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miércoles, 11 de junio de 2025

Resumen de "Lámpara que ardía y brillaba. La presencia de Juan Bautista en el cuarto evangelio", de Ignacio Rojas.

"Piano, piano", vamos llegando a los últimos artículos sobre el Bautista en la revista Reseña Bíblica, n. 125, 2025. Concretamente, el de Ignacio Rojas Gálvez, titulado "Lámpara que ardía y brillaba. La presencia de Juan Bautista en el cuarto evangelio", comienza en la página 44 y repasa la importante presencia de Juan en el evangelio según san Juan.


Juan, tal cual se le nombra en el cuarto evangelio, sin su denominación sinóptica de Bautista, es un personaje de relevancia, por eso basta su nombre para saber de quién se habla. "Otro interesante dato inicial es que, a diferencia de sinópticos, en el cuarto evangelio la presencia de Juan Bautista es más notoria. De los 879 versículos que integran el cuarto evangelio, 42 de ellos hacen alusión a su persona, a sus palabras o a su actividad. El cálculo nos ofrece un dato significativo. Un 4,7% del texto está dedicado o hace referencia a este personaje y a su misión" (p. 44).

Siguiendo con curiosidades sobre el nombre, solo otro nombre aparece del mismo modo en el prólogo joánico: Moisés. Prólogo donde se comenta el origen divino de su misión: dar testimonio. Una misión que mira al juicio sobre el mundo, donde se decide si creer o no en Jesús. Juan, cómo no, se sienta del lado de los creyentes. Y no está solo, sino que cerca están sus discípulos, algunos de los cuales seguirán a Jesús y otros continuarán la misma labor del maestro bautizador. Porque, aunque no recoja el apelativo de Bautista, sí le presenta bautizando en lugares con abundancia de agua. El evangelista tampoco recoge datos sobre su vestimenta, comida o su muerte, aunque cita el detalle de su cautiverio.

 

Lo que sí expresa es una serie de noes y síes: él no es la luz, es testigo, no es el mesías, sino que lo anuncia y señala, es el amigo del esposo y su presencia debe menguar y desaparecer. Su misión hace referencia a Jesús continuamente. Y, así, se refiere a él como cordero de Dios, esposo, dador del Espíritu, Hijo de Dios... Jesús se referirá a Juan como "lámpara que ardía y brillaba" y testimonio de la verdad, valorando su misión.

¿Y el evangelista? Muestra a Juan con diferentes símbolos, una muestra más de la ascendencia que le reconoce y profesa. Ignacio Rojas elige tres: la voz que grita en el desierto, amigo del esposo y lámpara. "Dos de estas imágenes las dice el Bautista de sí mismo para explicar su misión, mientras que la última de ellas será Jesús quien la diga de él" (p. 51). 

 

sábado, 31 de mayo de 2025

Resumen de "¿Fue Juan Bautista un esenio de Qumrán?", de Mariela Martínez

Es titular es atractivo y el tema se ha debatido más de una vez, pues por coincidencia temporal, esenios y Juan el Bautista compartieron territorio e historia, pero, claro, las diferencias son bien palpables. Por eso doy lectura al artículo "¿Fue Juan Bautista un esenio de Qumrán?", escrito por Mariela Martínez Higueras, presente en la revista Reseña Bíblica, n. 125, desde la página 22 a la 31.

La autora nos pone en contexto, pues no podemos pensar el judaísmo de entonces desde los parámetros actuales, sino descubrir el mundo del helenismo tardío (s. II a.C.) y la dominación romana (I a.C a I d.C.), con su dinamismo y diferentes propuestas religiosas. Un poco como pasa hoy con el cristianismo, que o podemos identificar con la Iglesia católica, pero que conoce un buen número de confesiones diferenciables.

A seguir, reseña el inicio de los esenios, aunque echamos de menos que no nos los defina un poco. estos serían una escisión de judíos piadosísimos que deciden dejar la ciudad, romper con cualquiera relacionado con el Templo de Jerusalén y retirarse al desierto para estudiar la Ley con ahínco, vivir en comunidad y considerarse un resto fiel a Dios, en contraposición al resto de judíos. Más de un siglo después de su aparición, también en el desierto, Juan iniciará su predicación escatológica, es decir, avisando del próximo fin de este mundo, con la llegada de Dios o el Mesías anunciado por los profetas. Aunque hijo de una familia sacerdotal, Juan rompe lazos y sale en solitario a bautizar. Lo aparentemente similar de su discurso, la misma separación del resto de los judíos y el uso de agua para purificar, junto con el desierto, parece unirle a los esenios, pero las diferencias con ellos serán notables, por lo que siempre quedará la duda de si perteneció en algún momento a la secta y luego les abandonó o si continúa la antigua tradición de otros profetas austeros.

¿Dónde podemos ver similitudes? La autora nos da tres temas: cierta cercanía geográfica, usar Is 40, 3 como referente y disponer de un ritual purificador con agua.

Respecto a la geografía no hay dudas en cuanto a los esenios, ya que los sitúa Plinio el Viejo y la arqueología en Khirbet Qumrán. Curiosamente, el Bautista no andaría lejos. Y es que la zona tiene fuertes connotaciones con el pasado, referido a los orígenes míticos del pueblo elegido de Israel, y hacia un futuro apocalíptico, siguiendo la estela del profeta Elías (2 Re 2, 4-11).

 

El texto de Is 40, 3 sirve a ambos para legitimar su actuación con palabras del Antiguo Testamento y hacerlo en un contexto donde las esperanzas mesiánicas alcanzaban cuotas de máxima aspiración. Sin embargo, los especialistas nos hacen en la cuenta de cierta desemejanza: los esenios usan un texto de la Biblia hebrea y los sinópticos la traducción griega, también llamada de los LXX, con un curioso matiz que se nos puede pasar por alto.


