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miércoles, 11 de junio de 2025

Resumen de "Lámpara que ardía y brillaba. La presencia de Juan Bautista en el cuarto evangelio", de Ignacio Rojas.

"Piano, piano", vamos llegando a los últimos artículos sobre el Bautista en la revista Reseña Bíblica, n. 125, 2025. Concretamente, el de Ignacio Rojas Gálvez, titulado "Lámpara que ardía y brillaba. La presencia de Juan Bautista en el cuarto evangelio", comienza en la página 44 y repasa la importante presencia de Juan en el evangelio según san Juan.


Juan, tal cual se le nombra en el cuarto evangelio, sin su denominación sinóptica de Bautista, es un personaje de relevancia, por eso basta su nombre para saber de quién se habla. "Otro interesante dato inicial es que, a diferencia de sinópticos, en el cuarto evangelio la presencia de Juan Bautista es más notoria. De los 879 versículos que integran el cuarto evangelio, 42 de ellos hacen alusión a su persona, a sus palabras o a su actividad. El cálculo nos ofrece un dato significativo. Un 4,7% del texto está dedicado o hace referencia a este personaje y a su misión" (p. 44).

Siguiendo con curiosidades sobre el nombre, solo otro nombre aparece del mismo modo en el prólogo joánico: Moisés. Prólogo donde se comenta el origen divino de su misión: dar testimonio. Una misión que mira al juicio sobre el mundo, donde se decide si creer o no en Jesús. Juan, cómo no, se sienta del lado de los creyentes. Y no está solo, sino que cerca están sus discípulos, algunos de los cuales seguirán a Jesús y otros continuarán la misma labor del maestro bautizador. Porque, aunque no recoja el apelativo de Bautista, sí le presenta bautizando en lugares con abundancia de agua. El evangelista tampoco recoge datos sobre su vestimenta, comida o su muerte, aunque cita el detalle de su cautiverio.

 

Lo que sí expresa es una serie de noes y síes: él no es la luz, es testigo, no es el mesías, sino que lo anuncia y señala, es el amigo del esposo y su presencia debe menguar y desaparecer. Su misión hace referencia a Jesús continuamente. Y, así, se refiere a él como cordero de Dios, esposo, dador del Espíritu, Hijo de Dios... Jesús se referirá a Juan como "lámpara que ardía y brillaba" y testimonio de la verdad, valorando su misión.

¿Y el evangelista? Muestra a Juan con diferentes símbolos, una muestra más de la ascendencia que le reconoce y profesa. Ignacio Rojas elige tres: la voz que grita en el desierto, amigo del esposo y lámpara. "Dos de estas imágenes las dice el Bautista de sí mismo para explicar su misión, mientras que la última de ellas será Jesús quien la diga de él" (p. 51). 

 

viernes, 6 de junio de 2025

Resumen de "Anunciar al que viene: bautismo y predicación de Juan Bautista", de Iranzu Galdeano

Sigo con los resúmenes de artículos sobre san Juan Bautista, figura en la que se han fijado en el número 125 de Reseña Bíblica. Hoy me ocupa el artículo  "Anunciar al que viene: bautismo y predicación de Juan Bautista", de Iranzu Galdeano, que comienza en la página 32 y en cuya introducción nos avisa que su predicación trascendió fronteras y el tiempo de su vida mortal. La autora pretende trazar un vistazo a su obra y mensaje partiendo de los evangelios sinópticos (ya sabéis, Marcos, Mateo y Lucas, que reciben ese nombre porque, si se ponen en columnas paralelas, veremos parecidos llamativos en cuanto a contenido y distribución).

Marcos se considera el primer evangelio escrito, aunque en las biblias católicas suela aparecer en otra posición, ¿verdad? El Bautista aparece en cuatro instantes: al inicio, para dar cuenta de su misión, hacia la mitad, para darnos noticia de su muerte, y, de forma indirecta, relacionándolo con Jesús en dos discusiones: sobre el ayuno y la fuente de su autoridad.

Al inicio, llama la atención cómo predica la conversión ante el inminente juicio divino, pide la conversión del oyente y, como signo visible, bautiza él mismo a los que se acercan (bautismo igual a sumergir en agua). "La llamada a la conversión asimila a Juan a los demás profetas, mientras que el bautismo lo hace único. Este gesto es tan característico de su actividad que acabará siendo reconocido por ello y será llamado el bautista o el bautizados" (p. 34).

