lunes, 13 de febrero de 2017

Historia de Ourense

Ás veces o máis cercano é do máis descoñecido, precisamente por esa cercanía, pola sensación de estar imbuído dun lugar e persoas que supomos máis ou menos intemporais. Pero os decesos, os cambios de rúas ou monumentos, o paso de governos e persoeiros fan que tomemos conciencia do efímero, da historia pasada e da que vivimos. Unha paradiña para revisar ou coñecer o pasado pode darnos perspectiva e ollos que valoren o lugar que habitamos. Quen sabe? ata pulos para cambialo a mellor.

Unha forma sinxela de introducirse na historia da nosa cidade é a lectura desta obriña de Marcos Valcárcel, editada por Xerais, e que permite unha visión ampla do que foi Ourense ou como foi sendo, xa que non podemos pensar que xa está finiquitada toda posibilidade de cambio.

70 páxinas para 6 capítulos máis a bibliografía. Varias fotos antigas, mapas e retratos de persoeiros que contaron en tempos non tan pasados. Ourense arranca como cidade a mediados da primeira centuria, despois de Cristo, pero xa existían comunidades humanas de paso ou afincadas localmente, en pequenos espacios que foron medrando ata o que hoxe coñecemos. A época romana, cos dous marcados puntos de importancia que son as Burgas e a Ponte, supón o pistoletazo de saída para a urbe que iría medrando ás beiras do Barbaña enfocándose cara o Miño. Cidade que medrou despacio e que ata o s. XIX non pegou un impresionante estirón, expandíndose moitas veces sen medida nin planificación, ó son das necesidades humanas e o terreo disposto. Unha terra que durante séculos se cultivou e que aínda atopa lugares hoxe para seguir florecendo en forma de hortas. Os edificios de hoxe medraron sobre cultivos de antonte, acubillados polos montes cercanos e ocultos máis dunha vez pola mesta néboa que nos define. 

Un dato curioso é que dende o temperán século IV somos declarados sede episcopal, inda que a historia dos bispos primeiros quede un tanto entre a lenda e a escaseza de datos. O que si queda claro é a presencia cristiá dende ben pronto. Historias de misión, de caridade e ensinanza pero tamén historias de loita polo poder quedan atrás no tempo inda que deixan o seu eco e este chega ata hoxe, por exemplo, no famoso "Desplante" que tódolos anos se sigue representando nas escaleiras de Santa María Nai. O caso é que Ourense foi rexida polo estamento eclesial e pouco a pouco foi o civil quen colleu as rendas do concello. Un concello que pode datarse dende 1212, inda que esta data non é a da concesión plena e paso de poderes do bispo a un alcalde. 

Víndonos cara nós e mantendo a curiosidade, sinala o autor que chegaron a existir 13 portas en Ourense, inda que non eramos cidade amurallada. Márcanos o ano 1837 como a data na que se derruban ata tres portas (as últimas?) como eran a da aira, da Burga e a Horta do Concello. Ourense abríase tras uns séculos de estancamento e inercia. Seguía sendo unha cidade-vila, con cultivo e comercio de viño, traballo agrario pero escasa industria. Un novo pulo e cambios grandes virán ca segunda metade do s. XIX e a mellora e creación de novas vías e medios de comunicación. O nome de rúa do Progreso fala diso. Tal nome, antes de que o recuperase en 1991, foille outorgado en 1861. O, ata entón, Camiño Novo iba coñecer o esplendor dos novos transportes e estradas, amén da construcción imparable nas súa beiras, chegando a conectar ben a cidade co cercano concello de Canedo pola Ponte Vella ou Romana. Un detalle sobre unha construcción que alí xurdíu é que se levantou un mesón, a Casa do Montón, con saída de dilixencias, onde hoxe está o edificio histórico do Bispado. 

E a luz? Que había do impresionante descubrimento e invento da luz eléctrica e a súa conducción? Marcos Valcárcel danos datas precisas: en 1865 cámbiase o aceite por petróleo e o 14 de xuño de 1895 pola luz eléctrica. Por esta data comezaron as xestión para a construcción dunha nova ponte, a Ponte Nova, que non había ver a luz ata 1918. E aí está, servindo inda hoxe.