 

Finalmente, el tercer punto de posible unión es el uso de agua en rituales de purificación, cosa que no era desconocida fuera del judaísmo, pero que nos da para pensar en estos dos movimientos separados del común de la población judía. Para esenios y el Bautista, el agua se usa para purificar, siempre tras un cambio de vida, interior y exterior, pues el agua, por sí sola, solo limpia el cuerpo.

Tras los parecidos, Mariela Martínez pasa a las diferencias, mostrando estas a partir de la página 29. También son tres: Juan es un profeta solitario frente a los esenios, que son comunidad, los ritos de purificación divergen y, en tercer lugar, los mensajes salvíficos no se ofrecen por igual.

Juan es un profeta solitario, de ascética vida, al estilo de Elías, y no pide que le sigan, sino que ofrece su discurso y su peculiar bautismo. Esto no pasa en Qumrán, donde estrictas normas dibujan una comunidad que comparte bienes y comida.

El segundo punto son los rituales de purificación, donde el agua es un elemento central. Para Juan, usando agua viva, en movimiento, para los esenios, agua de lluvia contenida en depósitos y piscinas. Allí, lavándose ellos mismos, mientras que el Bautista es quien sumerge a los penitentes. Y un detalle final, que también separa a ambos investigados: Juan no establece más norma que el arrepentimiento y cambio de vida, bautizando personalmente, mientras que los esenios disponen de múltiples reglas y contemplan el baño ritual comunitario.

Finalmente, aunque detectemos mensajes salvíficos por ambos bandos, para Juan se da uno de amplio rango, abierto a todos, sin tiempos especiales de espera, mientras que en Qumrán hay reglas detalladas y escritos donde se afirma que solo los elegidos por Dios se salvarán y los elegidos formarán parte de la comunidad esenia. 


 

jueves, 29 de mayo de 2025

Resumen "Juan Bautista y sus orígenes: ¿realidad o ficción?", de Carmen Román

 Carmen Román Martínez, de la Facultad de Teología, Universidad de Loyola, es la encargada del primer artículo sobre Juan Bautista en el especial de la revista Reseña Bíblica, n. 125. Ejemplar que, de casualidad, conseguí en el nutrido kiosko ribadaviense O Glotón. Que tengan este título es un detallazo sobre todo lo que puedes encontrar allí. 


La autora desarrolla su exposición desde la página 12 a la 21, echando cuentas de los textos que hablan del origen del Bautista, observando la historia y la teología, binomio no siempre coincidente y del que hay que saber distinguir datos, para poder ver cómo se influyen o separan. 

La pregunta sobre la identidad del bautista no es sencilla, pero sí necesaria, ya que los cuatro evangelistas le han dado la importancia suficiente como para dedicarle parte de sus textos. Y, yendo, más allá, la autora nos comparte este cita de J. Becker: "No es fácil entender a Jesús sin el Bautista" (p. 13).

 A partir de la búsqueda del Jesús histórico, iniciada por Reimarus a finales del s. XVIII, se llega a la búsqueda de la historicidad de Juan. Será en el s. XX cuando se fijen muchos estudiosos en él. Como predicador, se le señala como apocalíptico y como profeta ascético, pero los investigadores comenzaron a profundizar más, tomando conciencia de lo único de su bautismo, de las relaciones de sus seguidores con los cristianos, de cómo encajaba Juan entre los diferentes movimientos religiosos judíos de la época... Como vemos, siempre nos encontramos hablando del Juan adulto. 

Y la autora se atreve a unos primeros esbozos, a partir de los evangelios y la obra de Flavio Josefo, que también le menciona: hacia el 28 d.C. aparece este profeta ascético, fácilmente identificable por realizar un bautismo que llamaba la atención. Se le van juntando judíos que le escuchan, lo cual hace levantar sospechas en Herodes Antipas, que le encarcela y ejecuta. A pesar de ello, parte de la población no le olvida y continuará con sus enseñanzas y memoria más allá de la muerte de su maestro.

¿Y qué pasa con las narraciones de infancia que presenta Lucas? Pues tenemos el problema de que hay varias opciones para encasillarlas en algunos géneros literarios, pero siempre más o menos lejos de la historicidad. Es decir, es un material de redacción tardía, que pone en paralelo las vidas de Jesús y Juan, para ponerlos en perspectiva, ya no solo entre ellos, sino también con las promesas del Antiguo Testamento. También hay que tener en cuenta que no hay más textos que refrenden o corrijan lo expuesto por Lucas.

De las páginas 15 a inicios de la 21, Carmen Román expone posibles hipótesis, junto a los autores, para contextualizar y comprender las líneas lucanas referidas a la anunciación, nacimiento y crecimiento de Juan. Se puede quedar uno con que su familia era de ascendencia sacerdotal, que su misión vital fue vista como la de profeta, al estilo de Elías, y que llama la atención que no aparezca referencia a su faceta más determinante y que le daría el sobrenombre por el que hoy le conocemos: bautizar, el Bautista.  El Juan adulto se sale de la línea seguida por su padre, convirtiéndose en un profeta de dura vida en zona desértica.


 

domingo, 15 de diciembre de 2024

Resumen de "¿Quién fue María Magdalena?", artículo de Nicolás Gutiérrez H.

Una ojeada al artículo de Nicolás Gutiérrez Hidalgo, "La mujer de los 7 demonios ¿Quién fue María Magdalena?", publicado en revista CLÍO, año 27, números 276-277.


El cuerpo del relato

Resulta de interés este artículo por su brevedad (de la página 126 a 131, más la intro e ilustración de 124 y 125), lo concreto de los datos (tanto bíblicos como históricos), la recomendación bibliográfica y los recuadros que amplían la información en diferentes campos. El relato básico es un acercamiento a la figura de María magdalena, tanto desde los evangelios como los apócrifos y los aportes de dos papas. Partiendo de las ideas populares sobre esta santa de la iglesia católica, el autor repasa los textos que fueron definiendo su figura y que no nos dan una información amplia ni nos la retratan con detalle.

