptura y de la mala leche que le queda a Edison en contra de Tesla pero quizás no se diga tanto que aquel ayudó a este cuando perdió su laboratorio en 1895. 

Algunas líneas de lo que puedes leer, a ver, a ver. Sin desvelarlo todo, jeje.

Cita la misma anécdota de juventud en un par de escritos, a la pregunta ¿de qué tenía miedo Tesla? Pues de un ganso. Un ganso de su propiedad al que había molestado de pequeño y que luego hubo de sufrir hasta llegar a tenerle picando en su estómago. Por contra, el cariño se lo llevaba especialmente su gato, gracias al cual descubrió la electricidad un día de tormenta en que el pelo del animalito estaba cargado de estática. Cuenta también cómo su mente le sirve como laboratorio y banco de pruebas. Así, prima esa visión mental sobre los planos y las pruebas físicas, llegando a afirmar que lo que funciona en su mente funciona luego, tal cual, al ser montado en la realidad. Y no solo habla de esta capacidad de imaginación sino también de su concentración y sus recuerdos, vívidos y exactos, ya sea de ambientes o poemas. 

Respecto de la religión, la respeta y hasta la valora positivamente. No tiene por qué entrar en confrontación con la ciencia: "No hay conflicto entre el ideal de la religión y el ideal de la ciencia, pero la ciencia se opone a los dogmas teológicos porque se basa en hechos". Por parte de padres, la religión está muy presente y le rodea, siendo su padre sacerdote ortodoxo y teniendo parientes por parte de madre que llegaron a obispo, como un tío suyo. No solo sino que de él se esperaba que estudiase para el sacerdocio pero enferma y le arranca a su padre la promesa de que si cura estudiará ingeniería, curándose a los nueve meses, en 1873.

En más de una ocasión habla de llegar a ser millonario, famoso y a ofrecer al mundo grandes descubrimientos. Se sabe capaz pero sus decisiones en cuanto a inversión y negocio son nefastas, llegando a la bancarrota en 1916. No le impedirá seguir y seguir en sus trece y escribir una carta en 1919 que, en sus primeras líneas, reza: "en respuesta a tu carta del día 26, yo tengo la expectativa de convertirme en multimillonario sin entrar en el mundo del espectáculo." 

También le veremos tocar el tema de la paz, defendiendo lo siguiente: si conseguimos dotar a las naciones de un sistema de defensa indestructible que no pueda ser usado como arma, llegará la paz. Y respecto de la concepción fue un defensor acérrimo de la eugenesia, al estilo de las abejas: la reina sale seguida de varios machos y solo la fecunda el macho que logre volar tan alto como ella. Podríamos seguir hasta el momento en que le parece haber descubierto una señal proviniente de otro planeta, quizás Marte, porque estaba convencido de la existencia de vida inteligente en el planeta rojo. Y descubrir su celibato férreo y voluntario en favor de un trabajo mental y físico que llevase al mundo a un estado superior. Lo cual no quita el trato afable, cariñoso y hasta coqueto con alguna dama.


Como enlaces, quedan hoy estos tres:

1. Datos editoriales del libro. 
2. Facebook dedicado al libro y a noticias actuales sobre Tesla. 
3. Página personal del editor Miguel A. 

Non faltan as revistas.

Pois non, non faltan as revistas nos kioskos e, inda por riba, aparecen novos títulos de cando en cando. Eu antes tiña gran interese nelas e íballe seguindo a pista a varias, a veces comprando e outras só mirando o que contiñan mes a mes. Agora xa non o fago pero nestas últimas semanas decidín fixarme o que hai nas estanterías deses mundos tan cheos de cor como son os kioskos.

Mes a mes van aparecendo e desaparecendo títulos, ás veces porque alá foi a publicación e, a maioría delas, porque hai un cambio de número. Veñen as novidades e marchan as do mes pasado. Xunto cas revistas soe haber coleccionables ou regalos, o que lle dá un valor añadido. Isto a pesar de que moitas veces collemos os primeiros números e como non haxa un certo interese xa non lle seguimos a pista. Ou pode resultar que o que nos ofrecen non nos interese. A este nivel, que ben ver que non sempre hai que pagar máis para obter a túa publicación desexada. Outras veces o precio é tan ridículo que vale a pena collela como ven. E non quedan aquí as posibilidades, ata te atopas títulos que se publican en dous formatos distintos... e ata che pode cadrar que un formato traia un detalle e o outro non ou o que ofrece sexa distinto.