 
Ben, tampouco vou dicir moito máis, pois o libre é pequeno e acesible. Cun estilo de charla, de conferencia, onde se mezcla o académico con natural, sen saír nunca de tono pero permitíndose andar un chisco cas datas pa diante e para atrás ou resumir moito a historia sinalando só fitos do acontecer urbano nas súas xentes, construccións ou persoeiros coñecidos polos aportes estéticos e culturais. Non faltan os nomes, non, sobre todo nos últimos episodios, cando a historia se achega ós nosos días. Máis de un seguro que che soan.

Poderás atopar este título no fondo local da Biblioteca Pública de Ourense.

viernes, 10 de febrero de 2017

Llegaré hasta ti III

(Anteriormente...)


Una vez más vemos a la banda tocando durante el clip. Es algo que me gusta. Y es que son músicos, no actores, así que es maravilloso poder disfrutar de alguna forma de la caña que pueden manifestar en la ejecución del tema. La música lleva rostros asociados y me parece genial poder verlos en acción, no solo interpretando un papel. También considero perfecto que la historia o las imágenes del clip sean un apoyo a la letra y la melodía. Esos vídeos donde la letra es una cosa y el vídeo es otra no me convence y me dispersa de lo esencial transmitido.

En la letra de "Llegaré hasta ti" veo que hay un doble movimiento complementario: la estrofa lleva la carga predominante (que no exclusiva) de la reflexión y el estribillo la voluntad. ¿Y la acción? El ejercicio de reflexión-intención se cierra, o mejor, se abre a la acción, de modo que lo interior se manifiesta, lo oculto brilla, el cambio sublime de la conciencia y la dominación de los demonios lleva a la fortaleza del acto. ¿Y la acción se pierde en este tema? Pues no. Dos sencillas líneas que preceden a los dos estribillos son el resultado de lo anterior. Contención, detención, parecen verbos negativos, no por malos sino porque sugieren un alto. ¿Pero acaso no es ello un actuar? No solo se hace haciendo sino dejando de hacer. Y la decisión aquí, cuando la situación pinta chunga, es hacer un alto.


Ya san Ignacio recomendaba en sus Ejercicios Espirituales que no se tomen decisiones en tiempo de turbación. Y es la parada, el alto, la manera de cambiar la propia vida. Si queremos hacernos eco de una antigua palabra que san Pablo usaba y que se vuelve concepto más o menos popular en actuales predicaciones y artículos teológicos, hablaremos de metanoia, de giro en la mentalidad, de cambio y transformación, de alto en el camino y media vuelta, ofreciendo a la existencia un horizonte distinto.

Es también herencia de la antigüedad ver el corazón como sede de la voluntad, no solo de ciertos sentimientos, y hasta centro rector de nuestro ser y vivir. Incluso lo señalamos cuando queremos decir quienes somos a alguien que no comprende nuestro idioma. Lo consideramos sede de nuestra identidad y decimos que se rompe cuando parte de quienes somos se fragmenta. Bien, en el vídeo sale la carta de un corazón pero no tiene nada que ver con este corazón que digo sino con la vida. Es una parte de un par: corazón-calavera, y su significado se une a la existencia del ser blanco. Podríamos forzarle un tanto a decir que es vida y es conciencia y es sede de una voluntad de vivir. Pero es que hay otro símbolo que aparece de forma brillante unas cuantas veces y allí reside una profundidad mayor que la expresada en la carta. Es más, tal símbolo es el primero de los dos usados de la misma forma y acompaña a la aparición de la carta mentada antes. Es el símbolo del triángulo invertido. 