De hecho, la exposición inicial admite dos versiones, que bien podemos preguntarnos nosotros si no están en nuestra concepción personal y la de los cercanos: ¿fue la Magdalena una pecadora pública sanada por Jesús y luego su seguidora y privilegiada testigo de la resurrección de su maestro? ¿Fue la hermana de Marta y Lázaro?

La parte bíblica muestra que los evangelios hablan de diferentes mujeres y Marías, pero algunas lagunas y otras semejanzas pudieron ir creando el caldo de cultivo donde los lectores u oyentes menos críticos fusionasen personajes o quisiesen ver la silueta de la Magdalena en episodios de máximo interés.

El momento clave de la fusión de personajes en el mismo se produce con la homilía 33 del papa Gregorio Magno y a partir de ahí ya no hubo vuelta atrás. 

Para descubrir un cambio al mismo nivel hemos de esperar a Pablo VI y al cambio nominal en el calendario litúrgico, cuando se le elimina el apelativo de "penitente". Otra cosa es que calase entre el pueblo y se reformase su concepción popular.

Interesantes son dos referencias, desde las que Nicolás Gutiérrez nos hace ver que la confusión sobre la Magdalena parte de los mismos textos neotestamentarios. Y son la unción por parte de una mujer a Jesús, además de la liberación de los siete demonios. Respecto de esta, hay doble lectura: los demonios como símbolo pleno de todos los vicios y el poder de la redención, capaz de acabar con cualquier mal, por poderoso que sea.

Los cuadros con información complementaria

Cuatro son los recuadros donde se amplía o aporta nueva información sobre la Magdalena o relacionada con ella. 

 

Así, en la página 127 se comenta la similitud entre María Magdalena y María de Egipto, santa también. La iconografía religiosa, de hecho, las pone en igualdad de imagen: mujer semi o completamente desnuda, penitente, cabello largo suelto...

Como muestra, este cuadro, presentado y explicado en la web del Museo del Prado



En la 128, un vistazo a los episodios evangélicos donde habría estado involucrada y que muestra la cercanía con Jesús y la importancia de su figura.

En 130 hay una reseña del evangelio gnóstico de María (Magdalena), con la sencilla división en dos partes, siendo Jesús el revelador de misterios de la primera y la Magdalena la protagonista elegida para la segunda, siendo ella voz de su maestro delante de los apóstoles.

Tomamos un fragmento de J. Montserrat Torres, presentando tal evangelio en Piñero, Antonio, Textos gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi II Evangelios, hechos, cartas (1999), publicado por Trotta.


Finalmente, el cuadro de 131 conecta la figura de María de Magdala con Kundry, personaje femenino ambivalente, según se la vea actuar en el poema medieval 'Parzival' o en la ópera wagneriana 'Parsifal'.

Una recomendación literaria

 

Como bibliografía se presenta en la página 131 la obra de Óscar Fábrega, 'Historia desconocida de María Magdalena', publicada este 2024 por Almuzara

Esta es la portada compartida desde la web de la editorial.


 

miércoles, 24 de agosto de 2022

Lecturas complementarias sobre los petos de ánimas

Lecturas complementarias sobre los petos de ánimas: 

‘Arte popular. Los petos de ánimas’ y ‘Os petos de ánimas en Ourense’

Dos libros sobre un mismo tema y territorio: los petos de ánimas en la provincia de Ourense. Ambas lecturas se complementan, rellenando datos o mejorándolos, según se consulten en uno u otro. La diferencia de perspectiva y estilo procura una visión amplia al lector y una aproximación a una arquitectura popular con la que se dará de bruces en casi cualquier población gallega. Ambos libros los encontré en la Biblioteca Pública Municipal de A Ponte, Ourense.


Antes de nada, un vistazo a cada uno. El primero, ‘Arte popular. Los petos de ánimas’, escrito por Yolanda Barriocanal López y publicado en Ourense, 1985, es un riguroso estudio acerca de los petos de ánimas, especialmente los aurienses. 

Repasando lo dicho anteriormente por otros autores, comparte las nuevas investigaciones y desarrolla la contraposición de hipótesis, referidas a la génesis, su desarrollo histórico y la expansión. También adelanta un punto inédito, como es el de la confección de una tipología, un intento de estructuración a partir de las formas usadas en la construcción de los petos. Completa su estudio con fichas donde una fotografía del peto se acompaña de datos geográficos, históricos y artísticos.


El segundo libro, publicado en A Coruña, 1985, está conformado con material que iba a formar parte de una exposición. 

Con esta premisa se comprende la composición y el estilo de la obra: textos breves al inicio, de varios autores implicados, ocupando pocas páginas el total; un amplio despliegue fotográfico de calidad, donde varias obras conocen hasta tres instantáneas distintas y el papel cambia de material; una selección de textos diversos. Un conjunto que busca impactar e informar, con fotografías claras y narrativa breve. De interés es su despliegue gráfico a la hora de documentar una manifestación que apenas se tiene en cuenta en el primero: los retablos y los petos manuales, de madera.

El somero repaso nos lleva al deseo de complementar: el texto erudito del primero, el repaso de autores del segundo y sus magníficas fotografías. Con ellas se soluciona la baja calidad del primero, aunque tengamos que llevar el trabajo de ir buscando en el desorden del segundo. 


El peto de ánimas de Louredo no se ha incluido en el segundo, pero sí se ha reseñado debidamente en el primero.

Hasta 3 veces se menta: dos para describirlo y una para dar noticia, en una nota a pie de página, de su desaparición. Esto no ha sucedido, pues se encuentra en el mismo lugar, pero llama la atención y te hace pensar si hubo un segundo peto, lo cual no se deduce del contenido del libro, pero sí de alguna conversación con algún vecino del pueblo. Siendo así, estaríamos ante un cambio de ubicación (desde O Cazapedo a Louredo) o una desaparición.

viernes, 12 de agosto de 2022

'Anuario de tradicións galegas', de Manuel Quintáns Suárez

En 121 páxinas, o 'Anuario de tradicións galegas', de Manuel Quintáns Suárez recolle o paso dun ano entre ditos, traballos e festas da nosa terra. Tras unha dinámica introdución á cuestión do tempo e os calendarios, cada mes reséñase sinalando a orixe etimolóxica e histórica do seu nome, recóllense ditos relacionados con el e móstranse que traballos se realizan nel e que festas ou costumes eran propios.