La parte dedicada a la predicación del que viene detrás de Juan es muy interesante, porque, acostumbrados a escuchar los textos tantas veces, seguro que acabamos perdiendo de vista los matices. Por ejemplo, ¿a quién anuncia Juan? Porque no da datos concretos que nos permitan decirlo. Y sus expresiones dan a entender que no parece de este mundo, ya que ni es digno de desatarle la sandalia, cosa que los esclavos sí hacen con sus señores. Y, atendiendo a citas del AT, el anuncio hace referencia a Dios mismo. Lo que pasa es que Marcos nos pone el texto de tal modo que pronto identificamos al profeta con Juan y al que viene detrás con Jesús. Predicación que el Bautista lleva a las últimas consecuencias, pues termina muriendo por sus palabras.

Mateo, como Marcos, nos presenta a Juan adulto y en acción, pero en un lugar al que acuden las multitudes. Predica la conversión y pide obras de justicia. ¿Y el propio Juan lo hace? La autora, Iranzu Galdeano, nos dice que hay dos ocasiones para afirmarlo: que bautice a Jesús, que es quien bautizará con Espíritu Santo, y que denuncie la vida matrimonial de Herodes. Jesús mismo va a elogiarle en dos ocasiones: tras la purificación del templo y tras la visita de los discípulos de Juan, encarcelado.

También, como Marcos, no hay nombre del que viene detrás y es Dios mismo quien lo presenta en el momento del bautismo. 

Lucas, como Mateo, dedica su tiempo a la predicación del Bautista y recoge los elogios de Jesús. También los dos dejan claro, por boca de Jesús, que Juan es profeta y es el mayor de ellos, pero está en el tiempo de la preparación, por lo que "el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él" (Lc 7, 28). Lo que sí es único es en presentar su nacimiento, relacionándolo con salvación y alegría. Una salvación que el predicador, ya adulto, anunciará, dirigiéndose a todos y llamándoles a la conversión. Por cierto, a diferencia de los anteriores, en Lucas, Juan no espera por las gentes, sino que recorre la región del Jordán.

¿Y qué hay del anuncio del que viene detrás de él? Pues que él mismo se quita importancia y avisa que no es el mesías esperado, sino que es otro, el que vendrá después de él, que es quien le precede. Otra aportación única de Lucas es la de que Juan predica el evangelio, pero hay unas diferencias respecto a Jesús, que es él único que lo predica en los otros sinópticos: Jesús predica con palabras y obras (milagros). 

 

sábado, 31 de mayo de 2025

Resumen de "¿Fue Juan Bautista un esenio de Qumrán?", de Mariela Martínez

Es titular es atractivo y el tema se ha debatido más de una vez, pues por coincidencia temporal, esenios y Juan el Bautista compartieron territorio e historia, pero, claro, las diferencias son bien palpables. Por eso doy lectura al artículo "¿Fue Juan Bautista un esenio de Qumrán?", escrito por Mariela Martínez Higueras, presente en la revista Reseña Bíblica, n. 125, desde la página 22 a la 31.

La autora nos pone en contexto, pues no podemos pensar el judaísmo de entonces desde los parámetros actuales, sino descubrir el mundo del helenismo tardío (s. II a.C.) y la dominación romana (I a.C a I d.C.), con su dinamismo y diferentes propuestas religiosas. Un poco como pasa hoy con el cristianismo, que o podemos identificar con la Iglesia católica, pero que conoce un buen número de confesiones diferenciables.

A seguir, reseña el inicio de los esenios, aunque echamos de menos que no nos los defina un poco. estos serían una escisión de judíos piadosísimos que deciden dejar la ciudad, romper con cualquiera relacionado con el Templo de Jerusalén y retirarse al desierto para estudiar la Ley con ahínco, vivir en comunidad y considerarse un resto fiel a Dios, en contraposición al resto de judíos. Más de un siglo después de su aparición, también en el desierto, Juan iniciará su predicación escatológica, es decir, avisando del próximo fin de este mundo, con la llegada de Dios o el Mesías anunciado por los profetas. Aunque hijo de una familia sacerdotal, Juan rompe lazos y sale en solitario a bautizar. Lo aparentemente similar de su discurso, la misma separación del resto de los judíos y el uso de agua para purificar, junto con el desierto, parece unirle a los esenios, pero las diferencias con ellos serán notables, por lo que siempre quedará la duda de si perteneció en algún momento a la secta y luego les abandonó o si continúa la antigua tradición de otros profetas austeros.

¿Dónde podemos ver similitudes? La autora nos da tres temas: cierta cercanía geográfica, usar Is 40, 3 como referente y disponer de un ritual purificador con agua.

Respecto a la geografía no hay dudas en cuanto a los esenios, ya que los sitúa Plinio el Viejo y la arqueología en Khirbet Qumrán. Curiosamente, el Bautista no andaría lejos. Y es que la zona tiene fuertes connotaciones con el pasado, referido a los orígenes míticos del pueblo elegido de Israel, y hacia un futuro apocalíptico, siguiendo la estela del profeta Elías (2 Re 2, 4-11).