Tal triángulo es visto, no siempre, como reflejo, en pequeño de un triángulo normal, con la parte picuda en el estadio superior. Aquí el pico está en el inferior. ¿Algo negativo? Para nada. Es el símbolo del corazón. Asimilado y alternativo a este es reflejo del cáliz, el santo Grial o la cueva. Para el vídeo le aplico el del corazón y la cueva. No es una formación natural, de acuerdo, más parecen pasillos de hormigón armado, pero el significado que transmite es el mismo: introvertido, veo mi vida fragmentada, entre pasadizos de duro material van las potencias de vida y muerte por caminos separados y mis fuerzas se resienten. Pero he aquí que desde el resguardo, el silencio y la oscuridad de la cueva-corazón, releo mi existencia y sus potencialidades y encauzo mi ser partido en dos a una nueva realidad. Desenmascaro y acepto sus naturalezas complementarias, aunque opuestas, y las pongo ante mi, a cara descubierta. No se ve en el clip una salida pero no cuesta mucho pensar que esta está frente a la doble-una figura del final, cuando la corona hace su aparición y unifica el mundo alterado de las cartas que antes volaban caóticamente.

El otro símbolo luminoso y del mismo estilo que este es el del círculo. El círculo lo veo como una expansión del punto. Es el punto que se abre y crece. En alguna simbología es la figura del iniciado, del aprendiz que ha de aceptar un conocimiento y recorrer un camino de amplitud, sin quedar encerrado en la pequeñez del punto aislado. Si la letra nos habla de reflexión, o experiencia de la que se saca un conocimiento, y de acción, el círculo complementa al triángulo invertido: tras pasar por el cáliz del sufrimiento, tras bajar al corazón, después de vivir la soledad de la cueva, aprendo, amplío mi mirada, me abro, salgo de mí mismo.

Hay ya un cambio positivo respecto de un tema anterior, que me encanta, como es "Levitar". Aquí ya hay decisión, voluntad, ya no queda solo la duda sino que hay un dinamismo que aprovechar. Del hiperbóreo camino imaginado se pasa a la polvorienta senda que tocan los pies. La contención y la sinceridad son bastones adecuados para retomar el paso firme de la tierra y sus hijos.


Hay un cambio, lo dice muy bien el estribillo: "A pesar de lo que ya no es". Permanece la persona, cambia la conducta, quizás los principios incluso. Hay sabiduría aprovechable, no solo catarsis curativa, que por algo el disco se titula "Universal".

jueves, 9 de febrero de 2017

Llegaré hasta ti II

(Anteriormente...)


Como tantas cosas en la vida y la vida simbólica, en concreto, nos topamos con aparentes contradicciones que no son más que un velo tras el que se oculta y muestra (ese doble significado de "desvelar") una ambivalencia enriquecedora, una doble dimensión distinguible pero no separable, las dos caras de una moneda. En el clip vemos esto en los dos seres, blanco y negro, y los símbolos que los acompañan, corazón y calavera. Por eso prefiero hablar de parejas, de pares. Y si en vida-muerte teníamos un par, en las cartas usadas tendremos nuevos ejemplos. Las cartas del vídeo son algunas de las usadas en la portada del disco "Universal", ensartadas o portadas en los tentáculos del cefalópodo coronado. No he visto que se utilicen más que unas cuantas y su situación se encuentra en

- bandas blancas en los brazos de los miembros de la banda con un símbolo por integrante,
- el micrófono de Morti, en una cascada descendente (o ascendente),
- "volando".

Las bandas del grupo no son completamente visibles, quedando en la duda o directamente invisibles las de Micky (¿el sol?) e Ian. Paulo lleva la calavera, Morti el corazón y Carlos la luna. De las del micro solo se me escapa la penúltima, comenzando desde arriba. La última es una estrella y no aparece entre las usadas para la portada. La penúltima tampoco me parece conocida. Lo que es bien visible es el orden que, desde arriba, es

- corazón,
- calavera,
- luna,
- sol, 
- corona,
- ?
- estrella.

Siete en total, número que mucho me gusta y que me ha acompañado varios años como recurrente indicador de habitación. Un impar que deja rota la posibilidad de un perfecto emparejamiento de pares. 


¿Es ello óbice para la comprensión del clip? Para nada, pues la generalidad y la frecuencia de los usados y bien mostrados nos indica un entrelazamiento magnífico de 2 parejas de pares y un símbolo cúspide solitario. ¿Serán las usadas por el grupo en sus bandas? Solo sabiendo con certeza las de Ian y Micky podremos conjeturar más acertadamente. Por lo demás, esos pares son: corazón-calavera, sol-luna y la corona. Todas son cartas de la lotería mexicana pero sus significados pueden leerse como algo más que una mera selección al azar.