Libro que atopei curioseando polas estanterías da Biblioteca Pública Municipal da Ponte, Ourense, e que supón unha mirada rápida, mais estruturada, ó sentir dunha terra ó longo dun ano. Parte do contido pode sernos cercano ou terllo escoitado ós nosos maiores. É atractivo que se condesase en poucas páxinas e se acompañase dos debuxos de Xosé Conde Corbal. Tamén representa un ánimo e testemuño que calquera podería coller: resumir e poñer por escrito o que coñecemos sobre o noso pobo. Tampouco vai ser cousa de volverse etnógrafo, pero ben que podiamos deixar documentación que os expertos poidan consultar desde xa.

O limiar leva o título de "A medida do tempo" e introdúcenos nos inicios e formación dos calendarios, da necesidade humana de dividir e nomear ciclos temporais, para así coñecer mellor e controlar o medio. Recollo curiosidades como que foi a Lúa quen mereceu máis atención primeira, inda que o Sol resultou de máis interese; que os calendarios non son só froito da metódica e paciente observación e estudio humano, senón que vive tamén de crenzas e costumes; e, por rematar, diferentes datas que son fitos na formación do actual calendario: tralo do rei Numa, as reformas do s. II, de Xulio César (46 a.C.), de Octavio Augusto, de Gregorio XIII (1582),...

Na "Razón e límites do noso ANUARIO" pásase a constatar que o multiforme mundo galego, ca súa paisaxe e cas persoas que o conforman, pode perder en breve parte da súa historia e cultura. Así, o Anuario ven a recoller unha parte delas, mostrándoas nun devir cronolóxico cíclico. Incluso se di que se esmorece parte dese mundo, o mellor que podemos facer é acompañalo e non deixar de visitar os seus restos. Mentres dure a agonía, recolle o autor ditos, traballos e crenzas, festexos e ritos, sendo consciente que o espíritu galego non os fixou nun determinado mes, senón que os vivíu intensamente, por riba de estruturas cronolóxicas e que esas vivencias foron as que deron intensidade e interés a certos tempos.

A seguir van os meses, cos seus refráns, traballos senlleiros e crenzas relacionadas, xunto cas festas, moitas delas cristiás ou cristianizadas. Imos ver un par de exemplos. 

Tras ocuparse dos Maios e as Festas do Ramo, na páxina 51 comeza o espazo adicado a xuño, O Corpus e san Xoán. Xuño ven de Iunius, da deusa romana Iuno, irmá e cónxuxe de Xúpiter. As festas sinaladas son as do Corpus e a de san Xoán. Tempo de verán e de recollida dalgúns vexetais e froitas, co que se sinala o seguinte dito: O que xexúa no san Xoán ou é parvo ou non ten pan. O cuco, paxaro relacionado ca deusa Iuno, ten neste tempo certo protagonismo, inda que maior importancia garda nos meses anteriores. Pasa o señor Quintás a debullar doutrina e ritos relacionados co Corpus e san Xoán bautista. Deste último sinala as Cacharelas, a recollida da Flor da auga e o orballo no amencer do día de festa, así como o baño das nove ondas ou o paseo por nove fontes. Unha sorpresa é a do ovo de san Xoán, práctica máxica ca que se busca entrever o futuro persoal nun ovo que se deixa ó relente da noite de san Xoán.

Sobre o mes de agosto, momento no que escribo estas liñas, di que ven o seu nome do romano Augustus, tendo antes o nome de Sextilis. Recolle un dito que ben sentimos hoxe en día, tras destes incendios e calores: A choiva do mes de Agosto non é choiva: é mel e mosto. Trala mirada rápida ós poucos traballos do mes, pasa a unha longa lista de festas e romarías, nas que destaca a presenza mariana. Só de Ourense menciona a festa de santa María do Mundil, nosa señora de Reza, a Guía, a festa da Encarnación de Celanova e Vilar de flores. 

Unha lectura interesante e breve, que remata ca bibliografía e que ben pode levarnos a valorar e recoller as tradicións, ditos e festas propias do lugar no que nacemos.

martes, 10 de mayo de 2022

“Pascua y Tiempo Pascual” en ‘Vivir el año litúrgico’, de Ramiro González Cougil

“Pascua y Tiempo Pascual” en ‘Vivir el año litúrgico’, de Ramiro González Cougil, dossiers CPL, 1º ed, 2011.

Don Ramiro González fue profesor mío y una de las cosas que recuerdo de sus clases es que era capaz de escribir un libro a partir de un párrafo del texto que estuviésemos usando. Su manejo de la materia le permitía enlazar diferentes aspectos y temas desde la lectura que realizábamos en el aula. A partir de la síntesis histórica que nos acercaba a la renovación litúrgica pre concilio Vaticano, el buen hombre asaltaba cuestiones como el desarrollo del culto cristiano, los cambios en la rúbricas del misal o la publicación de un nuevo documento pontificio. Anteriormente, en este mismo blog, os traje un escrito suyo sobre el nuevo Ritual de Exorcismos.

Esta vez ha jugado al revés, a realizar una síntesis ágil de textos variados, de modo que no solo explica símbolos y actos de los diferentes Tiempos del calendario litúrgico católico, sino que te invita a la realización, personal y comunitaria, de los mismos, para llegar a lo invisible desde lo visible: colores, vestiduras, palabras, acciones… En su momento consulté otras partes del libro y hoy os comparto mis impresiones y resumen del capítulo dedicado a la Pascua, Tiempo central de la liturgia y el calendario católico.