 

El texto de Is 40, 3 sirve a ambos para legitimar su actuación con palabras del Antiguo Testamento y hacerlo en un contexto donde las esperanzas mesiánicas alcanzaban cuotas de máxima aspiración. Sin embargo, los especialistas nos hacen en la cuenta de cierta desemejanza: los esenios usan un texto de la Biblia hebrea y los sinópticos la traducción griega, también llamada de los LXX, con un curioso matiz que se nos puede pasar por alto.


 

Finalmente, el tercer punto de posible unión es el uso de agua en rituales de purificación, cosa que no era desconocida fuera del judaísmo, pero que nos da para pensar en estos dos movimientos separados del común de la población judía. Para esenios y el Bautista, el agua se usa para purificar, siempre tras un cambio de vida, interior y exterior, pues el agua, por sí sola, solo limpia el cuerpo.

Tras los parecidos, Mariela Martínez pasa a las diferencias, mostrando estas a partir de la página 29. También son tres: Juan es un profeta solitario frente a los esenios, que son comunidad, los ritos de purificación divergen y, en tercer lugar, los mensajes salvíficos no se ofrecen por igual.

Juan es un profeta solitario, de ascética vida, al estilo de Elías, y no pide que le sigan, sino que ofrece su discurso y su peculiar bautismo. Esto no pasa en Qumrán, donde estrictas normas dibujan una comunidad que comparte bienes y comida.

El segundo punto son los rituales de purificación, donde el agua es un elemento central. Para Juan, usando agua viva, en movimiento, para los esenios, agua de lluvia contenida en depósitos y piscinas. Allí, lavándose ellos mismos, mientras que el Bautista es quien sumerge a los penitentes. Y un detalle final, que también separa a ambos investigados: Juan no establece más norma que el arrepentimiento y cambio de vida, bautizando personalmente, mientras que los esenios disponen de múltiples reglas y contemplan el baño ritual comunitario.

Finalmente, aunque detectemos mensajes salvíficos por ambos bandos, para Juan se da uno de amplio rango, abierto a todos, sin tiempos especiales de espera, mientras que en Qumrán hay reglas detalladas y escritos donde se afirma que solo los elegidos por Dios se salvarán y los elegidos formarán parte de la comunidad esenia. 


 

jueves, 29 de mayo de 2025

Resumen "Juan Bautista y sus orígenes: ¿realidad o ficción?", de Carmen Román

 Carmen Román Martínez, de la Facultad de Teología, Universidad de Loyola, es la encargada del primer artículo sobre Juan Bautista en el especial de la revista Reseña Bíblica, n. 125. Ejemplar que, de casualidad, conseguí en el nutrido kiosko ribadaviense O Glotón. Que tengan este título es un detallazo sobre todo lo que puedes encontrar allí. 


La autora desarrolla su exposición desde la página 12 a la 21, echando cuentas de los textos que hablan del origen del Bautista, observando la historia y la teología, binomio no siempre coincidente y del que hay que saber distinguir datos, para poder ver cómo se influyen o separan. 

La pregunta sobre la identidad del bautista no es sencilla, pero sí necesaria, ya que los cuatro evangelistas le han dado la importancia suficiente como para dedicarle parte de sus textos. Y, yendo, más allá, la autora nos comparte este cita de J. Becker: "No es fácil entender a Jesús sin el Bautista" (p. 13).

 A partir de la búsqueda del Jesús histórico, iniciada por Reimarus a finales del s. XVIII, se llega a la búsqueda de la historicidad de Juan. Será en el s. XX cuando se fijen muchos estudiosos en él. Como predicador, se le señala como apocalíptico y como profeta ascético, pero los investigadores comenzaron a profundizar más, tomando conciencia de lo único de su bautismo, de las relaciones de sus seguidores con los cristianos, de cómo encajaba Juan entre los diferentes movimientos religiosos judíos de la época... Como vemos, siempre nos encontramos hablando del Juan adulto. 

Y la autora se atreve a unos primeros esbozos, a partir de los evangelios y la obra de Flavio Josefo, que también le menciona: hacia el 28 d.C. aparece este profeta ascético, fácilmente identificable por realizar un bautismo que llamaba la atención. Se le van juntando judíos que le escuchan, lo cual hace levantar sospechas en Herodes Antipas, que le encarcela y ejecuta. A pesar de ello, parte de la población no le olvida y continuará con sus enseñanzas y memoria más allá de la muerte de su maestro.

¿Y qué pasa con las narraciones de infancia que presenta Lucas? Pues tenemos el problema de que hay varias opciones para encasillarlas en algunos géneros literarios, pero siempre más o menos lejos de la historicidad. Es decir, es un material de redacción tardía, que pone en paralelo las vidas de Jesús y Juan, para ponerlos en perspectiva, ya no solo entre ellos, sino también con las promesas del Antiguo Testamento. También hay que tener en cuenta que no hay más textos que refrenden o corrijan lo expuesto por Lucas.