Estos pares complementarios reflejan luces y sombras, aspectos masculinos y femeninos, retratan la realidad como un juego de ricos contrastes, poliédricos significados y una hondura y elevación tal que se nos escapa a la simple descripción física de fenómenos cuantificables. Sol y luna llevan a pensar en masculino y femenino, oro y plata, eternidad y tiempo, inmutable y variable, día y noche, luz y tinieblas. Corazón y calavera a vida y muerte, amor y desolación, ánimo y futilidad, interior y exterior, acción y pasividad. La corona no aparece en la portada del disco como carta, sí lo hace en el vídeo, sino como ornamento de la parte superior de la cefalópoda cabeza tentacular. Para mí es una cúspide, un principio rector, la unidad alcanzada tras la dualidad de los anteriores aspectos. Al menos, en este vistazo a su uso en vídeo y portada. La corona supone la realeza, el ascenso (casi) completo, la visión de un poder sobre las aparentes contradicciones terrenales. Se corona al rey y al emperador y aún podríamos considerar, si saltamos al terreno de los santos, que la corona material se sublima en la aureola mística que rodea la cabeza de los místicos, de quienes ven a Dios y su rostro relumbra reflejando la gloria celestial. 

Por eso la corona es la última en aparecer volando con las otras cartas y es la última en mostrarse en el vídeo. Aparece cuando las figuras negra y blanca se desvela y muestran su rostro. La faz de un solo hombre que las unifica. La corona surge en el momento de la revelación pues es el summun, es la epifanía que colma de sentido una experiencia o una reflexión. Es la luz tras la oscuridad, la visión global de lo que antes aparecía fragmentado, es la contemplación tras la dispersión. Los pares se unifican en místico trance matrimonial y el hombre es iluminado con una nueva comprensión. La corona como premio merecido. Ahí estaría un nuevo significado. Tras la prueba, el desgarro, la aparente nada en torno y dentro de uno mismo, llega el premio al esfuerzo. El campeón es coronado y desde su elevado estrado obtiene una visión única. Ciñéndome al vídeo he de reconocer que no se llega a tanto en cuanto a imagen, pues no se produce una salida de la cueva iniciática, no se abandonan los muros de hormigón que aún constriñen al protagonista pero sí hay un cambio de perspectiva. 





Los pares ya caminan al unísono. No son las fuerzas lastradas y taradas por la separación del inicio. Ahora hay una aceptación de principios pares-dispares en uno y el camino puede afrontarse a cara descubierta. Aquel que entró en sí mismo y vio los desperfectos de la división, acepta las dimensiones duales y las integra, mostrando su rostro sin miedo. Vida y muerte, con sus adjuntos símbolos sobre un pedestal iluminado con velitas, dan la cara y la corona aparece como premio y principio rector y unificador.


(Continúa...)

 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Llegaré hasta ti I

Inmune me encantan y según van cambiando, dentro de su estilo, se refinan y mejoran, dan nuevas luces desde las letras y melodías. Quizás desde sus vídeos algo más podamos aprovechar, lejos del simple Me gusta-No me gusta. Así que me meto con el que, a día de hoy, es su último clip oficial publicado: Lllegaré Hasta Ti, un tema potente de su disco Universal. Solo pretendo dejarme llevar por las imágenes y la letra para dibujar un universo de interpretaciones y lecturas personales, lejos de pretender desentrañar qué han querido expresar. Lo hago desde las palabras de algunas entrevistas a Morti, su carismático vocalista y autor de las letras. Y también desde las preguntas que alguna vez lanzaron a las redes sociales respecto de sus vídeos. 


