jueves, 31 de diciembre de 2015

"Star Wars. Amanecer de los Jedi."

No sé si lo tiene todo pero sí le he visto mucho de Star Wars a Planeta DeAgostini. Y hoy traigo una muestra de ese material. Un cómic que recoge cinco números publicados por Dark Horse Comics, titulados en origen Star Wars: Dawn of the Jedi - Prisoner of Bogan. La portada es la correspondiente al número cinco americano.

Básicamente,  asisitimos a un encuentro entre la raza de los Je´daii y la de los Rakatas. Y no es un encuentro de buen rollo ni tampoco una debacle. No todavía. Un explorador de los segundos ha sobrevivido y llegado al planeta Tython, hogar de los primeros. Su misión es la de encontrar planetas y seres que sean afines a la Fuerza para esclavizarlos. Y es que los Rakatas son capaces, incluso, de usar el Lado Oscuro para mover sus naves.

Los Je´daii le destierran para que aprenda el equilibrio entre los dos Lados de la Fuerza. La luna tythoniana donde habita no está deshabitada y quien le acompaña va a convertirle en un nuevo fugado. Los motivos de su reclusión y de la huida son una visión que avisaba de un tremendo ejército que arrasaría el sistema. La visión se obtiene de una transgresión, al entrar en un lugar prohibido por los nefastos resultados sobre la mente. De todas, resulta que él y un compañero regresan con esa visión. Ambos son exiliados y, con el tiempo, uno regresa y él queda prisionero de la luna. Al llegar este nuevo condenado aprovecha para huir y prepararse para la guerra.

El nuevo es un explorador y está siendo buscado por los de su raza. Al final, le encontrarán pero él no lo sabe. Sus secretos lo son tanto que ni él los logra recordar. El caso es que se debate entre el Je´daii que le liberó y aquellos que le persiguen. Tendrá que elegir, ya que hay motivos para decantarse por uno y, aunque parezca tremendo, por los otros. Incluso, sus persecutores intentarán no matarle para poder llevarle de nuevo con ellos y se recupere.
 



Los seres que aquí nos encontramos, antecesores de los Jedi, y que son sensibles a la Fuerza, viven en equilibrio entre los dos Lados y usan cada uno en el momento necesario, sin dejarse arrastrar. Subrayo dos detalles, uno referido al entrenamiento de los jóvenes y otro que es una leyenda. El primero se concreta en unas frases durante una pelea de entrenamiento:

- ¡Luchar para preservar vuestra vida! ¡Luchar para preservar la vida del enemigo! ¡Esos son los principios de los Je´daii!

El detalle de la leyenda que recojo de las primeras páginas reza así:

La leyenda Je´daii cuenta que Tython dio a luz dos lunas a partir de su fiero núcleo. La oscura Bogan y la luminosa Ashla, para que todos aquellos que buscan el equilibrio no olviden jamás la lucha eterna entre la luz y la oscuridad.

Detalles que abren el camino a las futuras enseñanzas de los maestros Jedi que ya nos suenan. Pero no son los únicos detalles que nos ayudan a identificar a los padres, digamos así de los Jedi. Como ellos, son sensibles a la Fuerza, buscan el equilibrio y la paz, son sabios y usan como arma una espada, aunque aquí sea de metal. Y así nos llevaremos una sorpresa. El arma que conocemos desde Obi-Wan la veremos aquí portada por los Rakata. Es una raza sensible a la Fuerza pero volcada a la violencia, la conquista y tortura, adeptos al Lado Oscuro. Sus espadas tienen un filo añil (Ami dixit) y se activa con la ira. Su fabricación supone una gema, forja y un proceso alquímico delicado.
 

La acción va a recorrer varios planetas distintos, dando paso a revelaciones como que existen otros Je´daii fuera de Tython, que hay otras razas sensibles a la Fuerza, que seres anteriores a los habitantes de Tython conocieron a los Rakata y les instruyeron hasta que se dieron cuenta de su inclinación al mal, que existen ya los holocronos...


Ah, la época en la que nos movemos es anterior a la de la República, 36.453 años antes de los sucesos del episodio IV.

El dibujo y el color me encanta y hay mucha acción y filosofía que aprehender. Una buena manera de rematar el año leyendo cosas que pasaron mucho antes de "hace mucho tiempo". 


Salus!!

El enlace de hoy es una línea temporal magnífica donde podrás colocar esta aventura y saber más del llamado universo expandido.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Leído "La regla número siete".

Carlos Sisí no solo escribe de zombis y cuando lo hizo no solo escribió sobre el mundillo de Los caminantes. También tuvo tiempo para relatos breves como este que ha sido puesto bajo dominio público y el mismo autor nos da el enlace para leerlo o descargarlo. Hasta nos dice que podría leerse como parte de las aventuras de los supervivientes en el resto del territorio, mientras Carranque y su gente sobrevive.

Aquí la historia empieza sin zombis, con dos hombres andando por el desierto de Almería, antes de una trifulca por escoger una gasolinera o un supermercado. El motivo es la comida y nos hace ver la superficialidad con la que podemos vivir, trayendo desgracias sin buscarlas demasiado. De hecho, uno de los supervivientes, relajado tras la discusión, reconoce que cuando actúan juntos es cuando pueden tirar adelante y zafarse de los problemas. Lo que acontece es que la paciencia tiene un límite y su joven compañero lo rebasa.

Como suele pasar cuando entras en un súper al atardecer e intentas pasar desapercibido en la oscuridad, los zombis aparecen y se desata un pequeño infierno donde, cómo no, acaban siendo el menor de los problemas. Y, ojo, que hablamos de dos supervivientes. No, si es que no hay convivencia si uno no quiere o hace algo que el otro malinterpreta.