De las páginas 15 a inicios de la 21, Carmen Román expone posibles hipótesis, junto a los autores, para contextualizar y comprender las líneas lucanas referidas a la anunciación, nacimiento y crecimiento de Juan. Se puede quedar uno con que su familia era de ascendencia sacerdotal, que su misión vital fue vista como la de profeta, al estilo de Elías, y que llama la atención que no aparezca referencia a su faceta más determinante y que le daría el sobrenombre por el que hoy le conocemos: bautizar, el Bautista.  El Juan adulto se sale de la línea seguida por su padre, convirtiéndose en un profeta de dura vida en zona desértica.


 

domingo, 15 de diciembre de 2024

Resumen de "¿Quién fue María Magdalena?", artículo de Nicolás Gutiérrez H.

Una ojeada al artículo de Nicolás Gutiérrez Hidalgo, "La mujer de los 7 demonios ¿Quién fue María Magdalena?", publicado en revista CLÍO, año 27, números 276-277.


El cuerpo del relato

Resulta de interés este artículo por su brevedad (de la página 126 a 131, más la intro e ilustración de 124 y 125), lo concreto de los datos (tanto bíblicos como históricos), la recomendación bibliográfica y los recuadros que amplían la información en diferentes campos. El relato básico es un acercamiento a la figura de María magdalena, tanto desde los evangelios como los apócrifos y los aportes de dos papas. Partiendo de las ideas populares sobre esta santa de la iglesia católica, el autor repasa los textos que fueron definiendo su figura y que no nos dan una información amplia ni nos la retratan con detalle.

De hecho, la exposición inicial admite dos versiones, que bien podemos preguntarnos nosotros si no están en nuestra concepción personal y la de los cercanos: ¿fue la Magdalena una pecadora pública sanada por Jesús y luego su seguidora y privilegiada testigo de la resurrección de su maestro? ¿Fue la hermana de Marta y Lázaro?

La parte bíblica muestra que los evangelios hablan de diferentes mujeres y Marías, pero algunas lagunas y otras semejanzas pudieron ir creando el caldo de cultivo donde los lectores u oyentes menos críticos fusionasen personajes o quisiesen ver la silueta de la Magdalena en episodios de máximo interés.

El momento clave de la fusión de personajes en el mismo se produce con la homilía 33 del papa Gregorio Magno y a partir de ahí ya no hubo vuelta atrás. 

Para descubrir un cambio al mismo nivel hemos de esperar a Pablo VI y al cambio nominal en el calendario litúrgico, cuando se le elimina el apelativo de "penitente". Otra cosa es que calase entre el pueblo y se reformase su concepción popular.

Interesantes son dos referencias, desde las que Nicolás Gutiérrez nos hace ver que la confusión sobre la Magdalena parte de los mismos textos neotestamentarios. Y son la unción por parte de una mujer a Jesús, además de la liberación de los siete demonios. Respecto de esta, hay doble lectura: los demonios como símbolo pleno de todos los vicios y el poder de la redención, capaz de acabar con cualquier mal, por poderoso que sea.

Los cuadros con información complementaria

Cuatro son los recuadros donde se amplía o aporta nueva información sobre la Magdalena o relacionada con ella. 

 

Así, en la página 127 se comenta la similitud entre María Magdalena y María de Egipto, santa también. La iconografía religiosa, de hecho, las pone en igualdad de imagen: mujer semi o completamente desnuda, penitente, cabello largo suelto...

Como muestra, este cuadro, presentado y explicado en la web del Museo del Prado



En la 128, un vistazo a los episodios evangélicos donde habría estado involucrada y que muestra la cercanía con Jesús y la importancia de su figura.

En 130 hay una reseña del evangelio gnóstico de María (Magdalena), con la sencilla división en dos partes, siendo Jesús el revelador de misterios de la primera y la Magdalena la protagonista elegida para la segunda, siendo ella voz de su maestro delante de los apóstoles.

Tomamos un fragmento de J. Montserrat Torres, presentando tal evangelio en Piñero, Antonio, Textos gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi II Evangelios, hechos, cartas (1999), publicado por Trotta.


Finalmente, el cuadro de 131 conecta la figura de María de Magdala con Kundry, personaje femenino ambivalente, según se la vea actuar en el poema medieval 'Parzival' o en la ópera wagneriana 'Parsifal'.

Una recomendación literaria

 

Como bibliografía se presenta en la página 131 la obra de Óscar Fábrega, 'Historia desconocida de María Magdalena', publicada este 2024 por Almuzara

Esta es la portada compartida desde la web de la editorial.