Morti confesó que escribir le libra de horas de psicoanálisis, así que nos encontramos ante letras que expresan su mundo interior, sin querer reducirse a la autobioigrafía. Él mismo deja en el aire la definición y recta interpretación de lo escrito, ofreciendo más bien su catarsis literaria y dejándola al viento de diversas lecturas y entenderes. Así, su pluma se mueve entre ambigüedades y experiencias universales que se concretan en un tema musical. La lectura poliédrica que se puede sacar es un ejemplo de que nuestras vidas no son tan distintas y se puede generalizar en aras de un entendimiento y comprensión mayores. Y lo que son sentimientos y expresiones personales pueden tomarse como enseñanza y recomendación de un caminante que nos precede, sin eliminarnos la libertad ni querer adaptar nuestro paso al suyo. Las letras de Inmune son vivencia con una característica voz que viaja a otros labios y corazón en sintonía. En torno a esa catarsis de Morti, él mismo advierte que a veces se expresa por escrito, luego en canto, para mostrar su mundo interior en un determinado momento pero, también, hay veces que lo expresado es lo contrario a lo sentido. Es decir, se produce un fenómeno de compensación, de reequilibrio forjado a base de sabiduría, voluntad y acción.

Teniendo en cuenta que lo manifestado en el clip no aspira a una simple búsqueda de lo que ellos querrían decir sino que se abre a lo que nos sugiera e ilustre, me atrevo a un juego de interpretación libre.

El ámbito de la letra es el de la experiencia vital, el de la sabiduría y el consejo. Para llegar a ella se ha de exerimentar o se ha de reflexionar, se puede haber vivido en las propias carnes o escuchar lo suficiente como para hacerse una idea. Aun con perspectivas distintas y de modos sutilmente diferentes o diferenciados por percepciones modeadas por los tiempos y culturas, algunas verdades se desvelan universales, muchas experiencias son fácilmente reconocibles y generales. Por eso las palabras resuenan en nosotros como consejos de alguien que nos lleva la delantera en el camino, al modo de un sabio, un hermano mayor o padre. Es la voz del consejo y la prudencia.


Efectivamente, hay una meta, se nota un dinamismo, un caminar, lo dice el mismo título de la canción. La forma de esa llegada, la manera de recorrer el camino que une emisor y destino, comienza por la calma, la contención, y se encuentra sintetizado en las estrofas. El estribillo es la parte más activa, intencional en marcha. El vistazo global es el de la reflexión y el discernimiento, junto con la acción, el alquímico trabajo de la conversión interior que arroja generosos frutos visibles. Eso mismo ayuda a entender el vídeo, grabado en un interior, entre paredes que parecen de hormigón, como si una cueva de iniciación o un tiempo de introversión se vistiese de los aires modernos de una construcción industrial abandonada.

Los mismos dos personajes antagónicos, de albas vestiduras o negras, cada uno por un camino distinto, me sugieren lo interior, la dualidad a la que nos enfrentamos al hablar con nosotros mismos, al notar dentro potencia y acto, posibilidad y realidad, bien y mal. En concreto, vida y muerte, impulso de esfuerzo y desgana frustadora. Lo sugieren sus mismos símbolos adyacentes: el corazón para el ser blanco, la calavera para el negro. ¿Y el momento en que ambos forman parte de una máscara? Aunque rápidos y como fogonazos se suceden los instantes de esa imagen, creo que la exégesis es sencilla: forman parte de nosotros. Dos dimensiones que podemos distinguir pero no separar. Por eso, al inicio, están en sillas de ruedas, porque están taradas en una comprensión que las separe. Una imagen sencilla para comparar: las dos caras de una moneda. Las podemos estudiar por separado, investigarlas en dos momentos distintos, pero si las separamos ya no tendremos una moneda sino dos láminas de metal inservible. Del mismo modo, al estar en el ámbito de la experiencia vital, vida y muerte no son dos seres ambivalentes, dos realidade exteriores incomunicables sino como dos dimensiones con poder de atracción. Resuena en mí Dt 11, 26, con Dios proponiendo dos caminos, el de la maldición y el de la bendición, el de la muerte y el de la vida.

La dualidad inseparable de blanco y negro, de vida y muerte, se ha de repetir. Antes de entrar en ello, un poco más sobre estos dos caminantes que solo al final del vídeo se reunen sin llegar a tocarse pero sí mostrando su unidad en un humano. Como antes escribí, ambos aparecen con símbolos que los definen, el negro con la calavera, el blanco con el corazón. Es fácil pensar, entonces, en muerte y vida. También aparecen luego, al estar fusionados en una misma máscara, con dos símbolos. Uno se repite, pues el blanco porta un corazón en la mano, lo que denota vida y, en sintonía con la letra, sinceridad. En el negro ha habido un cambio: porta una pistola. Es un símbolo de muerte que, además, la figura se dedica a sí misma, apuntándose a la sien, y nos dedica, encañonando a la cámara. La pistola, como el corazón y la calavera, es uno de los símbolos que aparece en las cartas de la portada del disco.