Tamén observei nesta investigación pedestre que hai un bo número de páxinas impresas que xorden de programas de televisión, series, incluso canais e, non digamos, relacionadas con películas de fama. Xa non son sobre unha temática senón que se centran nos contidos e entrevistas deses programas da televisión ou sobre o universo, personaxes e secretos das series ou películas ás que se dedican... e para de contar. Neste campo teño visto novidades nestes meses.
 

Pero non só hai que ir ata o kiosko senón que atopamos publicacións que só ou case só se atopan por suscripción. Estou pensando en certo título feito en Galicia que vin o outro día na estación de tren de Santiago e que só ten uns poucos puntos de venta en toda España e despois se move por internet ou suscripción. Tamén estou pensando no mundillo do fanzine, que hoxe salta tanto á rede pero move as súas publicación en papel a base de petición persoal, sen ter un lugar físico na que estea exposta.

Pero podiamos ir un pouquiño máis alá e mirar a primeiros de mes nas nosas parroquias. Claro, si, nas mesmas igrexas poderemos atopar certa publicación diocesana en forma de revista. Con doce páxinas a toda cor, Comunidade informa do que vai acontecendo e do que se fai na diocese. Con noticias desde diversas parroquias, con fotografías, axenda e breves apuntamentos de cultura cristiá. Iniciada sempre cunha carta do sr. Bispo que nestes últimos números fai referencia á familia.


Esta revista coñeceu distintos formatos e amplitude. Cando chegou a crise decidíuse seguir publicándoa, inda que cun número menor de páxinas, non sei se tamén de cantidade, pero pensouse que este modo de presencia era boa e necesaria. Tamén a podes descargar dende a web diocesana. Se a valoras e o ves posible, fai como teño feito eu varias veces: colaborar cun ingreso para que se manteña. Penso que ten a calidade máis que suficiente e ocupa un bo número de horas a varias persoas como para valorar economicamente a súa existencia. E de ter algunha boa idea acerca dela e dos contidos, non deixes de escribirlle ós responsables por se o poden ter en conta. É unha realidade viva e cambia.

Dende estas humildes liñas, o meu recoñecemento e valoración a cantos se siguen preocupando de enviar novas e fotografías á web e á revista; un ánimo grande a Cristina e Felipe; un bravo ó bispo por apostar por un medio que a día de hoxe non só se mantén senón que coñece un florecemento impresionante. E unha chamada de atención a cantos a recolledes do bando ou da man de quen vola ofreza na parroquia: valorádea, lédea, compartídea e, se podedes, aportade unha miguiña que faga a carga de mantela viva un pouco máis lixeira.

 
 
Para cantos a queirades consultar vía online ou descargala, vinde por aquí. A deste mes tela aquí mesmo. E foi dela de onde saquei as fotos que acompañan esta entrada.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Flotando lejos de "Panteón: conciencia descarnada".

Conozco al autor, Carlos Sisí, por su trilogía de los caminantes. Y hace nada me enteré que ganó el premio Minotauro, en el 2013, por su novela Panteón

No he tenido ocasión de leerla pero sí un relato complementario que el mismo escritor ofreció gratuitamente. No sé el estilo de la novela pero el del relato se puede mover tranquilamente entre la ciencia ficción y la juvenil. 



Se trata de una breve aventura de un par de chatarreros cósmicos en un complejo minero, localizado en zona de asteroides, aunque sin referencias en los mapas estelares. Tras un escaneo de la zona y viendo que nada se mueve deciden entrar. Y dentro se encuentran un espectáculo de desolación y vacío, como si fuese todo abandonado a toda prisa. La reactivación de la computadora central dará algunas pistas de la finalidad del complejo y aclarará lo que pasó allí. Y, a partir de estas primeras luces en ambiente tan tétrico, comenzarán las carreras, literalmente, por la supervivencia de ambos. La capacidad de actuación de la computadora es limitada pero suficiente para poner contra las cuerdas a los dos hombres y llevarlos al límite. 