 

lunes, 2 de diciembre de 2024

Louredo inicia el adviento 2024-25

 ¡Feliz año nuevo!

Porque, en parte, eso es el inicio del adviento, la apertura de un nuevo año litúrgico, de un ciclo donde partimos de cuatro semanas de preparación a la Navidad y el despliegue de la vida de Jesucristo, siguiendo las lecturas del Antiguo y el Nuevo Testamento. Así que, sí, podemos decir feliz año nuevo litúrgico. Tampoco sería tan raro reseñarlo así al resto de la población, porque estamos acostumbrados a que sea noticia el año nuevo civil, por ejemplo, o el nuevo año chino.

La corona de adviento de san Juan de Louredo

Tengo la suerte de que Geli, vecina de Louredo y miembro del coro parroquial, me haya pasado una foto de la corona de adviento de este año. Es obra suya la corona y la foto, GRACIÑAS. 


Por desgracia, no tengo otras fotos de otros años, sino la de 2021, enviada por el párroco Villar, a quien se la pedí y que ahora os comparto de nuevo.


La corona de adviento es un signo bien bonito de luz en medio del tiempo otoñal e invernal. No llevamos muchos años viéndolo, pero se ha hecho un hueco en las comunidades católicas y parece que se quedará mucho. Básicamente, es una confección traída de la tradición germana, realizada con cuatro velas y material vegetal verde. A estos dos materiales, vegetación y velas, hacen referencia dos documentos de la iglesia católica, como son el Bendicional y el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia. Lo que expresan se complementa, ya que no se repiten el uno al otro, aunque los significados marcan diferencias.

La corona en el Bendicional


 

Este libro recoge textos para orar y bendecir diversas personas, objetos y ocasiones. Concretamente, los referidos a la bendición de la corona de adviento ocupan desde el número 1235 al 1242.

¿Qué nos dicen? Pues nos muestran de modo sucinto cómo bendecir la corona y lo que significan sus elementos. Básicamente, nos presenta la bendición en familia y en la iglesia, dando la oportunidad y las indicaciones a seguir, tanto si bendice un sacerdote como un laico. La estructura es sencilla: 

- en familia: saludo inicial, monición, breve lectura (se propone esta: ¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Is 60, 1), bendición, encendido

- en la iglesia: se avisa que se realiza tras el saludo inicial de Misa y en lugar del acto penitencial; está la monición, no hay lectura y se pasa a la bendición (igual a la realizada en familia) y encendido.

Los elementos y su significado no aparecen claros a menos que te leas las rúbricas iniciales (son letras de color rojo donde se dan algunas sencillas explicaciones y se marcan los gestos y los momentos durante el rito, además de decir quién los realiza) y las moniciones, además de la oración de bendición. En lugar de dejar claro desde el inicio qué necesitamos y qué significa, todo aparece cuando lo lees seguido y no todas las partes dicen lo mismo o son suficientemente explícitas. 

Vamos a quedarnos con lo básico: la corona se realiza con ramos vegetales y cuatro cirios. El color verde de la corona simboliza la vida y la esperanza, mientras que la luz (luces) simboliza a Cristo, además del progresivo acercamiento hacia él, por parte de la comunidad (y del tiempo, que son cuatro semanas).

La corona en el Directorio para la piedad popular

 

Tras una introducción dedicada al tiempo de adviento, el Directorio dedica un número a la corona de adviento como expresión popular de la fe en Cristo, luz para las naciones. Es el 98. 

Claramente, destaca los materiales: cuatro cirios y ramos verdes, marcando incluso el ciclo de encendido (los cuatro domingos), pero solo dedica atención al significado de las luces, diciendo que son recuerdo de la preparación a Cristo y luz profética que crece. Hay como un alejamiento, ya es algo más abstracto y referido al Antiguo Testamento, mientras que las explicaciones del Bendicional no acercan más a nuestra actualidad y a la vivencia semanal pre Navidad.

Un tercer documento 


La epacta es el calendario litúrgico pastoral que podemos consultar por la web de la CEE o comprar en librerías religiosas, como Betel, en Ourense. Comenzando desde este tiempo de adviento, va dando significados, marcando los ritos, mostrando qué color de vestiduras usar, qué celebraciones caben o no tales días, aportando ideas de cantos... 

Pues bien, hay referencia a la corona de adviento, pero se reduce a lo dicho en el Bendicional, al que remite.

Las luces son lo importante

Al final, vemos que los documentos de la iglesia católica inciden con más insistencia en las luces, con diferentes significados que, sintetizando, serían: en el Directorio para la piedad popular son fases de preparación y aumento de la luz que se anuncia en el Antiguo Testamento y en el Bendicional es ya símbolo de Cristo y marcas del acercamiento a él por parte de la comunidad actual.