46 páginas dedica el viejo profesor a introducirnos en la espiritualidad, los ritos y devociones, el significado y las acciones litúrgicas del Tiempo de la Pascua. Es el central del año litúrgico católico, la celebración centrada en el mensaje de la resurrección de Cristo. Mediante párrafos generales ofrece perspectivas amplias, pasando luego a días concretos, celebraciones especiales y símbolos característicos. El texto se nota transido de contenida emoción, fruto del trato cotidiano con la materia y por la dedicación existencial a la misma. Las invitaciones continuas a ciertas prácticas y a la participación consciente en las celebraciones pascuales es una continua llamada a descubrir el Misterio tras el ropaje de tangible.

Los textos y las citas se suceden. Los documentos iluminan la práctica actual, mientras que los textos bíblicos siguen el pulso de la liturgia. Esto ayuda a que el fiel o el curioso descubran la unión entre este libro y la vida pascual eclesial. No solo aprendes qué es la Pascua y cómo la celebra la Iglesia, sino que puedes seguir los textos litúrgicos de cada etapa. Vamos, es como si te llevases este libro a Misa y pudieses ir de él a ella y viceversa. No es una teología árida o de tendencia racionalista, sino una vivencia que se filtra en palabras que la Iglesia usa en diferentes ámbitos: desde el celebrativo al académico. Y la síntesis de don Ramiro se desarrolla de tal modo que la entiendes solo leyéndola, pero la enriqueces si luego ves cómo palpita en los ritos. Igual que hace años había quien llevaba su misalito a Misa para poder seguirla y comprenderla, ahora te puedes ir con esto al templo y entrar en una viva dinámica de fe y celebración, de curiosidad e investigación. ¡Es que hasta te resume lecturas por domingos y ciclos! Hasta tal punto ha bajado la concreción de un trabajo titánico presentado en formato asumible.

Los datos históricos son sucintos, pero enjundiosos. Por la forma en que se presentan, ayuda mucho a sentirlos como parte de un camino que llega hasta hoy, más que como un añadido de más o menos interés dentro del conjunto. Y las referencias a ciertas devociones modernas puede que inspire a más de uno, ya que las presenta de un modo atractivo y dentro de las posibilidades de vivencia personal en el rico mundo de las expresiones populares católicas.

Igual que con la Pascua, presenta el resto del año litúrgico con igual riqueza. Tanto el fiel como el curioso pueden disfrutar de esta lectura, enriquecerse cultural y espiritualmente, y comprender mejor este curioso calendario que palpita existencialmente con tiempos amplios que permitan conocer y viajar cara su centro divino: Cristo.


 

sábado, 27 de noviembre de 2021

Feliz año litúrgico nuevo

Feliz año litúrgico nuevo

Un vistazo a la costumbre de poner la corona de Adviento

Pues parece que se termina el año, al menos para los católicos. Y es que ya mismo reinician su calendario, conocido como “año (o calendario) litúrgico”, consultable en una publicación conocida como “epacta”. El momento de “año nuevo” es ya, pues comienza en las vísperas del domingo I de Adviento, es decir, ahora, desde las 3 de la tarde de este sábado, aprox. Desde la Misa vespertina de domingo que algunas parroquias celebran o han celebrado, el Adviento ha comenzado, el año nuevo católico se ha declarado y en muchos templos y casas se ha colocado y encendido la primera vela de la corona de Adviento.

Echemos un ojo al día de hoy en la epacta actual


Esta consiste en un círculo verde, conformado por ramas vegetales, dentro del cual se colocan 4 velas. Cada una de ellas simboliza un domingo de Adviento, un paso más cara la Navidad. Su encendido es progresivo, cada domingo se enciende una más, como progresivo debería ser la preparación del fiel católico. Esto implicaría una especial disposición al arrepentimiento del mal realizado, la apertura a la venida de Cristo glorioso y la participación litúrgica, que le propone un cuidado calendario de entrenamiento espiritual y físico (pues a la conversión espiritual se la acompaña de gesto concretos, como el tiempo dedicado en bien de los demás). El color y la altura de las velas es un tanto indiferente y no tienen un significado propio, aunque te encontrarás a más de uno que se ha dedicado a poner colores y simbolismos varios. De por sí, las velas deben manifestar la luz creciente (cada domingo es una lucecita más en la corona) y la progresión del tiempo y la disposición del fiel. También recuerdan las diferentes etapas de la historia de la salvación, hasta que Cristo se manifestó. A partir de ahí, ya es cosa de la elección personal o comunitaria.

Yo me he encontrado con coronas donde las cuatro velas son iguales, en cuanto a formas y color, otras donde los colores son variados y se eligieron por la belleza de los mismos e, incluso, coronas montadas sobre troncos adornados con ramas verdes y las velas dispuestas en cuatro alturas distintas, de modo que se viese la ascensión cara el momento culmen de la Navidad. El sr. cura de san Juan de Louredo, Cortegada, arciprestazgo de Ribadavia, me manda foto, a la que añado la bendición de la corona. (Graciñas, José Ramón!)

En el calendario litúrgico pastoral (la epacta) de este año, la palabra corona, referida al Adviento, solo aparece dos veces, diciendo lo mismo, en la I víspera del domingo I de Adviento: Si se ha instalado la Corona de Adviento en la iglesia se puede bendecir al comienzo de la misa (cf. Bendicional, nn. 1241-1242).

En el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, de 2002, la expresión “corona de adviento” conoce tres apariciones: índice, título de párrafo y en el mismo párrafo. Se le dedica el n. 98 en su integridad. 

Dice así: 

98. La colocación de cuatro cirios sobre una corona de ramos verdes, que es costumbre sobre todo en los países germánicos y en América del Norte, se ha convertido en un símbolo del Adviento en los hogares cristianos. La Corona de Adviento, cuyas cuatro luces se encienden progresivamente, domingo tras domingo hasta la solemnidad de Navidad, es memoria de las diversas etapas de la historia de la salvación antes de Cristo y símbolo de la luz profética que iba iluminando la noche de la espera, hasta el amanecer del Sol de justicia (cfr. Mal 3,20; Lc 1,78).