El relato formó parte de una antología y es breve, de 27 páginas contando la portada, así que se lee pronto. Es un divertimento literario que me ocupó un ratito de espera hoy, así que se agradece pero no pasa de ser un capítulo de cualquier aventura de supervivientes tras una plaga zombi. Tiene, hay que remarcarlo, la novedad de soltarte siete reglas de supervivencia que aparecen una tras otra según la acción se desarrolla. La última llega con el acto final y las últimas líneas del relato. Y tiene que ver con la amistad, ya sea con zombis o sin ellos, constituyendo un momento de relax y humor, amén de ponernos a pensar un rato en que vivimos dos días y es mejor no meterse en algunos berenjenales.




Una nueva entrega de los préstamos claustromanianos. 

Si no te cuadra tenerle tan cerca como yo puedes descargar el relato aquí.

martes, 29 de diciembre de 2015

Nueva charla de Miguel Blanes con proyección.

El Espazo Lusquiños, en Ourense, acogió el lunes 28 de diciembre de 2015, una charla con proyección. El encargado de presentar el vídeo y de dirigir un momento de diálogo tras él fue el amado líder bleins, conocido en su casa como Miguel Blanes. Está en racha, sí, pues es la segunda charla que le dedica a Star Wars en una semana. Aunque la de hoy no era la misma que nos concedió en la Casa da Xuventude, hace unos días. No, esta vez él presentaba un vídeo interesante sobre los fans de Star Wars y luego compartía sus propias salidas, misiones se denominan, con la Tropa Korriban. Sus amiguitos les acompañamos de nuevo. ¿Verdad, Rastry?



La proyección se titula Star Warriors y es un material interesante porque muestra la movida que se montó en el 2007 para que una selección de miembros de la 501 estuviese en los U.S.A. participando en la Rose Parade. Este desfile consta de un recorrido de 9 kms. y aquel año participó George Lucas. Los fans seleccionados fueron ocupando los lugares designados, por cuerpos, entre las carrozas. Todo un derroche de trabajo y coordinación, amén de una oportunidad preciosa para gente de todo el mundo que pudo convertirse en su propio personaje de modo público, a lo grande. Este paseo de inicio de año se retransmite a todos los Estados y es una referencia que yo no conocía hasta ahora.

La idea es interesante: tener 200 plazas disponibles para fans de la saga, abrir un concurso público para seleccionar a la gente, contactar con algunos de ellos y hacerles un seguimiento desde que reciben la llamada hasta que regresan a casa. Y, de paso, se aprovecha para enseñar sus aficiones y la gente con la que la comparten. Si es que la tienen cerca porque sale el caso de un mexicano que es el único de su ciudad que tiene traje de un personaje, por ejemplo. George Lucas quiso que se representase a todo el mundo y en el documental tendremos oportunidad de seguir las cámaras desde Barcelona a Tokio. En números absolutos, se recibieron 800 solicitudes y hubo que hacer varias cribas, la primera de las cuales redujo el número de posibles a la mitad.

Una vez reciben la llamada y se confirma la estancia, pasan unos días de instrucción. La cosa no es tan fácil como parece y los ejercicios para mantener el paso y poder doblar las esquinas o hacer bien las curvas conlleva un esfuerzo de horas. Pero los fans elegidos no están solos ya que los acompaña una banda especializada en estos eventos, la Grambling University Marching Band. El espectáculo está servido y el desarrollo del camino no es sencillo. Lo saben bien los que llevan traje, sobre todo de Trooper: estás limitado en tus movimientos y la visión periférica desaparece. El porrón de kms. también es para tener en cuenta. El resultado os lo pongo luego en forma de enlace, al final.


Miguel nos introdujo al documental y luego nos ofreció la posibilidad de preguntarle, ya fuese sobre las películas ya sobre el mundo fan. Y la verdad es que se habló de esto segundo. En esta ocasión no venía ataviado pero sí se trajo a su hijo y un amigo con un par de sus trajes de Jedi. ¿Cómo le vimos en su faceta de fan pasional y apasionado? En las fotos que nos trajo. El mismo proyector del documental volvió a la vida para publicar una selección de fotos. En ellas aparecía Miguel, amigos de la Tropa korriban y gente de distintas partes de España y Europa. Sí, no solo nos puso instantáneas de las misiones en terreno patrio sino también cuando él y María José estuvieron en Alemania con motivo de una gran convención de Star Wars, la Celebration.
 
La proyección y charla estaban acompañadas de una pequeña exposición de naves y dos imágenes a tamaño natural de Storm Troopers, que esta mañana estaban ya en XogON.

 Uno de los aspectos más lindos de las misiones y de lo que consigues cuando te enfundas el traje es la alegría que ves en los niños, las emociones que traes a los adultos, el poder alegrarle el día a los enfermos. Porque, hay que decirlo, la acción social de las asociaciones de fans, como la gallega Tropa Korriban, se concreta a veces en visitas a hospitales o colaboración con otras asociaciones o con protectoras de animales. El fan no solo da un paso a más cuando consigue o confecciona su traje, pasando de admirar el personaje a encarnarlo, sino que lo usa para alegrar a otros. Y esto es impagable.



No me enrollo más y os dejo unos enlaces...

1. Página de la Tropa Korriban

2. Unos segundos con la Tropa, cuando estaban haciendo fotos promocionales y les conocí. En Santiago de Compostela.


4. Unos minutos de la charla con Miguel tras el visionado, aquí y aquí.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Belén vivinte no Couto, Ourense.

Naceu con ansias de permanecer, de medrar e ir mellorando ou adaptándose pero permanecendo. Unha idea da Asociación Folclórica Queixumes dos Pinos que o seu presidente me presentou e que se fixo realidade. Hai que agradecer esas ganas de representar o Misterio e facernos un pouco máis cercano o espírito nadaleiro. Todo feito co cariño e entrga da xente que coloca o decorado, que tamén medra, ensaia e prepara os pinchos para que o respetable saia e inda teña un motivo máis para quedarse a comentar a xogada ou faga barrio. É o bo de estar preto de casa.