Se habla de luces en general, pero también se marca un solo número: cuatro. Acerca de los colores nada se dice, aunque luego, dependiendo donde consultes, vas a darte diferentes recomendaciones y significados. De buenas, lo mismo valdrían cirios blancos, visibilizando la luz pura, como el color morado, propio de las vestiduras sacerdotales de adviento, como variados, para remarcar algún significado propio o distinguir cada semana.

Coincide la inauguración de la corona de adviento con el encendido de las luces navideñas en el ayuntamiento de Cortegada. No sé si han puesto más, pero, de momento, he visto esta en la entrada a O Cazapedo.



 

miércoles, 28 de agosto de 2024

San Juan degollado, Louredo 2024

 San Juan bautista es el patrono parroquial de Louredo, pueblo y parroquia del ayuntamiento de Cortegada y arciprestazgo de Ribadavia. Como es bien sabido, tal santo conoce dos fiestas durante el verano: la natividad, el 24 de junio, y el martirio, el 29 de agosto. En Louredo, la primera fecha es la importante, ya que es el momento de la novena y la fiesta, con misa solemne y procesión, amén de música, fuegos artificiales y cena de los vecinos y amigos. Sin embargo, el 29 de agosto queda bastante solitario y suele reducirse a misa para los vecinos presentes, sin ser algo muy publicitado.

En este ambiente íntimo y cotidiano planteo la presentación de tres documentos que ofrezco como borradores, pendientes de revisión y mejora. Son tres ecos del pasado que se plasman en papel y dejan constancia de una hoja más de la historia del pueblo. Los tres relacionados con el santo y su devoción, con breves escritos que recogen su paso por los años y su recepción contemporánea.

La idea es ofrecer una copia tras la misa del jueves 29. Una presentación breve y la entrega al pueblo, avisando que pueden pedir más copias y que se mandará también por redes. Tres borradores que cualquiera puede consultar, anotar y aportar mejoras en vista a que el año que viene confeccionemos un librito con la novena del santo y sus himnos.

Un borrador de la novena

Con 18 páginas, es el documento más largo. En él recogemos fotos del templo, de las imágenes del patrón y su procesión por el pueblo. Lleva el texto completo del viejo libro de la novena y algunas fotos del mismo, publicado en Valladolid, 1889, más textos actuales que reflejan datos del templo y la devoción hoy. 

Veamos la presentación del mismo:

Dos borradores de los himnos a san Juan

En hojas aparte, un borrador (dos páginas) recoge el actual himno a san Juan, compuesto por dos sacerdotes, ahijados del párroco y vecino de Louredo, don Esteban Viso Rodríguez. Además de la letra y una nota histórica, lo principal es la introducción de una partitura, obra del músico ourensano Juan Manuel Vázquez Vázquez, que lo confeccionó tras escuchar varios vídeos del pueblo cantándolo. Un aporte que por fin ve la luz, ya que lo hizo en 2023 y porque fija en papel la tradición oral, permitiendo su ejecución a cualquier músico.

Así se ven las primeras líneas del borrador:


 

El segundo borrador (dos páginas) se hace eco del antiguo himno, aquel que muchos nunca hemos escuchado, pero que algunos vecinos recordaban y cuya letra hemos recuperado tras consultar esas memorias y tres textos contemporáneos. Uno fue una entrevista con doña Marina, de Os Veciños, otro fue la copia manuscrita de don Manuel, do Coutiño, a un libro de doña Paulina, de A Tella, siendo el tercer los Gozos que aparecen al final de la novena usada en Louredo. Al compararlos, la conclusión provisional es que la base del mismo son los Gozos, de los que se aprovechan todas las estrofas, pero dejaron fuera el estribillo, cambiándolo por otro. Queda, de momento, en enigma, el autor de tal cambio y de la melodía, la época y el tiempo que se usó.

He aquí su inicio:


 

Ecos que buscan réplica

Con estos borradores, la parroquia busca seguir la pista a más historias relacionadas, a nuevos ecos que nos acerquen al pasado y a nuestras gentes, además de compartir lo encontrado con otros pueblos y lugares, especialmente si es san Juan bautista su patrono. Os animamos a recuperar los recuerdos de los mayores y dejarlos por escrito, para seguir conociendo y comparando memorias y documentos, actualizando su contenido y reconectando generaciones.

Para los devotos y curiosos, les recomendamos los siguientes enlaces, acompañados de recortes de las publicaciones referidas:

- Un álbum de Facebook donde se comparten textos de la novena rezados en Louredo, con publicaciones relacionadas. 


- La cuenta de Instagram de Louredo, con fotografías de todo el pueblo y material relacionado con el patrono. 