Curioso es el ser blanco, pues hay unos instantes en que parece colocarse el corazón en el pecho, o sostenerlo, y luego porta bien delante suyo una calavera, agarrándola con las manos. Porta, pues, vida y muerte. Me parece una profundización que lleva a otro nivel: la consciencia, definida por el blanco, y la inconsciencia, el ser negro. Luz y oscuridad, tiniebla y sol, despertar y sueño. Recordemos que Inmune proponen una apertura a la sabiduría, a la conciencia, al cambio luminoso a pesar de la opresiva situación de "circo de terror" en que vivimos. La vida toma consigo su potencia luminosa y es capaz de tener en cuenta la muerte, de mostrarla bien, sin miedo. Es parte de ella en la existencia que conocemos.

Al final del vídeo, ambos estarán, ya no separados, espalda contra espalda, sino de lado, juntos, al alcance de la mano, desvelando sus rostros, con un pedestal que muestra corazón y calavera, con un desvelo y revelación que nos muestra sus rostros. La cara d euna única persona, encarnada en Morti. Es una imagen que refuerza la máscara de doble color. Son dimensiones inseparables, aunque sí distinguibles de nuestro ser. La misma persona convive con ellas.


Esto nos lleva a ver vida y muerte como un par, una pareja. La dualidad se mantiene pero ya no es ambigua ni contradictoria, no existe una contraposición más que aparente. Tenemos, aquí, visualmente, la primera pareja de pares del vídeo...

(Continúa...)




domingo, 29 de enero de 2017

Pena de novena.

Aí atrás fixen votos de reescribir a novena a san Xoán bautista, patrón do meu pobo natal, Louredo. Imaxinaba os cambios posibles cas súas adicións que a podía actualizar e enriquecer. Imaxinaba ter nas miñas mans o libriño antigo e desgastadísimo que me dese as pautas peeeero non puido ser. Preguntado o noso administrador parroquial tróuxome a fotocopia da que xa tiña falado. O libriño sabe Deus se non se perdería ou, visto como estaba, se gardou xunto a outros tesouriños como misales antigos e devocionais.


As follas que agora teño á dereita, dispostas para ser transcritas, repasadas e actualizadas, son a fotocopia que hai anos fixo doña Nicasia para a novena, de maneira que o libriño da novena non se desfixera totalmente e mellorase a lectura. Eu tiña copia dixital delas. E pouco che cambiaron dende que as fixen. Máis gastadas, si, e cun par de añadidos.

Estas follas fotocopiadas e grapadas no seu marxe esquerdo teñen un escrito, imaxino que de don Manuel, o actual sacristán, co esquema de lectura da novena. Se non é a súa letra podería ser de doña Nicasia ou dunha tía miña. Tamén levan unha pequena nota manuscrita... ca miña letra. 

Recordo que cando me ocupei eu da novena fixen esa anotación para que calquera devoto puidese dirixir o rezo cas fotocopias ou o libro. E fóra deso non vexo maiores cambios, sacando o mentado desgaste. A fotocopia dá fe de follas xa consumidas polo tempo e o uso. Agora toca darlles un novo formato e preguntar se o libro está na sacristía.

Ca novena diante doume conta das posibilidades reais e os cambios que serían aceptables a nivel popular. Polo pronto, a sección en latín e os Gozos do finais son eliminables, por non ser nunca usados. O Benedictus tampouco nunca o recordo rezar durante a novena, así que fóra. 

O esquema de lectura ata o de agora, dende que o recomendei así, é:

1. Oración para tódolos días.
2. Reflexión do día.
3. (Segunda) oración para tódolos días.
4. Petición en silencio e rezo do Noso Pai, Ave María e Gloria (unha sola vez, que antes rezábanse máis, creo recordar)
5. Oración final.
6. Himno ó santo. 