 En momentos como o actual, tan cheo de posibilidades e de atraccións, de luces de cores e mensaxes de fraternidade, representar o Misterio supón baixar á area da historia e recordar o acontecemento que o cambiou todo: o Nacemento do Fillo de Deus. Nacemento, Nadal, verdadeiro espíritu. E todo o demais ven por añadidura. Pero sen o Acontecemento e a Persoa non hai Nadal. Representar o Nacemento ponnos na tesitura do acontecido hai máis de dous mil anos e fai visible, á súa maneira, a visibilidade divina, que en Cristo tomou carne e se transformou en sensible. Tamén é unha forma bonita de recordar ós irmáns franciscanos que nos transmitiron este invento. Foi o seu fundador, o seráfico Francisco, que empezou esta costume bonita do belén vivinte. E o domingo pola tarde, o 27 ás 17.30 h repetíuse a representación no barrio do Couto, preto do santuario de Fátima.



Para o evento, adórnase o amplo local de Queixumes, colocando ó redor dos asistentes as casiñas de María, a pousada, o portal, o palacio herodiano e un coro. Si, este ano acompañouse o belén cos cantos do coro e cun solo ante a nena que representaba á Virxe. Como da outra vez, invitouse á xente a que pasase polo portal para adorar ó neno. Alí se sacou unha foto de familia entre os actores e algúns dos presentes. 

O público acaba estando no medio de todo, podendo ver como os Magos pasan preto del, por un lado, e o anxo fai a súa aparición por outro. A acción discorre como dous afluíntes vivos que van dar ó portal e un síntese inmerso no representado. 


A obriña dura pouco, sen chegar a media hora e é case toda recitada por unha lectora. Hai algúns momentiños nos que fala un personaxe ou se canta. Tamén a lectora fai unha paradiña nun par de momentos para preguntarlle a uns nenos se saben o que sucede ante os seus ollos ou lles explica algo. Desa forma, convértese nunha sinxela catequese ou explicación participada.
 
As rúas de Ourense que recorrín onte estaban medio valeiras, daba gusto estar xuntiños no local de Queixumes, en familia, pondo rostro actual ó momento do Nacemento.

Aquí verás os instantes finais do belén, antes dos cantos corais definitivos.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Vista "El huerto del Francés".

Allá por el 2003, José María Mardones dedicaba unos párrafos de su libro La vida del símbolo a descubrir el inicio del lenguaje y su importancia. Seguía la estela de algunos paleoantropólogos que estudiaban Atapuerca y concedía al lenguaje, con su carga cada vez mayor de complejidad, abstracción y simbolismo, el punto de no retorno para el progreso del homo sapiens y la desaparición de otras especies. Claramente, tenía claro que no estamos ante la causa única y que su importancia ha de medirse con otras hipótesis. Pero la idea era atrayente y le llevó a plasmar por escrito líneas como estas: "Con un poco de fantasía, como no puede ser menos, estudiosos como Arsuaga y otros nos hablan de la posible explicación de la desaparición de los neanderthales y su sustitución en todo el planeta por el homo sapiens. Usan una expresión muy significativa: estos antepasados nuestros eran contadores de historias. Es decir, su capacidad lingüística les permitía manejar símbolos, contar historias y crear mundos ficticios." Un poco más adelante escribe: "No se extralimitan nuestros paleoantropólogos cuando se refieren a nosotros como los hijos de los contadores de historias."

Con el tiempo hemos llegado no solo a contar historias sino a concederles una carne nueva, la del cine. Entonces, pudimos recontarlas o inventarlas, con todas las posibilidades intermedias. Y aún después de ver el realismo que se consigue en la gran pantalla volvemos a lo ya dicho para repetir que la realidad supera a la ficción. Hoy quizás andemos a medio camino porque la película que te comento tiene una base histórica y una dramatización truculenta que saca a la luz esos aspectos oscuros de la raza humana.

En 1906, el 31 de octubre, en Sevilla, se ajusticiaban por garrote vil a dos hombres de la población de Peñaflor. Se les condenaba por la muerte de 6 hombres. El motivo era el robo, ya que portaban, menos uno, buenas cantidades de dinero. El método era introducirles por un lugar estrecho donde uno de los malandrines se escondía mientras el otro esperaba la señal para golpear con una barra metálica al desprevenido jugador. Porque los asesinados llegaban al lugar con la promesa de una partida donde ganaría mucho dinero. Un huerto acabaría convertido en el lugar de reposo de los 6 cadáveres. Y nada se supo del asunto hasta que la viuda del último desaparecido movió Roma con Santiago para dar con su marido.

Jacinto Molina supo de esta historia y llegó a investigarla in situ, pudiendo filmar la fachada de la casa de uno de los malhechores, la tapia del famoso huerto, un local del que uno de los asesinos fuera dueño y el patio de la cárcel donde murieron. A este respecto, cuenta Naschy que encontrar los lugares no fue fácil, sobre todo el huerto, a las afueras de Peñaflor, por la reticencia de los vecinos. La cárcel sevillana ya no lo era y se usaba como establos.

En este escenario empezará la película, trasladándose en nada tiempo atrás, para contarnos la historia completa y dejarnos, de nuevo, donde comenzamos, rematando la faena con la muerte de los dos hombres. Muerte que relata la crónica como agónica para el primero, ya fuera por el mal funcionamiento del garrote ya por la poca pericia del verdugo, y consciente y sin pudores la del segundo, la del apodado Francés, que incluso se permitió decirle al verdugo que apretase sin miedo. Lo primero no queda reflejado en el filme pero sí lo segundo: Naschy encarna al Francés y no le tiembla el pulso en ningún momento, muriendo a cara descubierta después de su última comida y pitillo.