- La sencilla nota de prensa antes de la natividad de san Juan, 24 de junio de 2024. 


sábado, 30 de marzo de 2024

Fotos do humilladoiro de san Benito marzo 2024

Unha seleción de fotos que saquei, aproveitando o paso pola festa de san Benito do inverno 2024. A primeira festa de primavera!

Primeiro, ollada xeral, logo, foto de cada lado e da pedra central dese lado, para ir descubrindo as inscricións. Cada lado ten a súa, pero non todas se logran ler. Remato con foto do tellado, interior. Pra facervos unha idea, dei a volta completa ó humilladeiro no sentido contrario ás agullas do reloxo.





Publiquei o 6 de novembro de 2022:

(Recortado, na ligazón tendes o texto completo e foto non reproducida aquí):

El Humilladoiro de san Benito do Rabiño es un elemento arquitectónico que pronto reconocemos. Es una pieza bien visible situada al final del pueblo, donde se abre un camino estrecho (transitable por coche, asfaltado) que sube cara A Telleira, Soutelo y Louredo, que empata con Granada y la carretera Celanova-Cortegada. Situada en zona de aparcamiento, las fiestas a san Benito supusieron que fuera visto por muchos, al ser celebradas en ese punto, colocándose allí puestos de comida y juguetes, además de la carpa de las orquestas. Cuantos bajamos andando hasta el lugar vimos cómo se transformó y pasó de tener los vanos tapiados por madera a estar como se contempla hoy: con rejas que dejan ver el interior en todo su esplendor. Por entonces se usaba como lugar de almacenamiento y venta de exvotos de cera.

Si atravesamos el diestro-cementerio y bajamos las escaleras delante del templo, veremos un cartel informativo. Ocupa el lugar que solía darle a una “rosquilleira” los días de fiesta. A ver qué nos cuenta: que el humilladoiro consiste en un templete barroco, del s. XVI, con cruceiro tallado por las dos caras, y que su nombre proviene de “milladoiro”, lugar donde peregrinos dejan una piedra como señal de devoción.

Respecto al nombre hay una alternativa más interesante, que nos ofrece Xoán Ibáñez Rodríguez. Este recoge dos acepciones del castellano, perfectamente traspasables al caso que nos ocupa. Una sacada de la edición de 1783 del diccionario de la Real Academia Española, otra del ‘Tesoro de la lengua castellana o española’, de Covarrubias. En ambas aparece la voz “Humilladero”, siendo la segunda la más concreta y descriptiva: “Cierta capillita sobre pilares y cubierta con techo, dentro de la cual está en medio, de ordinario, una cruz con la imagen de nuestro redentor puesto en ella – y díxose así por la devoción que tienen todos los fieles de humillarse passando por delante de este devot lugar, comúnmente está en las entradas o salidas de los lugares al camino real o trillado”.

 





Recorte do que publiquei o 12 de marzo de 2022:

Ideas desde o artigo 'O humilladoiro de san Bieito do Rabiño (Cortegada-Ourense) e os petos de ánimas que del se benefician', escrito por Xoán Ibáñez Rodríguez. Lido gracias a Fernando Avila.

Nada máis comezar vai establecer a diferenza entre milladoiro e humilladoiro, deixando claro que este ten entidade de seu e non precisa ser relacionado con aquel. Por que quere comezar así? Porque na entrada pa igrexa, conforme se sobe desde Cortegada, hai un cartel que di que milladoiro é orixe de humilladoiro. 

Gracias á definición que descobre o autor, xa podemos decir que non, ou que non necesariamente. Tal como vos adiantaba aí atrás, o do Rabiño tamén foi coñecido como san Benito da Arnoia. Lemos: De vello, o templo coñecíase como san Bieito de Arnoia, por estar inxerido na comarca da Arnoia Baixa, onde o río deste nome se achega ó Miño. Recorda que foi un importante priorado dependente de Celanova e que Cortegada era anexo. Nós podíamos aumentar, dicindo que san Xoán de Louredo tamén o foi. 

A igrexa é barroca, con nave central e dúas capelas laterais, de cruz latina. Na fachada amosa a data de 1862 (inda que unhas liñas despois di que pon 1861), mais a campá pequeña custodia a de 1612. Rabiño non é diminutivo, senón contración, co significado de "por riba do Miño". A continuación, comeza a investigación sobre o humilladoiro, do cal non sabemos data, pero atrévese don Xoán a decir que ben pode ser da segunda metade do s.XIX. Situado a uns 50 metros da igrexa, fóra do adro, parece situar o fin do pobo. É de planta cuadrangular, duns 6 metros de lado. As columnas, con arcos de medio punto, deixan ver polos catro lados o cruceiro interior. Está cuberto, cun precioso traballo interior de nervios e medallóns pétreos. 