Con esto diante só se me ocorre (e será a terceira vez que volvo sobre o asunto e fago cambios) facer unha versión da novena que se rece completa cando se faga sen Misa e que, no caso de ser con Misa, se seleccionarán as partes debidas. Por exemplo, o normal sería comezar a novena cunha sinxela e breve petición de perdón. E a adición dunhas peticións, como poden ser algunhas do Oficio. Cando se reza despois da Misa esas partes poden obviarse. Tamén Incluiría o himno que hai anos diseñaron uns afillados do entonces párroco, don Esteban.

No meu maxín queda rondando a idea dunha sinxela novena a semellanza desta que, co tempo, aumentaría ata quedar unha obriña xeitosa de devoción e liturxia, contendo a novena, parte do Oficio da solemnidade e algunha reflexión extraída do maxisterio eclesial. Para a novena diaria, con Misa, bastaría a novena sen máis pero para os enfermos, os devotos na súa casa, os veciños que despois marchan e a levan consigo, estaría xenial unha obra máis completa e longa, que incluíse recordos, parte da historia do santo e Louredo, quizás ilustrada con fotografías.

Por diante teño o traballo da transcripción. Despois, co resto de material que xa recollín sobre o precursor, elaboraría un complexo maior para polo a discreción do noso sacerdote.

Transcripción e buscar algunha fonte tipográfica que imite letras antigas pero ben lexibles... 

Como un par de detalles sobre o escrito, dicir que era de 26 páxinas, das cales non temos hoxe, nas fotocopias, a 2 e 3, pasando da portada á 4. 

lunes, 16 de enero de 2017

Un Ciprianillo.

Descienden las luces de este día y es la hora propicia, entre la agónica tarde y la próxima noche, para escribir sobre el arcano libro que terminé recién de leer. Una obra que estuvo en boca de muchos y quizás en las manos de algunos de ellos. Obra imposible de ofrecer en una versión segura pues bajo su nombre se redactaron varias y, por desgracia, a veces con notabilísimas diferencias. Ha querido el vulgo, o el diablo, ampliar o reducir este escrito, cambiarlo, copiarlo, remendarlo y expurgarlo hasta tal punto que unas veces es un voluminoso libro y otras no pasa de un folleto que bien podría pasar desapercibido en una estantería. La intelectualidad, dada a la curiosidad y el estudio, lo ha llegado a buscar en países distintos, lo ha anotado con rigor o ha escrito chanzas para que sus lectores se rían a la par.

He aquí al Ciprianillo, como se le conoce vulgarmente, al Gran Libro de San Cipriano o Los Tesoros del Hechicero, título ya más rimbombante y atrayente. La obra es recopilación de ensalmos y hechizos para fines diversos, preparados y mejunges en orden a una vida más placentera. Y no falta una lista de lugares donde se había de hallar un tesoro. A la par, retazos de vidas o historias sueltas donde san Cipriano y el demonio son protagonistas, por separado, de cuentecillos con sabor popular, de irónicas conclusiones y con un aire de astucia que recuerda aquello de ponerle una vela a Dios y otra al diablo. Como ejemplo, la historia de los alquimistas que consiguen oro mediante diábolicas artes y, so pena de perderlo al confesarse y salvar su alma de las garras del demonio, deciden guardar sus barras de preciado metal poniéndolas en forma de cruz y aspergiéndolas con agua bendita. O, por señalar otro dato, la recomendación de hacer pactos con el demonio, si se tercia, para conseguir riquezas terrenales y, antes que la muerte sobrevenga, conseguir del sacerdote católico absolución y bendición.

La presente edición, conservada sin cadenas y sin avisos  o catalogaciones de Libro Prohibido, se conserva en la Biblioteca Pública de Ourense y consiste en un batiburrillo de obritas con escasa o nula relación. Es de advertir que bajo el título de Ciprianillo, como antes menté, se han escrito obras distintas. La fama de diabólico y su conjunto de fórmulas máginas y lista de tesoros son conocidas pero las ediciones ofrecen material diverso. Este comienza con la transcripción de una historia sacada de un libro francés, cuyo protagonista viene de las galas tierras a las galaicas y, con ayuda del demonio, ha de procurarse tesoros, mujer y descendencia. 