En el Bendicional se dan dos posibilidades a la hora de bendecir la corona de Adviento: que se realice en una familia, en casa, o en el templo. En ambas, se contempla la doble situación: que dirija la oración y bendición un sacerdote o un laico. Es decir, los lugares de colocación que se contemplan son el hogar y la iglesia, siendo posible en los dos casos que la bendición la dirija un ordenado o un fiel laico. Es curioso que solo se hace referencia a un color: el verde, símbolo de esperanza; y a un número: los cuatro cirios, de los que nada se dice sobre su color, que son reflejo de la luz divina de Cristo y de las cuatro semanas de gradual preparación a la Navidad.

Dice la monición introductoria de la bendición en casa: Al comenzar el nuevo año litúrgico vamos a bendecir esta corona con que inauguramos también el tiempo de Adviento. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo es la luz del mundo. Su color verde significa la vida y la esperanza. El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la corona debe significar nuestra gradual preparación para recibir la luz de la Navidad.

Complemento y cierro este sencillo escrito sobre la corona de Adviento con tres capturas de la revista 'Pastoralia', que publica la diócesis de Ourense y que puedes consultar en línea. Veamos tres recortes extraídos de tres números diferentes, de estos años más cercanos. Cada recorte va precedido del resumen y nombre del autor, tal como lo presenta el índice de cada revista. También con enlace al número completo.

1. Pastoralia, n. 67, 2021.

D. José Pérez Domínguez nos ayuda a adentrarnos en el origen y significado de los símbolos del tiempo de Adviento, Navidad y Epifanía: la corona de Adviento, el abeto o árbol de Navidad, el Belén y la estrella. Y, recordando su etapa de Vicario de Pastoral, nos ofrece indicaciones interesantes para utilizarlos en nuestras familias y comunidades cristianas parroquiales.

2. Pastoralia, n. 61, 2019.

 

 

 

Y concluye este número con la Carpeta de Pastoral, donde Dña. María Crespo Leiro, Delegada Episcopal de Familia y Vida, nos ofrece pistas para orar en familia en torno a la corona de Adviento y la mesa familiar de Navidad.


 

 

 

 

3. Pastoralia, n. 58, 2018.

 

 

D. José Pérez Domínguez resalta la importancia de la piedad popular en el Adviento, subrayando el acontecimiento extraordinario por el que el Hijo de Dios se ha hecho niño en el seno de una mujer virgen, pobre y humilde. Haciendo un recorrido por los signos, personajes y gestos de este tiempo, nos ofrece propuestas para revitalizar la celebración y contribuir a su belleza. 



 

lunes, 2 de agosto de 2021

'Apuntes históricos de Cortegada de Baños', de Jesús de Juana López y Julio Prada Rodríguez

'Apuntes históricos de Cortegada de Baños', de Jesús de Juana López y Julio Prada Rodríguez, creo que es el primer intento de una historia del pueblo de Cortegada, sede municipal del ayuntamiento homónimo y referencia para muchos de los que nacimos en la contorna. Su extensión se antoja breve, quizás por las ganas de saber más y por el deseo de que otra obra se atreva ya no con uno de nuestros pueblos, sino con el propio ayuntamiento. De todas, el título ya lo avisa: son notas, apuntes de diferentes épocas, a tenor de diferentes publicaciones, pues el trabajo que se observa es de despacho y documentación. La bibliografía ocupa dos páginas, aunque en las notas a pie hallará el lector variadas referencias, tanto impresas como virtuales.

El libro se abre con una preciosa ilustración del balneario de Cortegada, cuya fotografía vemos como portada. Se trata de una construcción de 1937 y su historia, tanto del edificio como de la zona, sus habitantes, los diferentes balnearios y quienes los atendieron ocupa buena parte de la obra. Lástima que no haya mucho de lo que tirar a la hora de hablar de la prehistoria de Cortegada, quedando reducida a unas líneas donde se enumeran y sitúan dos petroglifos, ni de la época romana que poca más atención merece, con dos aras como referencia y la sospecha de una vía secundaria por la zona. Mucho más les ocupa la etimología de Cortegada, cuyo origen sitúan en el latín cortex, árboles con corteza, así que sería lugar con abundancia de árboles con corteza, con corcho. Ya en la página 85 descubriremos que esto se traduce en el gentilicio culto coricatenses y el vulgar cortegaos.

Cortegada en la época medieval ya ocupará 5 páginas y solo la barca de la zona les llevará 7. Las referencias de la época son los señores feudales y los monasterios, amén de las pugnas de unos y otros por controlar más territorio. Como es algo que ya he mencionado en mi blog, recogo el dato de algunas divisiones, como la denominada Vestiaría, coto formado por O Rabiño, Refoxos (cuyo priorato vio el levantamiento de la plebe contra los cobros religiosos), Cortegada y parte de Valongo. También mentan el coto redondo, cuyas poblaciones serían Meréns, Louredo y Poulo, señorío de los Puga, con pazo en Louredo, por ejemplo. Estas y otras referencias se ocupan del territorio, mas queda más que decir repecto de un móvil muy sustancioso: la barca de Filgueira. En una zona con paso de personas, ganados y frutos, la barca era fuente de riqueza, ya que se cobraba por atravesar el río Miño. Posteriormente, se construyó un puente, en época moderna, y, actualmente, un segundo, quedando el viejo apenas con uso, aunque muchos lo hemos pasado varias veces, tanto hace años como en tiempos recientes (incluso se grabó en la zona una escena de una película, cuyo título no recuerdo). No era la única barca de la zona, pero quizás sí la que más documentación generó, al estar en continuos pleitos por causa de dueños y aforos.