Pero, contra toda esperanza, sobreviven. Y ya no se encuentran ni solos ni en un lugar asolado y hostil sino en unas instalaciones hospitalarias, recuperándose. El encuentro con otros humanos segirá aportando luces y aflorará más y más dudas acerca del lugar y la experiencia vivida. Sobre todo, cuando les digan que lo que han vivido es algo controlado y excitante que busca ocupar el ocio de arriesgados jugadores. Consecuentemente con esta versión, pueden irse de regreso a su nave y labores, sin desvelar el lugar y su experiencia. Pero, como suele pasar, tras regresar al espacio exterior en su cacharro se dan cuenta que no todos los hilos que les unen al complejo se han cortado... y que les quedan decisiones por tomar.

Por esa agilidad y brevedad me ha gustado. Una nueva lucha entre la computadora y el hombre, entre las expectativas, los conceptos y lecturas acerca de la existencia que nos pone a pensar un poco y abre las posibilidades de salirse por nuevas vías o las ya conocidas pero actualizadas. Una aventura que coloca otra vez a las inteligencias artificial y humana frente a frente como incompatibles. Y hace de la persona pieza de un engranaje de producción, reduciéndola a sus resultados y posibilidades de esfuerzo físico. La supervivencia y los juegos de poder saltan a escena.

No sé, al no haber leído la novela, cómo empalma luego con todo lo pasado o si es un simple divertimento, presentándonos a dos personajes en una aventura que sucede unos meses antes de lo expuesto en Panteón.

A mí me ha hecho pasar un rato relajado. No es de lo mejor que haya leído en el género pero me ha venido de perlas para pasar un rato muerto y poder conocer la obra de un escritor del que solo conocía su aportación al mundo Z. Un poco de ensoñación y aventuras espaciales viene bien de cuando en vez, ¿no?

Para los análisis de virtudes y defectos, hago la aportación en forma de enlaces, porque poco más se me ocurriría a mí decir. Por un lado, una crítica de este escrito, jugoso y razonado, aquí. Por otro, presentación de la novela aquí, oficial, con enlace al relato gratuito, y desde un blog de lectora, aquí.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Memorias naschyanas.

He regresado por la fresca sala de préstamos de la Biblioteca pública de Ourense a buscar qué hay sobre Naschy, Ossorio y Tesla. Cada vez me son más familiares y, aunque mi memoria es malilla, me gusta seguir sabiendo de ellos. Así, hecha  la investigación (que la puedes hacer desde casa, también), me pillé una publicación. Son unas memorias de Paul Naschy.


 

Si estas fueron publicadas en  2008, existen las más conocidas de 1997 (Memorias de un hombre lobo), así que algo nuevo contarán, ¿verdad? No puedo hacer la comparativa, fuera de adivinar que todo lo que diga referido a estos últimos diez años es novedoso. Ya, pero no sé si amplía algo repecto de lo ya dicho.

Este libro es de poco más de doscientas páginas pero la parte de biografía compartida es de unas 178. Se complementa con una introducción de Alberto de Cuenca y un epílogo de Quentin Tarantino que no van más allá de 8 páginas escritas. Las dedicadas a las fotografías no están numeradas pero ocupan 10 hojas.

Estas memorias apelan a la máquina del tiempo de H. G. Wells y no son linealmente cronológicas sino que van un tanto al ritmo del autor, a lo que le surge cuando cita una película, a una persona o un acontecimiento. Y están redactadas en un estilo breve y ágil que te lleva a seguir más y más. Son emotivas. La alegría de poder expresarse y de verse reconocido pasa, a veces, al agrio recuerdo de su soledad y aportaciones dentro del cine. Pero no solo de cine se habla y don Jacinto rescata recuerdos de sus épocas como competidor, de los obstáculos que sufrió en su carrera halterofílica, de las mujeres de su vida (o, al menos, de algunas), del apoyo que encontró en su padre, mujer e hijos y el vacío que padeció por parte de su familia cuando eligió dedicarse al deporte y al cine, lejos de las trayectorias serias que le preveían como arquitecto o ingeniero.