Los hechos históricos se recrean y dramatizan con añadidos. El resultado es una película costumbrista de crónica negra, centrada en los andares de los socios, sobre todo el Francés. Este es un hombre casado que se ha currado su reputación y su capital con trabajo y esfuerzo. Su mujer, encarnada por la dulce Julia Saly, es una chica bien, amante de su marido, preocupada por el poco tiempo que le dedica, consciente de sus sudores pero cansada de que su hombre pare poco en casa. Este pasa de ella y de las tierras de sus padres. Su vida matrimonial apenas aparece en el metraje porque tampoco le importa mucho, aunque tenga detalles cariñosos para con su católica mujer. Él prefiere la vida en el huerto, un terreno donde se desloma, con la caserona donde se bebe y se juega "la partida", entre el ir y venir de las rameras. Una de ellas se considera la inseparable "compañera de cama" del patrón, del Francés. Este y su socio, José, controlan el local y las actividades. La vida apenas sufre grandes alteraciones hasta la aparición de una mujer, encarnada por María José Cantudo, que dice estar embarazada del Francés.

Aquí hay una de esas escenas de la película donde no ves nada pero te lo imaginas todo y no es apta para estómagos sensibles. Porque asistiremos a la preparación y desarrollo de un aborto. Postrada en cama, la recién llegada debe descansar pero los golpes que oye de noche no la dejan tranquila. Es el escarbar en la tierra de una fosa y otra y otra. Son las tumbas de los engañados para jugar partidas donde se apuestan buenas cantidades de pesetas. Son una escena y un recurso que subrayo: la del aborto por la tensión en que te pone, comenzando por la charla y por la visión del instrumento de punción; el rítmico pique y paleo de tierra son un recurso sonoro que se te clava y te pone en la tesitura de la sufriente testigo que podrá acallar sus demonios hablando más tarde con quien pueda hacer algo. 

Ya puesto, existe otra escena y otro recurso que me captaron la tención. La escena es todo un recorrido de varios minutos donde se descubre la homosexualidad de un rico caballero. Viendo que no le pueden embaucar con alguna mujer que le emborrache para, luego, poder robarle a gusto, van a buscar a un chico del pueblo al que pagan por ponerle buena cara al rico y llevárselo a la cama. Todo eso queda sabido dentro de los muros de la casona del huerto pero no sale de allí. El mismo chico lo reconoce: "Si mi padre se entera, me desloma". Por lo que respecta al recurso segundo del que quisiera dejar constancia tenemos dos momentos en la película en que vemos al Francés ensombrecerse, apagarse la luz para él mientras el resto del ambiente sigue iluminado. Creo que son solo dos veces pero resuleven los sentimientos de su interlocutor, mostrando claramente su maldad y egoísmo. En El caminante, por ejemplo, se hacía lo mismo pero bañándolo en luz roja para mostrar sus demoníacos poderes.

Todo se descubre y volveremos a la cárcel y el patio donde ambos ladrones y asesinos han de pagar por sus crímenes. Uno, apocado, el otro con la cabeza alta y permitiéndose chanzas como el ser educado con los Civiles y el verdugo.

La película será una sorpresa para quien haya enclaustrado a Naschy en lo fantástico. Es su segunda película como director y hay que decir que es buena, buena, con actuaciones magníficas, excelentes escenarios tanto interiores como exteriores y una copla compuesta ex professo para el largometraje. Cantada por Rosa León, también autora ella, pone en solfa lo que sucedió en el lugar y las malhadadas consecuencias.

Te dejo un par de enjundiosísimos enlaces donde la historia del pueblo pasa a ser historia de cine. Allí encuentras buenas imágenes, tanto históricas como de la película, que hoy yo no me atrevo a compartir por la mala edición que he visto.

sábado, 26 de diciembre de 2015

"El gato que venía del cielo".

La literatura oriental tiene poca cabida entre mis manos. No es por prejuicio sino por tiempo y por ganas de leer: hay tantas opciones tan cerca de nosotros que no siento ese tener que irse lejos para encontrar algo nuevo y enjundioso. Cuestión de perspectivas. Pero, en ocasiones, me dejo llevar por lo que encuentro. Y en esta ocasión tenemos un libro breve, de capítulos pequeños y temática aparentemente sencilla. Ah, con un gato como protagonista de la portada y acontecimiento desvelador en la novela. otro día quizás retome el primer libro oriental donde me encontré un gato y que es un precioso regalo que guardo con cariño. Hoy me quedo con la segunda obra, la breve, la escrita por Takashi Hiraide.

Si quieres un acercamiento rápido a qué es este libro, te lo cuento con palabras del mismo autor, cuando en un momento crítico de la trama nos dice: "El ensayo por entregas era un texto breve redactado con una pretendida objetividad, aunque si lo analizo desde la perspectiva de sus consecuencias me doy cuenta de que en realidad constituyó el primer bosquejo de esta novela, el primer intento por plasmar en palabras la aparición del gato, el inicio de nuestros juegos."

Los capítulos, por su extensión y el estilo, es la impresión que dan: una especie de diario, una narración sencilla del día a día de un escritor que plasma en palabras las imágenes cotidianas de su barrio, su jardín, su casa, su mujer y su acontecer biográfico diario. E, importantísimo, la aparición de un gatito que trastoca la mirada de quienes le tratan. Gato al que llaman Chibi, que significa pequeño. Un gato del que no se sabe procedencia y que desaparece tan misteriosamente como llegó, aunque las vibraciones que porta el ambiente son bien distintas en ambos momentos: de sorpresa al principio, de tristeza y, casi, terror, al final. Gato que con su pasear por el barrio, sin salir de él, siguiendo un estricto horario de costumbres diarias, sin que lleguen los narradores (o el narrador y su esposa narrada) a cogerle en brazos o escucharle maullar, trastoca sus miradas. Un personaje tan sutil que sin ser especialmente activo es todo un revelador. Como si un avatar fuese, como un dios bajado del celestial hiperuranio con la misión callada de desvelar la realidad y concederle a la existencia más cercana el brillo y los colores que realmente tiene, Chibi es instrumento trascendental para correr el velo de Maya o de Isis para aquellos que le concedan un espacio cordial en sus vidas.