 

La edad moderna ocupa una página y tiene el Catastro de Ensenada como referencia principal. De la página 31 a 45 se desgranan hechos de la historia moderna, que se queda a las puertas de la II República (tratada desde la página 47 a 51) y la Guerra Civil ( de la 53  a la 56), donde vemos pasar diferentes personalidades y asistimos a una nueva configuración del territorio a nivel administrativo y religioso. Por ejemplo, en 1853 se produce una reforma del mapa diocesano, donde se crean nuevas parroquias, como son san Juan de Louredo, santa María de Cortegada (ambas incluidas en san Benito do Rabiño) y san Martín de Zaparín, desgajada de san Breixo de Refoxos. 

De aquí al final, el tema del balneario de Cortegada será un núcleo importante de información, seguido de distintas personalidades de la zona y un epílogo con recuerdos de un cortegao, lo que da un entrañable final al libro. 

Un trabajo de síntesis documental, junto con breves aportes personales y bonitos recuerdos al inicio y fin del libro que muestran un posible camino a seguir para otras obras. También deja entrever posibilidades de cara a nuevas ediciones, como la introducción de fotografías antiguas, la inclusión de datos (y fotos) de más pueblos del ayuntamiento y un acercamiento al terreno y sus gentes, de modo que el contenido se enriquezca con las historias de los mayores y nuevos descubrimientos de los jóvenes.

sábado, 3 de abril de 2021

"Satanismo", resumen de lectura de JREG

"Satanismo", resumen de lectura de JREG

Don José Ramón Estévez Gómez, de cuando en cuando, nos compartía un resumen de sus lecturas y aquí traigo un ejemplo 

De don José Ramón conservaba yo varios papeles. Algunos los doné, junto con libros de su autoría, a la biblioteca del Seminario Mayor, así que allí seguirán, bien fichados. Unos pocos los conservé y aquí os traigo un ejemplo, tras presentaros su artículo introductorio a la demonología. Tened en cuenta que son apuntes para uso privado y que los entiendes mejor cuando sabes cómo es el autor.

El artículo que el autor resumió lo puedes leer AQUÍ.





"O demo hoxe", un vistazo

Presentación do artigo "O demo hoxe. Introducción á demonoloxía e ó exorcismo", de don José Ramón Estévez Gómez

Fondo e demo da Biblia Códex Gigas
Bos recordos gardo do meu profesor don José Ramón Estévez Gómez, que soubo ensinarnos e facérnolo pasar ben en clase. Ata tal punto que el xa nos avisaba que acabariamos aprendendo máis "joseramonadas" que teoloxía. Eu penso que tivo de todo e que algo moi bo nos deixou. Ata tal punto tiven bo trato que cheguei a escibirlle durante o verán de 2003, carta que el contestou cunha breve misiva e o envío da separata dun artigo seu sobre o demo. Se busco, inda atopo un dos seus curiosos resumes de lecturas que, de cando en cando, nos facía a gala de regalar. Pois un deles tamén trataba do demo. E tiña eu gardado unha charla del sobre o mesmo. A cousa e a temática deron pa tanto que acabei levándoo a dar unha sinxela conferencia ó local social de san Xoán de Seoane, en Allariz, penso que polo tempo da novena a san Antón. Daquelas podías sacar o tema tranquilamente e parolar con el, cousa que non era tan doada con outros profesores. Por exemplo, co bondadoso don Modesto Touza a cousa soía rematar prontísimo, pois dicía que sobre o demo e os exorcismos chegaba co que puña no Catecismo. E don Ramiro era reacio a que me lese a introdución do actual Ritual de Exorcismos, así que deume un artigo seu... e eu fun comprar o Ritual, co cal acabei lendo os Prenotandos (a introdución) e o Ritual completo.


Don José Ramón, que ogallá alguén se puxese a publicar o que escribe e gravar o que di, redactou para a interesante revista ourensá Auriensia o seguinte artigo: "O demo hoxe. Introducción á demonoloxía e o exorcismo", que vos presento brevemente e do cal collo algúns recortes para ilustrar e dar fe do humor e as curiosidades que soe meter nos seus escritos. Por certo, foi publicado en Auriensia, 6, ano 2003. Eu teño tanto a revista como a separata, que o autor me mandou por correo postal o 19-09-2003.

Comeza como outros comezan falando do tema: que é algo propio da fe da Igrexa, mais que practicamente desapareceu da predicación cotiá, mentres que no mundo medran as referencias e a curiosidade, tanto no cidadá como no mundo do arte, a música e o cine, ademais de saír nos medios de cando en cando. El mesmo estivo interesado no tema e fixo a tesina, baixo a dirección do padre Cuervo, sobre os "dereitos" do demo sobre a humanidade caída.

A continuación, segue unha escolma de autores, obras e institucións onde a moda do demo prendeu forte. Por desgracia, e esto vaise manter ó longo do artigo, non entra o autor a ver qué pensa cadaquén sobre o demo, ou como o considera. Claro, esto levaría a un alongar o artigo e abrir outras ramas, pero creo que se podería ter reducido o apéndice e dedicar uns párrafos a definir un tanto que consideran demo algúns dos autores ou asociacións aquí citadas. Non teñen todos en mente ó demo católico e algúns deles nin sequera cren na existencia do demo como ser espiritual. 

Fixada a atención no demo entendido dende a teoloxía católica, as seguintes páxinas van debullando algunhas cuestións de nomes e citas bíblicas, ademais das diferentes posturas dos estudiosos sobre o seu estudio. Van estas dende a tradicional ata a desmitoloxizadora e a que prefire non tocar o tema un tempo, pasando polas que si admiten a existencia, pero con matices. Feita a presentación preliminar do estado da cuestión e das perspectivas, comeza unha viaxe sintética por diferentes concepcións acerca do demo, tanto en diferentes culturas coma nos escritos bíblicos, pseudoepígrafos e nos primeiros escritores cristiáns. 