Yo le puse voz a este librillo entrañable e imaginé al Naschy de los últimos años abriendo la puerta de su casa, pidiéndote a cambio un poco de tu felicidad y tu sangre y disculpándose por no tomar un vino contigo a la luz del plenilunio. Cosas de la imaginación o de la esperanza. Jacinto Molina tenía esa férrea convicción de que la luna volvería a brillar en la noche oscura de la senda que él forjó en solitario.

Poco después de la publicación de este libro, murió, así que es una fuente bonita de datos y anécdotas para conocerle. Y al acceso de cualquiera que se pase por la biblioteca de la ourensana y empedrada Calle Concejo. Una fuente de datos que no se queda en ellos sino que es una colección emotiva de recuerdos que fluyen con la presteza de una conversación o del monólogo que se produce en una conversación, cuando quien habla entra en barrena y quien le escucha sonríe y queda embobado, pidiendo más y más.

En este monólogo dialogante aparecerán las fotografías, como cuando ahora nos sacamos el móvil y damos color a lo dicho con lo mostrado en una pantalla. Son fotografías en blanco y negro, con su respectiva leyenda, impresas en el mismo papel de las palabras. Y recogen escenas de películas y de encuentros cinéfilos, portadas y hasta un acontecimiento familiar. Por eso veremos a Paul Naschy actuando, recibiendo la Medalla de Oro de Bellas Artes, posando junto a Tarantino o junto a su esposa e hijos.


Forma parte este libro de toda una colección y es un buen apunte autobiográfico que se lee con gusto y rápido, a falta de tiempo o de un ejemplar de las Memorias antes citadas, con casi el doble de páginas que estas.

Despregando velas.

Aquí vai unha entrada distinta, tanto polo idioma como pola temática. Por outro lado, espero que sexa a primeira pero non a única. Porque este blog personal é unha colección de anotacións e as experiencias reflexadas poden vir de moitos ámbitos distintos. Experiencias e falares. Non podía faltar o galego, esta ligua da que me sinto orgulloso e falo tódolos días, lingua nai na que medrei, sen maiores problemas, xunto co castelán. E a temática non vai a ser á que te teño acostumado, hehe, xa que escribirei un pouco sobre a actualidade eclesial en Ourense, fixándome nun aspecto. Espero poder divulgar e, quizás descubrir, parte do que vivín de cerca estes pasados anos e que agora sigue existindo. Hai necesidade de razonamentos e de oración, así que con gusto o fago público para posibilitar unha dinámica de coñecemento, valoración e axuda. A.M.D.G. e ben dos irmáns.


Pois ben, nestes meses a diocese de Ourense ponse as pilas especialmente. Non é que estivese de vacacións durante o verán pero ben que se nota o inicio de curso, con novas propostas e actividades. En concreto, peguémoslle un vistazo a unha das institucións diocesanas: a Vicaría de Pastoral. E por que? Porque, hoxe, mércores, está dirixindo unha convocatoria da que me gustaría falarvos: o colexio de arciprestes. Imaxino que, a estas horas, xa estarán rematando ou empezarían ca comida. Polo que vexo na web diocesana, segue sendo ás once no Seminario Maior de Ourense. Sorrío ante esta hora porque fun quen deu a idea hai un tempo e aceptárase. De sempre, nos últimos 9 anos era ás dez e media da mañá. Pero houbos cambios e eu propuxen un pequeno cambio que nos axudaría a aproveitar mellor a mañá.

Axenda na web diocesana.
 De que vai a cousa? Pois dunha xuntanza mensual que convoca e organiza a Vicaría de Pastoral. A ela chámanse ós arciprestes, vicearciprestes e delegados episcopais. Soa estar tamén o sr. Bispo, de tal forma que se produce unha dinámica bonita de comunicación. Xeralmente, estas reunións teñen un esquema que comeza ca oración na capela do Seminario, sigue ca exposición do horario, notificacións e o tema que se queira tratar esa mañá, un descanso e traballo en grupos, exposición conxunta das conclusións e comida cos seminaristas. Xa vedes, algo entrañablemente familiar. De feito, sempre se loitou por facer no Seminario, mantendo o contacto entre os arciprestes, delegados e os seminaristas. E co cariño que se lle ten á casa onde un estudiou e vivíu unha serie de anos.