Moitos inda lembramos como estaba antes de que restaurasen o monumento e o deixasen tan ben como agora se desfruta. Antes, catro paredes de madeira pechaban o cruceiro e creo que só se abría una os días de festa, dispondo alí dun lugar onde comprar exvotos de cera. 

 



Unha interesante ficha podemos consultala e ampliala AQUÍ.






viernes, 29 de marzo de 2024

Notas de 2006 sobre 'Deus caritas est', Benedicto XVI

Notas sobre la primera encíclica de Benedicto XVI, 'Deus caritas est', que publiqué el 30 de enero de 2006 en un blog hoy borrado

El documento se firmó el 25 de diciembre del pasado año y sale a la luz pública justo un mes después, a nueve meses de la elección de Joseph Ratzinger como Papa. Sí, es su primera encíclica: Deus caritas est (Dios es amor).

Aunque un tanto a prisa, me la leí al día siguiente de su publicación; vamos, ayer mismo, y hoy pretendo compartir con vosotros algunas impresiones personales, independientes de las que podáis oír en los medios de comunicación.

En primer lugar, que es un documento relativamente sencillo pero denso; atractivo a veces pero también esquivo, en el sentido que no nos dirá mucho si no nos paramos un poco en él; dialogante, y no hace falta sino ver las citas de autores como Platón, Aristóteles, Gassendi, Descartes o Nietzsche; no es exhaustivo ni definitivo, en el sentido que el mismo Papa advierte que se ocupará de algunos puntos fundamentales y no de la totalidad del tema; con una estructura fluida, sin esquema marcado demasiado fuerte.

Llama la atención, sí, pero es genial que haya comenzado por los fundamentos: Dios, y Dios que es Amor. Lo subraya muy bien Benedicto XVI: el cristiano no lo es por sus ideas sino por el encuentro con una Persona, por el acontecimiento Cristo.

Hoy me quedo en la primera parte, en esa inmersión filosófica en las raíces del amor. Y es magnífico que su exposición no se quede en las elucubraciones intelectuales o en intuiciones abstractas sino que se pregunte desde el uso corriente de la palabra "amor" hasta llegar a la definición de Dios en S. Juan: Dios es amor.

El recorrido nos lleva a una purificación del concepto, así nos entendemos, pues sabemos bien qué queremos decir con esa palabra, pero no a eliminar dimensiones del mismo. Es decir, sabremos de qué nos quiere hablar el Papa al decir "amor", pero ello no conllevará que convirtamos el amor en algo etéreo y escurridizo. Al mismo tiempo que se refina y se concretiza la definición, va apareciendo cómo ese amor se hace concreto en la historia de la salvación, cómo Dios actúa en nuestro favor y se culmina su búsqueda "de la oveja perdida" en su encarnación: Dios verdadero y hombre verdadero.

El Papa nos invita a no descuartizar metafísicamente al amor sino a verlo en su globalidad, en todas sus dimensiones. Es más, nos invita a ello desde la misma experiencia humana diaria, llamando la atención a huir de dos peligrosas tentaciones: quedarse sólo con el alma y despreciar el cuerpo, o engancharse al cuerpo olvidándose del alma; no: el amor, que es uno, tiene varias dimensiones ya todas hay que atender.

La persona no es una sola dimensión sino que es una unidad, aunque con múltiples dimensiones. A éstas las podemos distinguir (por ejemplo, en cuerpo y alma, o corazón y cabeza, inteligencia y voluntad, o cuerpo, mente, espíritu,...) pero no separar (ésta sería la muerte del ser personal). En ningún momento se habla mal del amor "carnal", del "eros", pero sí se llama la atención para que no sea degradado y sí elevado.

Este Papa se hará preguntas que hoy se suelen repetir mucho, atenderá algunas acusaciones, proponiendo la cara oculta que no suele mostrarse a la hora de hacerlas; nos lleva a la actual búsqueda de "experiencias", situando al cristianismo como una experiencia única, a partir de la que sí podemos predicar la Buena Nueva y nos llamará a no separar el amor a Dios del amor al hermano, a no compartimentar nuestra vida de piedad contra la vida cotidiana, a no hacer de la Eucaristía y la oración algo privado y sin consecuencia social,...

En resumen y a mi manera: que Dios es amor y el amor no se puede reducir a explicación sino que hay que vivirlo. Espero que la lectura calmada y más pormenorizada del documento ayude a limpiar la mala imagen que se ha dado desde muchas atalayas informativas de nuestro Papa.

Claro que nadie es perfecto e intachable entre los seres humanos pero si, según algunos, el tiempo de la persecución y de colgar sambenitos ha pasado, ¿por qué se siguen ensañando con este hombre?

MÁS INFO:

Lectura en línea de la encíclica en castellano