Y todo ello sin moverse de las costumbres del día a día, sin recorrer caminos escarpados y sin moverse de casa, literalmente. Chibi permite la trascendencia del mirar sin cambiar nada de lo ya visto. Digamos que es seguir viendo lo visto pero de un modo nuevo. Una transmutación sutil que nos deja en los mismos lugares de siempre y con la misma gente y los mismos gustos y deseos pero ya tocados, ya con unas inquietudes y una alegría interiores que enfocan la existencia con un sentimiento distinto. Un regusto de lo ya probado.

El misterio se mantendrá siempre y la influencia del minino es superior a su permanencia física y narrada en la novela. Como una piedra que cae en el estanque, las ondas en el agua vibran aunque la piedra haya tocado fondo hace tiempo. Como estas, la intensidad tendrá su momento álgido y su progresivo descenso, el agua seguirá inmutable en su esencia pero las perturbaciones le han afectado y algo ya no es lo mismo que antes de la piedra. Así, los cuidadores de Chibi, bueno, los que se dejan adoptar por Chibi, ya que tiene unos dueños oficiales, son un hombre y una mujer quienes le muestran mayor aprecio y nos transmiten su experiencia.

El ambiente social nos resultará ciertamente cercano: es una época de crisis, hay traslado de domicilio por culpa de la revalorización del terreno, la gente mayor cambia residencia por su casa, aunque añorando siempre el hogar, y las barreras sencillas de una puerta o un camino se vuelven frontera que exige respeto cuando no temor. Buenas palabras y relaciones llevan a buenas acciones y favores, de modo que lo que algunos consideran frontera y protección del espacio vital para otros es puente de encuentro y de vitalidad. Y, en medio, un callado gato que va y viene con libertad.

El estilo es muy descriptivo y poco evocador. Al menos, a mí me sugería las imágenes de los lugares pero no me llevó más allá, fuera de algunos momentos que ya caían en lo poético y revitalizaban las sensaciones transmitidas. La descripción es muy física, material, a veces estricta en cuanto a formas y medidas. Puedes reconstruirla en tu imaginación pero no te dirá mucho más. Quizás sí al dejar pasear libremente a Chibi y enternecerse ante sus juegos o meditar con cierta calma sobre su origen, misión y desaparición. Porque el gato se va o, quizás, lo eliminan. Y no resulta extraño. ¿Es él realmente el protagonista? Para mí tiene un peso importantísimo y ocupa el centro de muchas páginas y tramas pero, al final, ¿importa él o la vida de quienes le trataron y que han sido tocados por su duende? Yo lo veo como un acontecimiento pero no como el protagonista. Importante y central, necesario, pero como todo desvelo místico, un soplo que va y viene sin atarse a nosotros. Una oportunidad que nos descoloca y nos regala la existencia sin pedir nada a cambio. Un transmutador que ha de irse para que brille lo realmente importante: nosotros, nuestra forma de ver y actuar.

Por el camino, descripciones de lo circundante, las alegrías pequeñas que dan sentido, algunas reflexiones sobre palabra, espacios, la vida, los trabajitos que impiden que el caos impere...

No sé si hoy te encontrarás con un Chibi o si tú mismo tendrás la oportunidad de serlo para otro. Sé consciente, despierta :-)

Y una crítica para ampliar miras.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Van siete... no Star Wars... "Apocalipsis Island".

BO NADAL. 
FELIZ NAVIDAD.

Da gusto sobrevivir a la carnicería zombi en estas fechas. Ayer mismo rematé el libro número siete de la saga Apocalipsis Island. Saga prestada en su integridad por Claustroman, al que nuevamente agradezco sus préstamos. Saga implicada en el aterruñamiento del  fenómeno de moda, las historias de zombis, la literatura Z. No ha sido el único y no hay que ir muy lejos para encontrar a otro autor que hizo lo propio infiltrando la plaga Z en tierras pontevedresas. Hablo de Manel Loureiro y su trilogía Apocalipsis Z, de la que ya hay versión en gallego y algún cómic.

La de Vicente García, con alguna ayuda de por medio, es una saga amplia, de siete títulos, con clausura en este Apocalipsis Island. Batalla final. La editorial es Dolmen, casa de toda una línea Z donde abundan autores y títulos. Gracias a Claustroman he tenido ocasión de leer muchos de ellos, menos mal que no todos, jeje. Y es que el tema puede y ha dado para mucho pero su tratamiento ha dado lugar a tanto material que yo he entrado en sobrecarga de información y hastío por falta de novedades argumentales. Con sorpresas buenas, eso sí, aunque la mayor parte reducidas a ideas de algún autor que luego eran un faro en medio del erial de lo ya sabido y repetido. Más de una vez, pero no demasiadas, ese faro tenía un potencia descomunal y ardía como un segundo sol.

En este libro veo un resumen de lo que me transmite la saga completa: que si se recorta sería una magnífica obra para divertirse y pegarse unos cuantos sustos. Porque no siempre se encuentra uno con escenarios conocidos por haberlos visitado o vivir en ellos, ni a semizombis con capacidad de interacción con la conciencia grupal zombi, o abre la historia para meterse tanto en operaciones militares de alto nivel y escala para luego dar lugar a las pequeñas historias de supervivientes, o descubre zombis afectados por la radiación de un estampido nuclear, o siente la influencia de una presencia malvada que quiere poseerte y manipularte en favor de los muertos andantes. Este final de saga se alaaaaaaaaaaaarga en las andanzas de los conocidos Marc y Tony, dándole la mayor parte de las páginas. ¿Qué pasa con el resto de hojas? Lo que sería una serie interesante de historias paralelas con personajes que ya conocemos aparece complementando las aventuras de los anteriores. Peeeero creo que se han distribuido mal. Me parece muy bien que ocupen menos pero lo que ya me descolocó la lectura fue que apareciesen, de repente, como un zombi, cara el final, y apretujadas. La misma impresión que con las escenas finales de Star Wars. Episodio III. La venganza de los Sith. Para mí, esos minutillos rápidos dedicados a la creación de Darth Vader me sonaron a "vamos a hacerlo rapidito que nos pasamos de metraje", con la pregunta rondando "¿no podrían quitar minutos de otro lado y hacer esta parte un poco, solo un poco más larga y detallada?"