Organigrama da Vicaría de Pastoral
Hoxe ten lugar esa reunión. Empezarían co rezo da Hora Intermedia na capela e logo irían para o salón azul da entrada. Recoiro, e vexo que a temática deste ano ven cargadiña de cousas novas e actualizantes: o tema do Sínodo Diocesano e o artellamento do Consello de Pastoral. Jo, pois a ver se se van facendo realidade. De feito, levo anos escoitando cousas sobre estes temas pero o que son os pasos cara eles poucas veces pasaron da exposición teórica e desiderativa. Esto de "escoitar cousas" é froito desa cercanía dos arciprestes e dos seminaristas: permite unha certa comunicación e o sentimento de cercanía entre maiores e estudiantes.

Non todo é falar de algo, non, vanse vendo realidades. Sen ir máis lonxe, no mesmo colexio. Este foi reformado nestes anos pasados. O tema falárase, propuxéranse ideas, discutíranse e rematouse reformando o número de arciprestados, a participación e representación dos mesmos. O tema do Consello de Pastoral xa é un vello coñecido e ogallá este ano poida comezar a funcionar ou se constitúa. De momento, xa hai un novo Vicario de Pastoral e nel teremos que por esperanzas, ideas e oracións, verdade? Moito ánimo, Paco!!

Por certo, non pensedes que esta institución está conformada por xente maior. Hai de todo. Claro, a idade que prima nela é a dos maiores pero hai xente nova como David, da delegación de xuventude, ou Jorge Juan da delegación para a vida consagrada. E non son todos curas... inda que sexan case todos.

Esta reunión ten vocación de saír da aula onde se desenrola cara as parroquias. Inda que non sempre se consigue, o arcipreste ten a obriga de informar ós sacerdotes do que alí se fala e tomar impresións e ideas deles para logo poder expolas. Dá a posibilidade dunha comunicación entre compañeiros. Por desgracia non sempre se dá esa comunicación. Pero o canal aí está. E é mensual. 

A imaxe que me ven á cabeza para rematar estas sinxelas liñas é a do faro. Nunha mañá de néboa coma hoxe, tralas paredes de pedra do Seminario estase rezando e traballando para comprender mellor a Igrexa e levala ó mundo. Falarase e pensarase. Alí temos a luz deste faro que é importante, non a única. Moitos ánimos!!!

Para compartir, saco hoxe á palestra a web diocesana e os blogs de xuventude e nova evanxelización

lunes, 23 de noviembre de 2015

"Monctruos, monctruos" en el "Misterio en la isla de los Monstruos".

Alaaaaaa, qué contento estaba yo a punto de ver otra de Paul Naschy cuando resulta que me entero que también salía Peter Cushing. Uyyyyy, y dirigida por Juan Piquer Simón. Y, Y, y salía Blanca Estrada... y, y, y... ¿y Ana Obregón? Pues nada, Play y pa´lante.

Pero fue empezar y ver que mi gozo estallaba y su hundía en un pozo, eso sí lleno de oro, que sepultaba el tesoro, a Naschy y a los malosos que le perseguían. Que así empieza la cosa, con una persecución para quitarle el oro al chavalote. Y hay tiros y explosiones y oro y, y, y...

Y se entra en la trama, la que seguirá la peli, inspirada en una novela de Julio Verne: la compra de una isla, el viaje del sobrino del comprador a la misma y la lucha por sobrevivir a una serie de ataques provinientes de monstruos, caníbales y piratas. Con final feliz oiga, y con un tema de Regaliz como parte de la Banda Sonora.

Entre la persecución primera y la subsiguiente compra de la isla no hay continuación, son como dos historias paralelas. Pero ya se unirán, ya. El caso es que hay una pugna por comprar esa isla. Dos hombres pujan, uno de ellos sabiendo bien el tesoro que contiene. Pero es este quien debe dejar la puja, debido a la cantidad del rival en la subasta. 