En dúas páxinas voa polo mundo litúrxico e remata co maxisterio, citando especialmente os concilios onde se loita contra o dualismo, o Vaticano II, o Catecismo e as aportacións papais de Pablo VI e Xoán Paulo II. A conclusión é que o demo aparece tanto nas Escrituras como na Tradición, formando parte da fe da Igrexa. Os escritos bíblicos non pretenden formar unha demonoloxía, senón dicir que existe e é inimigo do home, ca misión de alonxalo de Deus. O Novo testamento teno presente en moitas citas, mais sempre como subordinado, mantendo o protagonismo de Cristo e a súa redención.

Unha vez visto o básico, as fontes onde buscar os textos primixenios, pasa o autor a facer teoloxía e beber da sabedoría de autores contemporáneos, integrando a saber práctico dos exorcistas.

A actuación demoníaca coñece dous niveis: a cotiá e a extraordinaria. Aquí acudimos a un curioso acontecemento, que é a orixe dunha oración tradicional, a dirixida a san Miguel arcanxo, e que durante anos se rezaba despois da Misa. O papa León XIII foi quen a redactou despois dunha visión que tivo durante a súa asistencia a Misa. O demo actúa xeralmente tentando, mais en contadas ocasións parece que a súa actividade entra en contacto co mundo físico e produce molestias físicas e psíquicas. A posesión é un grado poderoso da actividade extraordinaria, un feito que atañe a poucas persoas e que non parece ser a mellor carta demoníaca, porque se o poseso dá cun exorcista, resultaría que a fe aparecería como arma válida e a Igrexa como escudo e fogar onde recuperarse. Este tema sempre é espinoso e a recomendación que no artigo se inclúe é a de traballar sempre con especialistas no campo médico e seguir unha potente vida de oración. Como curiosidade, don José Ramón ten en conta non só as posesións demoníacas católicas, senón tamén as doutras relixións, facendo ver que para nós son acontecementos violentos e negativos, mais para outros poden ser instantes de gozo e canalización de espíritos favorables. Para abrir a mente ó lector, repásanse posibles posesións nos evanxeos e na historia, tendo sempre en conta unha sana exposición e contando cas perspectivas que ofrecen outras ciencias. Así, o sacerdote conta con múltiples instrumentos diagnósticos para poder establecer con certa certeza se se atopa ante un poseso ou un enfermo (o autor repasa dende a antropoloxía ata a psiquiatría, pasando pola socioloxía e a teoloxía).

 

Respecto dos exorcismos, que collen a parte final do artigo, son presentados como o recurso que enfrenta poder de Cristo e poder demoníaco. A teoloxía católica ve ó demo como unha creatura, non como un deus, e a Cristo como o redentor, que racha co poder das tebras e nos concede a gracia da salvación. O exorcista alonga na historia esta obra salvadora de Cristo. Interesante a lista de obras dende as que nace o Ritual anterior e o actual. Precisamente, a presentación dos contidos deste último pecha o escrito, cunha breve exposición do Ritual, tanto o libro como a celebración. 

Hai varias páxinas máis, que son copia de dúas obras doutros autores, onde se recollen diferentes símbolos e unha interpretación deles, basadas no satanismo ou a Nova Era. Deste añadido, digo o mesmo que do inicio, que debería ser matizado. Por exemplo, efectivamente, nos concertos de Heavy faise o signo dos cornos. Efectivamente, moitos farano pensando no demo ou no poder da rebeldía, pero, acaso non é un signo xa de época romana, que serve como defensa contra o mal de ollo?

A primeira foto, eu lendo a separata do artigo, ten as imaxes do fondo e dun demo, ambas sacadas do Códex Gigas, que é un enorme manuscrito do século XIII cunha escura historia detrás. A Biblia forma parte dos escritos que contén, mais non é o único. As seguintes imaxes son recortes do artigo.

lunes, 29 de marzo de 2021

​Breve recensión del libro "Más fuertes que el mal".

Breve revensión del libro "Más fuertes que el mal".


Título: Más fuertes que el mal.
Autor: Padre Amorth- Roberto Ítalo Zanini.
Editorial: San Pablo.
Año: 2011.
247 páginas.

En sus páginas veremos cómo la oración sale una y otra vez y cómo es la oración la que libera a tantas personas de la acción ordinaria y extraordinaria del demonio. Sí, ha leído usted bien, del demonio. Las páginas escritas entre este exorcista y este periodista italiano son una muestra actual de cómo el mal cobra siempre nuevas caras aunque los objetivos sean los mismos: la perdición de la persona en la desesperación y la muerte. Pero, sobre todo, es un canto en forma de diálogo, a la esperanza en Dios, a la devoción a la Virgen María y a la oración confiada en los ángeles y santos.

Es una especie de larga conversación en la que las voces de dos amigos hablan y se complementan. Realmente, leemos pero es casi como si se escuchase. El ritmo es ágil, los capítulos son breves y la amplitud de temas tocados es amplia. Las palabras del padre Amorth están en cursiva y todas las demás (el periodista Roberto, las citas, documentos, testimonios...) están en normal. Como dije, una conversación, ya que no se sigue el esquema de preguntas y respuestas sino que es una lectura continua en lo que se alterna es el tipo de letra.

De fondo apreciaremos siempre la lucha entre el bien y el mal, las armas cristianas contra los poderes oscuros y las debidas advertencias. Pero no estamos ante un tratado de teología ni un libro para interesados en la demonología. Más bien, es una especie de compendio sobre la fe en el mundo angélico y sus influencias en la vida cotidiana de muchas personas, sobre todo a través de los maleficios, el recurso a adivinos, las actividades de ciertas sectas y, en definitiva, la acción del mal en el mundo, ese mal (o malo) ante el que pedimos protección siempre que rezamos el Padre Nuestro. 


Ojo, la luz reborda de estas páginas en forma de ánimos para rezar, en el cariño que se nota del Padre Amorth a la Virgen, en el consejo de llevar adelante una vida cristiana seria y confiada, en la machacona advertencia a revestirse de la fe y concretarla en obras buenas, dejando de lado prácticas supersticiosas.