El libro se divide en muchos capítulos, generalmente de un par o tres hojas. Tuve momentos en que no me importaba y otros en que ya molestaba saltar una página medio en blanco para darle la vuelta y ver que el siguiente capítulo era una continuación del anterior. Vamos, que me gustarían menos capítulos y más largos. Y lo mismo digo de los diálogos. Demasiado decir quien dice o responde, demasiada repetición de nombres e información. Y los estilos de hablar me parecieron muy parecidos. Ya no solo es que te parezca leer a Marc casi todo el tiempo sino que su forma barroca y poco menos que del género de la fantasía y los mundos antiguos se vuelve omnipresente. Vale que el estado mental del protagonista en esta última obra justifique el aumento de diálogos con Tony donde no distingamos a ambos, vale. Del resto, apenas pdría justificarse, sacando a una de las supervivientes. Fuera de ahí, no.


Ahora, las aventuras que corren son bien chulas y me encantó viajar tanto con los protagonistas como los distintos personajes que se encuentran y que duran más o menos. El terreno baldío, las hordas de zombis, los grupos de resistencia. Este último apartado adolece muchas veces de un recibimiento demasiado confiado por parte de los escondidos, al abrirles las puertas a los dos amigos. En situaciones límite y con la carga de tensión de tantas escenas, ese llegar y besar el santo no resulta creíble. Aunque entiendo que el autor no quiera hacerle contar cada vez la historia a los encontrados.

El tema de la conciencia grupal Z es uno de los tópicos interesantes del género cuando se lo exprime. Aquí se hace, aunque acaben quedando muchos misterios por el camino. Me ha gustado el personaje de Zafra que, aunque poco tratado aquí, es un líder interesante por las capacidades que desarrolla y que ponen en solfa a la humanidad. Y la manera de potenciarle y extenderle su control mental no me chirría: la explicación de un virus Z, o MZ1, que mueve a los muertos y vive ya en la sangre de los vivos es una explicación suficiente para darle una puerta de entrada a la manipulación zafriana. Con este bicho andante y Marc tomando conciencia de que puede hacer lo mismo pero que lleva años de retraso, una batalla mental entre estos dos egos hubiera caído casi de cajón. Personalmente, la salida tomada me ha encantado. Marc atrae a los zombis, sí, pero no le hace falta entrenar hasta llegar a las posibilidades de su némesis.


La saga sufre de irregularidades y saltos y de, al menos, tener un libro de más. Empecé a leer el referido al centro comercial y acabé hastiado, porque lo leí enterito. Para mí es un libro que sobra, que si estaba en un cajón era por algo y me dio la impresión de que se sacó porque funcionó bien la campaña de crowfunding que si no... El resultado no me gustó, me sabía a relleno, a pesar del algunos momentazos. Si hubiese tenido más tiempo de relajo y una nueva escritura, vaya que lo volvería a leer porque lo ocurrido en el centro comercial era casi necesario darlo a conocer. Por otra banda, el de África, con sus nazis supervivientes, me gustó mucho más y me dio la oportunidad de patear territorio comanche, visibilizando la tragedia a la que abocaron al continente entero.


La noche en que terminé de leer Batalla Final fue la noche del 24 de diciembre, bajo los augurios del plenilunio. Y la fecha es bastante buena teniendo en cuenta cómo y cuándo comenzó todo... por segunda vez.

Quede patente la cronología de esta saga y una crítica a la obra.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Miguel fálanos do non visto en Star Wars.

Onte, martes 22 de decembro de 2015, ocurriron dous sucesos que enmarcaron unha charla. Charla que se meteu no mundo da filmación de Star Wars. Eses dous, ou case tres, sinxelos sucesos foron a madrugada especialmente límpida que disfrutamos, unha lectura de periódico e un capítulo dos Simpson.


A madrugada de ceo estrelado que tivemos permitíume ver un potente brillo estelar ou planetario, non o sei. Una luciña forte e chamativa que relumbraba no escuro ceo das oito da mañá. 

 
A lectura de periódico recollíu unha serie de tuits. Eran comentarios e chistes acerca das eleccións e o resultado das mesmas. Un deles traía a colación o universo da Guerra das Galaxias

E xa o terceiro suceso, insignificante na expresión pero chamativo para dous amigos de Miguel como somos Rastry e eu, foi a emisión do capítulo dos Simpson no que acaban cultivando guisantes para unha secta e se xoga ca melodía de Batman, cambiando o nome do superheroe pola palabra "líder".

 
Acontecementos nimios e curiosos para quen queira ver neles unhas pistas efímeras e quizás rebuscadas pero bonitas ou curiosas, conformantes dun marco de humor e luz para resaltar o cadro que supuxo a charla que o "amado líder bleins" nos deu onte pola tarde. Foi ás oito, na Casa da Xuventude de Ourense. Alí nos xuntamos amigos de Miguel Blanes e curiosos, na saliña do quinto piso. Alí nos fomos sentando ca expectativa de coñecer o que fora pasando e as maneiras en que se fixo imaxe o guión do episodio IV, A new hope. E eso foi o que recibimos: un vistazo ós trucos, cámaras, escenarios, interiores e exteriores, solucións e anécdotas da rodaxe desta película que daría lugar a unha das grandes sagas actuais. A data, ademais, está ben elexida, coincidindo co estreno do episodio sete. Aquí foise moi estricto e non se soltaron spoilers da película.