Con la compra, se prepara un viaje en el que el protagonista será el sobrino del nuevo dueño. Este, prometido ya con su amada, decide salir a ver mundo, a vivir aventuras, y regresar como un hombre hecho y derecho que podrá llevar con orgullo y honor a su prometida al altar. Mientras el joven así cavila y se expresa, su prometida aprende a bailar de la mano de un histriónico francés petulante e hiperactivo, no exento de buen corazón. La joven es la actriz Ana Obregón, aunque eso de actuar le queda como muy alto ya que sus registros son bien limitados.



Pues bien, el tío le prepara todo y envía a su sobrino a vivir esas aventuras junto al profesor de baile y maneras, dejando a la nena en casa. A la tripulación y a estos dos se unirá un polizón que no deja de decir que es un "miselable chino" y otras lindezas donde comprobaremos que un chino no sabe pronunciar la r... y peldel-le, digoooo, perderle de vista en la cocina. Luego, ya perdemos de vista a todo quisqui porque resulta que el barco arde y está siendo atacado por unos monstruillos con bengalas en las manitas. Esto lleva al naufragio y a las aventuras en la isla donde llegan el joven y su instructor. 


 - Yo, de usted, me pondría el chaleco salvavidas. No quiero ni imaginar los peligros que nos aguardan.


Aventuras que suponen buscar un sitito donde cobijarse, poner a una tribu de caníbales en fuga, huir de unos gusanos que escupen vapor y son gigantes, escapar de una especie de dinosaurio,
 
disparar plátanos a unos moradores del desierto, digo, piratas extraños, coleguear con una preciosa náufraga, correr por la isla y buscar un barco que les saque de allí. Pero no es todo, no, pues queda el guardar el oro que han encontrado, huir de subsiguientes ataques de los ladrones que resultan ser esos piratas tan extrañamente ataviados, asistir a una pelea de féminas en la playa,... Y esperar que un chino ex machina solucione el despiporre final.
 
Es una de aventuras, de ida de olla y para todos los públicos. Tampoco es para pasárselo genial pero puedes aprovechar si no hay otra cosa que ver. Aunque solo sea por ver la última película en la que trabajó Blanca Estrada o cómo se pega con la Obregón. 

La cosa comienza como si fuese a ser algo serio con un toque de humor, debido al personajillo del instructor de baile y buenas formas, pero pronto ves que aquello no coje forma y se vuelve un largometraje de aventuras para toda la familia.


 - Y este es nuestro experto en ecología.

 
Hay momentillos que me han encantado como el equívoco del nombre del sr. Artelect, al que todos llaman "tartelet", recibiendo la contestación de este de que no es ninguna tarta; sus intentos de civilizar a un monito; la cutrez de los monstruos marítimos; la escena de la ametralladora de plátanos y la repetición de la tira de palos para repeler un ataque a la puerta de casa; la desvelación de la nacionalidad del negro mudo;... y, al principio, ver como Naschy se agarra del brazo cuando ha recibido un tiro en la espalda.

Yo recomiendo, antes que verla, que te leas estas críticas aquí, aquí y aquí, y te tronches... luego ya, como veas, pero solo si no tienes otra cosa que hacer, jeje. Si llegas al final de la peli podrás hacer tuyas las palabras del joven aventurero: En cuanto a nuevas experiencias, gracias a la isla de los monstruos creo que he tenido bastante por el momento.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Me voy de... cómics con Waldemar Daninsky.

La pasada Feria del libro antiguo y de oportunidad que se pasó por Ourense dejó varios títulos en las manos de Claustroman y mías algunas joyitas. Y a veces no es lo que cueta o lo valorado que es algo sino el aprecio que le concedes y las ganas de tenerlo. De tenerlo, hablar de él y compartirlo. Reconozco que una de las acciones más peliagudas en las relaciones humanas es la de prestar un libro. Menos mal que tengo las suerte de un par de buenos amigos con los que compadrear de este modo de forma segura. Uno de ellos, el principal, es don Alberto, Claustroman, ourensano enamorado del claustro de san Francisco de nuestra ciudad e investigador infatigable que le ha dado a mi vidilla casera un calor especial, con tantos enlaces y tanto material referido a la cultura y al cine de terror. Es un placer poder tenerle cerca y poder compartir con él, aunque es él quien se lleva la palma en cuanto a material ofrecido.

