martes, 2 de agosto de 2016

Entrevista a David Hernández de la Fuente.

Tras las anotaciones sobre el último libro (Lovecraft. Una mitología) me animé a escribir al autor. Años ha que no hacía algo así. Y es que uno piensa que esta gente ya tiene ocupaciones suficientes como para dedicarte un rato. Pero hete aquí que ha sucedido algo maravilloso: escribirle y recibir contestación al día siguiente. Muchas gracias, don David. Para mí es un honor poder compartir hoy esta sencilla entrevista y hacer voto a las ninfas de las Burgas de que en breve pasaré por la Biblioteca Pública de Ourense para consultar alguna obra suya a mayores.

- Recientemente ha publicado un libro acerca de Lovecraft y el ambiente mitológico desde el que se alza como creador de un universo peculiar, dando lugar a una nueva mitología. ¿Suele leer al ermitaño de Providence o su estudio comenzó desde cero?

Bueno, la verdad es que el libro tiene más de 10 años. Leí a Lovecraft desde joven y me han apasionado sus relatos desde siempre. Quizá este autor fuera una de las razones por las que empecé a escribir.  De hecho, este fue mi primer libro publicado y guardo un recuerdo inolvidable a las febriles semanas de su escritura. Justamente ahora estoy planeando hacer una reedición en una editorial especializada en literatura fantástica.

 - Lovecraft llegó a la mitología desde los libros y por influjo de su abuelo. ¿Cómo fue usted abordado por ella?

También descubrí la mitología muy joven, iniciado por lecturas de versiones adaptadas de Homero y de las historias y leyendas de los dioses y héroes griegos. En el Instituto, cuando empecé a escribir, me  encantaron el latín, el griego y la antigüedad clásica, que luego estudié en la universidad y a los que luego me he dedicado profesionalmente. Sigo trabajando, como entonces, continuamente sobre los mitos, que me parecen el material literario más fascinante que existen todavía hoy.

- Lo dionisíaco, lo órfico, lo místico,... ¿es el mundo de los misterios más accesible hoy o sigue imperando la pesada losa de silencio del arcano?

Se ha avanzado mucho en los últimos 30 años en el estudio de la antigua religión griega. Aunque bien entendido que sobre las investigaciones pioneras de la erudición alemana del siglo XIX y comienzos del XX, que sentó las bases de estos estudios modernos. Con todo hay que decir que los problemas del estudio de los misterios suelen ser todavía los mismos, es decir, los derivados de su carácter precisamente secreto e inefable y de las fuentes bastante tardías que dan cuenta de ellos y que son, en su mayor parte, transmitidas por autores con inclinaciones ideológicas opuestas. A ello se suma, lamentablemente, el sesgo anacrónico de algunos estudios modernos que se basan demasiado en preconcepciones heredadas del cristianismo, o de lo que ellos creen que podría haber sido el cristianismo primitivo, transmitidas a una idealización de los misterios antiguos, sean órficos, dionisiacos o de otra índole. En suma, es mucho lo que nos queda por saber, por decirlo de una manera generosa. O por decirlo crudamente, sólo conocemos los fenómenos más superficiales de este capítulo imprescindible de la historia de las religiones.

- La lectura de los clásicos parece reducida, a nivel popular, a curiosos y renuentes estudiantes que no acaban de disfrutarlos. Ahora es tiempo de verano y algunas personas piden recomendaciones de lectura. ¿Qué clásico les propondría?

Realmente, cualquier libro de los que nuestra tradición cultural haya dicho reiteradamente que debe ser incluido en la categoría de clásico, sea este nacional, universal o local, debe ser tenido muy en cuenta por los lectores antes de dedicar su tiempo y esfuerzos a obras pasajeras y efímeras que poco van a redundar en su beneficio. Es una cuestión muy debatida pero que puede incluso abordarse desde criterios económicos, que por desgracia parece que son los únicos que importan hoy. Convenzamos con ellos entonces. Tampoco dedicaríamos nada de nuestro interés a una inversión volátil, insegura, no permanente y desechable, sino que tenderíamos siempre, en una lógica economicista, a decantarnos por lo seguro y lo que fuera a durar. Elijamos a Homero, Virgilio, Cervantes, Shakespeare o Goethe. No fallan. 

- Como escritor, ¿suele "emborronar" la hoja de papel cada día o es un ejercicio esporádico?

La verdad es que soy muy poco disciplinado en este vicio de la escritura. Lo practico sin ninguna rutina fija, como hacen otros colegas a los que envidio. Simplemente cuando la vida me deja y cuando la pulsión para hacerlo es irresistible. Seguramente solo este último impulso es el relevante y el que se debería seguir para escribir algo válido.

- Personalmente, disfruto del tacto, el peso y, no siempre, el olor de los libros pero hoy en día parece que si no te pasas a lo digital estás desfasado. ¿Sus escritos siempre pasan por el teclado de un ordenador o gusta de tomar apuntes y redactar manuscritos?

Yo también soy un fanático del papel y no puedo entender la lectura por placer en formato electrónico. Lo asocio con la lectura por trabajo, que obviamente tengo que hacer. Siempre llevo conmigo libretas pequeñas, que quepan en un bolsillo, por eso que te decía de que escribo cuando puedo y en cualquier momento. Luego evidentemente lo paso a ordenador y eso da ocasión a repensarlo.

- Muchas gracias por su atención y el tiempo para responder. Ahora lo justo es que le permita expresar eso que siempre quiso decir pero no le acaban de publicar. 

Pues sobre todo mi alegría porque mi primer libro siga siendo leído. Tengo dos novelas por terminar, así que lo más prudente será que no diga nada más.