Me llamo Miguel y soy friki. Muy fiki... muy pero que muy friki. Mi hijo me llama friki. Palabras contundentes que supoñen o pórtico á charla. Máis dunha hora onde repasamos o episodio IV darriba abaixo no terreo da filmación.


Empezamos polo visionado da versión española, onde ata o título estaba traducido e as palabras flotantes remataban en tres puntos suspensivos. Logo, pasamos ó orixinal en inglés e comparámolo co inicio de Flash Gordon. Así vímo-lo parecido, tanto no desenrolo das frases como nos famosos catro puntos que as rematan. A fonte está na entrada de Flash Gordon, alá polos anos 30, cuia presentación é a mesma de Star Wars, no que a frases, recorrido e puntuación se refire. Trátase dunha homenaxe. 



Outra homenaxe é a de C3PO a María, a androide do filme Metrópolis. Non se quedou nas formas senón que parte dunha perna do robot de protocolo é plateada como plateada era María. Onde tamén nos indicou Miguel homenaxes foi nas referencias á serie Star Wars. Rebels. pois nela estanse recuperando e adaptando bocetos orixinais non usados na Guerra das Galaxias. Porque as ideas foron xurdindo e a labor de dibuxantes e tantos estudiantes universitarios da época foi marcando o que logo sería unha marca universalmente coñecida. Nomes máis ou menos coñecidos foron pasando pola charla onde o líder bleins nos comentou que Lucas non quería os créditos antes da película senón despois, cousa polo que o multaron, e que foi quen empezou cos créditos longos que hoxe coñecemos, nos cales se cita a todo quisqui, recoñecendo a súa aportación á obra final.

Moitos traballadores e non todos do mundo do cine. Moitas cousas por crear e non sempre cun director que lles dixese todo con detalle, xa que Lucas lles daba manga ancha para crear. Moitos espacios aproveitados, como a nave alquilada para grabar en interiores ou as localizacións exteriores que pasan polo deserto e chegan á selva, pasando por un aparcamento vacío os fins de semana. Moitas anécdotas como o derrumbe físico que levou a George ó hospital, os millóns que se gastaron para levar adiante o filme e os que se recaudaron, o relax co que o tomaron nun principio cantos estaban ó cargo das escenas da estrela da morte. 

Tamén curiosidades como a lendaria existencia dunha metraxe onde se lle ven os pés de Peter Cushing en zapatillas de casa. Non existe pero o feito é verídico: molestábanlle as botas militares que iban acorde co seu traxe, así que as cambiou por zapatillas de casa, tendo que grabalo sempre sen collerlle os pés.


Para rematar, xa que vai dar máis charlas o amigo, entramos no debate de quen disparou primeiro na cantina, vendo claramente, na versión orixinal que fora Solo. Por certo, seica o actor tiña que levar o peito cunha protección onde iban uns petardos, para o momento de recibir o disparo. Como se negou a portar explosivo algún, o que se fixo foi filmar todo co actor e no segundo en que recibe o disparo e cae sobre a mesa, poñer un muñeco.


Finalizouse cun tempo de comentarios e preguntas, sen facer leña nin spoiler do visto episodio VII.

Moitas palabras hai aquí e as importantes son as do conferenciante, así que deíxovos cuns minutos da charla e emplázovos a estar atentos á seguinte en Ourense, no espacio Lusquiños e á seguinte en Vigo, na Casa do Libro.

martes, 22 de diciembre de 2015

Sobre Santiago.

O visto e o que nos sona agocha, tantas veces, o que inda non sabemos nin sospeitamos. Por eso, unha mirada de neno, afín á dos primeiros filósofos gregos, que leva o asombro como bandeira é un antídoto perfecto contra o amuermamento e a desidia. Personalmente, recoñezo estar oxidado e con poucas inquietudes e obxectivos culturais, no que a visitas se refire, por eso gusto tanto das web actualizadas acerca de monumentos e turismo. Unhas breves indicacións ou unha boa escolma de información poden levantar a lebre e animar a posibles visitantes ou curiosos.

Serea na porta de Platerías.
Por eso, tendo xa asegurada a estancia na capital do Reino (de Galicia, hehe) o sábado 19 de decembro do presente 2015, busquei visitas posibles para o domingo. As horas eran poucas, xa que se planteara un bo descanso nocturno e o regreso a Ourense para a votación. E puiden conseguir unha lista xeitosa de lugares e historia sen máis movemento que o permitido polo tempo e as pernas. Finalmente, a ruta quedou reducida á catedral e os arredores. 

A web catedralicia está moi ben para programarse e informarse. A cousa é dedicarlle tempo para enterarse ben das posibilidades. En mente, a visita, hai uns anos, ás cubertas pétreas. Era un bo comezo que se convertíu en realidade. Á imaxe típica da sé dende as distintas prazas poderiamos unir un vistazo dende a cima, descubrindo lugares e anécdotas que non se fan presentes ata que pisas o chan de pedra do tellado. Este ano, cas choivas do día anterior, un tanto perigoso. Pero o sol acompañou e a visita foi todo un éxito.

As curiosidades son variadas e invítote a que vaias cando poidas e te pasees ou peregrines a ese lugar de ensoñación, co ceo como teito e a pedra baixo os teus pés, como se seguises nas rúas ou prazas compostelás. Só que máis alto. Esta é a primeira cousa que resaltaría: o tellado de pedra da catedral.

Antes, un cento e pouco de escalóns altos, deixa atrás un vistazo á tribuna e á antiga carraca, resgardada nun pequeno cuarto con paneles explicativos. Na tribuna, unha maqueta da igrexa. Arriba, a saída a ceo aberto.