Pues en tal feria, tras pasearla y revisarla, tras aguantar los calores debidos a la época y a la situación geoestratégica en la que estaba colocada (que tampoco era la mejor), encontró el amigo un par de cómics que he podido leer estos días. Son dos obras que surgieron del apareamiento literario entre Paul Naschy y el dibujante Javier Trujillo. Hasta donde sé, el encuentro entre ellos dio lugar a la publicación de algunos materiales gráficos para la película Empusa, la novela Alaric de Marnac, los cómics dedicados a Waldemar Daninsky y la adaptación, también en cómic, de la películla Latidos de pánico. Yo tengo los dos dedicados al hombre lobo, marca Naschy. 

Por lo visto, estaba el ilustrador trabajando en una segunda parte, que se llamaría Waldemar Daninsky - La katana de plata, y hasta he visto algunas viñetas por ahí como adelanto, pero creo que no llegó a publicarse. Sería la continuación de uno de estos dos cómics, el titulado Waldemar Daninsky - El origen de la maldición. Este, siendo la primera parte, versiona la película dirigida por Naschy, La bestia y la espada mágica. Narrado en primera persona, nos da la visión de un samurái encargado de resolver el misterio de unas horrendas y sangrientas muertes. Este hombre es un solitario que ha de seguir la pista de un misterioso asesino, más cercano a las bestias que a la acción de un sádico. Investiga los datos, se acerca al escenario del crimen y lee. Aunque su investigación sea racional está abierto a los relatos que hablan del hombre lobo. Y la sospecha se tornará certeza cuando esté frente a él, en la noche plateada del plenilunio. Seguirá al ser hasta su casa, entrando en ella de día y conociendo de primera mano la desgracia del extranjero que la habita junto a dos mujeres.


Él es el hombre lobo, sí, pero lo es por la maldición que una mujer hizo caer sobre su familia, siendo él un nonato. Ahora le persigue y le transforma cada noche de Luna llena, para su pesar, pues él se opone a la bestia y aborrece los crímenes cometidos al amparo de la noche. No hace ascos a ninguna carne humana pero siente debilidad por las jóvenes. Mata cada una de esas noches y, luego, en el transcurso solar hasta la siguiente Luna, busca un remedio para su mal.

El segundo cómic es otra adaptación. Y lleva el título de la película: El retorno del hombre lobo. Daninsky yace muerto por la gracia de un puñal de plata que le atraviesa el pecho. Yace también cerca quien le convirtió en su esclavo, la vampiresa Erzsébeth Báthory, y alguno de sus compinches en el siglo. Pero tal descanso, tan ansiado por el maldito noble polaco licántropo, dura lo que tardan unos ladrones en llegar al escondido castillo que guarda su cripta. La cosa va a peor cuando unas jóvenes ofrecen la sangre suficiente como para despertar a su ama y, esta, arrastrar por el poder de sus colmillas a aquellas a la existencia vampírica.

El conflicto está servido, humanas de por medio, entre el hombre lobo y la mujer que le ama y las condesa sangrienta, sus adeptas y algún compinche zombi. Las garras y la rapidez como armas sobrenaturales, el puñal de plata sagrada como amuleto y dispensador de un sueño que Waldemar persigue. Y la duda de un duelo final que realmente le permita morir como hombre. Para ello, solo el amor y la entrega hasta la muerte pueden ser su pase de gracia.

Aunque el estilo ilustrativo sea el mismo en ambas obras, cambia el planteamiento, siendo el primero una colección de viñetas donde el texto que las acompaña es la narración, a modo de omnipresente voz en off, mientras que, en el segundo, se alternan las explicaciones (la narración) con los diálogos. Me ha gustado más la presentación en rectángulos de tal explicación y diálogos de esta segunda obra. Es también en cuanto a medidas mayor y se complementa con dibujos y dos entrevistas a los autores, siendo muy completo y bello de contemplar y disfrutar.

 Con motivo de la presentación del cómic que no tengo delante, jeje, se le hizo al dibujante Trujillo esta entrevista interesante.