Lonxe dos ollos dos homes de a pé, un pequeno campanario e as marcas na pedra, recordan o lugar onde o campaneiro vivía. Home que tamén resultara ser o sastre catedralicio. A dicir da guía, a campana alí presente era como un timbre para este home de altura que pernoctaba nunha vivenda sinxela enclaustrada entre unha torre e o corpo central da fachada.

A catedral foi cambiando co paso dos anos. Xa só para a construcción temos que ter en conta as datas do inicio, 1075, e a da consagración, 1211, para tomar conciencia das idades deste organismo de pedra e espíritu. No paseo polo alto dela puidemos admirar un anaquiño daquela historia primixenia. Unha porción de fachada románica, pola zona de Platerías, co seu año e a cruz como colofón e símbolo dunha porta que se denominou da piedade ou do perdón. Recordámolo en cada Misa: Cristo é o verdadeiro Año de Deus que quita o pecado do mundo, a perfección dos sacrificios da antiga Alianza.


Mirar dende unha perspectiva distinta da cotiá produce unhas sensacións novas. Acostumados ás torres vistas dende abaixo, non sabía da existencia de outras torres, hoxe desaparecidas, de corte defensivo, que nos falan de tempos revoltos e templos que se podían converter en fortalezas ou refuxio. 

Seica a catedral chegou a ter nove torres, das que hoxe se conservan as dúas da fachada, a do reloxo e o cimborrio. Na visita polos altos inda vemos onde estaban algunhas das outras, podemos imaxinalas en parte, vendo as bases conservadas, e facernos unha idea das almenas, das que se conserva parte da estructura, desde a cal miramos e admiramos o claustro que, horas máis tarde paseariamos Ami e un servidor.

O arte escondido nas alturas deparaba a presencia de varias columniñas non lisas, dando a sensación de movemento e vida, e a visita a un espacio pequeno, aberto á inmensidade, ca súa cruz e o año, onde nos dixeron que os peregrinos queimaban os farrapos nos que se converteran as roupas de camiñante.

Non houbo referencias ás marcas de canteiro pero atopei unha ben curiosa con forma de estrela que nunca vira.

Tra-lo remate e descenso, un vistazo ó belén, construído preto da porta de Platerías. Ocupaba un bo espacio, onde xeralmente están os bancos, e chama a atención polo impresionante palacio herodiano, a disposición de diversas figuras e acontecementos salvíficos e uns poucos carteliños que dán unha sinxela explicación do visto. 

Arte para contemplar, arte efímero que fala do Absoluto, que reflexa unha historia determinada polo tempo no que se desenrola pero que nos fai recordar e tomar conciencia da Presencia divina que, nestas datas, a Igrexa espera con ánimos renovados.


Eso significa o Advento, as catro semanas de presparación do Nadal. O inicio do Ano Litúrxico. Son semanas onde se repasan as expectativas da relixión xudía e do corazón humano, en pos dun redentor que nos conduza ó mellor e máis profundo do noso ser.

Durante este Tempo, o sacerdote viste o morado como conciencia da nosa temporalidade e fugacidade pero tamén da humildade ca que nace Deus como home. Amosa a sinxeleza de Cristo que nos diviniza. Xa se sabe, quen anda en boas compañas faise bo ou participa desa bondade dos demais, afectándolle un tanto. A representación do belén, daquela, é un complemento perfecto á celebración e convírtese nunha obriña de arte elocuente para o corazón e os sentidos atentos á beleza sinxela. Como non, a figura do Neno inda non se colocara, pois non chegou o Nadal.


A miña visita a Santiago tamén encubría unha busca, moi material e concreta. Unha cara que conectaría nun luminoso instante a Compostela con Ourense. Refírome ó denominado home verde. Unha vez máis, Claustroman era a orixe dunha investigación. Durante os paseos e visitas ó claustro de San Francisco, na cidade das Burgas, tiveramos ocasións de reparar no rostro dun home barbado de vexetais. Unha cara agochada entre dúas columniñas que tranquilamente podía pasar desapercibida. Pois esa mesma cara estaba tallada na pedra, no dintel esquerdo de Platerías, nun obxecto litúrxico chamado incensario. Un anxo era o encargado de portalo.


Tardamos un rato en atopalo Ami e eu, porque tiña en mente unha imaxe que non se correspondía ca realidade. Menos mal que recordei o artigo de Alfredo Erias que o gardián do claustro me pasara e puiden atopar a esquiva cabeciña. Una vez máis, a valoración da Igrexa por certos símbolos pagáns, considerados prefiguracións ou aproximacións ó misterio de Cristo, o Deus home, deixaba unha pegada indeleble e permitía asombrarnos ante a historia oculta que está diante nosa. 


Algunhas outras sorpresas levaría, non por non telas visto nunca senón pola propia presencia. As figuras ás que me refiro e que poden causar curiosidade, se non escándalo ou confusión, estaban presentes na mesma porta de Platerías e, outra, no Museo da Catedral. 
 

As tres ás que me refiro con figuras antropomorfas, dous homes e unha muller. Nunha escena corrida, formando parte de outras representacións en forma de zócalos, en Platerías, temos a un ser masculino, logo outra figura e unha femia. Ámbolos dous mostran os seus órganos sexuais: un gran falo e unha vulva aberta. 
 
O terceiro ó que me refiro é un home ó que parecen estar mordéndolle o pene dende abaixo. Figura resgardada e ben visible no Museo da Catedral, na exposición permanente á que se accede dende a mesma praza do obradoiro.

A visita cultural, aderezada cunha boa comida, tras unha ba noite nun barato e moderno hotel sito na zona vella, rematou na librería que me recomendara Manu, o presidente da tropa Korriban, na praza de Cervantes. Visita e compra dalgún tomo que no seu momento comentarei. A editorial tamén ma recomendara Manu. Graciñas!!

Descubre a cidade na que vives, hai moito máis do que vemos ;-)

Deixo como axudas para a túa visita a Compostela a web catedralicia e o artigo de Erias sobre o home verde e a súa presencia en Galicia.