Ojo a ciertas declaraciones del diablo, como las de alabar al invocador por dar limosna a los pobres o la gracia que le hace que su amigo humano se líe con cualquier perlasdusca y pretenda salir bien parado, aún teniéndole de su mano. Esta primera parte se denomina Grimorios de san Cipriano o Los prodigios del diablo. Historia verdadera que tuvo lugar en el reino de Galicia. Es toda una historia de magia, astucia humana y redención cristiana... redención astuta porque el demonio pierde una buena colección de almas y el arrepentido mantiene familia y riquezas obtenidas por las artes mágicas. Ah, nada de fórmulas se desvelan aquí, mas sí las argucias del demonio para conseguir nuestra desventura eterna.


Como me llamó la atención, me detengo un nada en un punto del peregrinar de este francés, Víctor Siderol, que, ¡válgame el Altísimo!, inicia camino a Galicia por recomendación diabólica, al saber que aquí tenemos tesoros sobre tesoros. En un primer momento, el espíritu inmundo le recomienda hacer el camino con los peregrinos que van a Santiago. ¡Flipe vuecencia! Bien, el caso es que, tras aciagas peripecias, el buen gabacho se echa al camino y pasa por terreno ourensano. Con gracia leo que para en tierras que bien se sitúan en torno a Xinzo de Limia, sin nombrar esta población. Son Ababides y Allariz. En la primera haría compra de una casa y fundaría linaje, en la segunda iría a cambiar dinero junto a un sacerdote "que cambiaba dinero antiguo". Cuando pase por allí, que el camino es sencillo pues es autovía, si uno no quieres seguir una general, he de fijarme qué altos se ven, porque se habla del monte de Ababides y una imagen me surge pero puede que equivocada. Hay un monte que se ve de maravilla desde la autovía a Madrid. Monte donde queda uno de los último "toros" de Osborne. ¿Será ese donde "De repente oyó en aquella soledad el eco de estas palabras: ¡Aurea Hispania! ¡ Hiscere Gallaecos Romano! En este momento tembló la montaña, abrió una enorme boca y dejó ver a Siderol un gran montón de monedas de oro romanas"?

El siguiente título es Los tesoros de Galicia. Extraído de un pergamino encontrado en el siglo XII. Consiste en 174 notas con lugares donde hay tesoros y su descripción. No hay invocaciones formuladas ni desencantos que puedan poner a la vista humana los tesoros anunciados. Cítase un Louredo pero vaya usted a saber si es mi pueblo natal o alguno de los existentes en otras latitudes galaicas. 

Una nueva colección, breve, de historias es la que aparece intitulada como Espíritus diabólicos que infestan las casas con estruendos y remedios para evitarlos. Y la sigue lo que es propiamente un grimorio con sus fórmulas, ensalmos y prácticas mágicas, Poderes ocultos del odio y del amor. Descubiertos por el mágico Jannes y practicados por san Cipriano. Preparados con hierbas y plantas, brebajes a base de despojos animales, todo unido con oraciones a Dios o los santos en un inexplicable pandemonium. Se continúa la obra con la breve Alquimia o arte de hacer oro, donde se lee que para hacer buen oro se precisan ciertos polvos: "Los polvos que los alquimistas empleaban para la fabricación del oro, polvos preparados por el demonio, vino a saberse que tenían dos metales: el argénteo vivo y el azogue y polvos de Resch. De esa mezcla, metida en una caldera, sale el mejor oro, siendo revuelto con la cuarta parte de cobre". Eso sí, amable lector, no corras a por ellos, pues la obrita termina así, tras desvelar el alquímico secreto: "Es sin embargo peligroso, por dos motivos: el primero es el pacto con el diablo, y el segundo el fraude, cuando ese oro es empleado en la fabricación de dinero, lo que sólo está permitido al Estado". Una nueva muestra de la fina ironía de jugar a dos bandas.

Y llegamos al final, con otra historia de magia, amor y delicuencia, dando a conocer el origen del nombre de cierta población y una de sus vecinas, Siempre Novia. Cuatro páginas para La hechicera de Evora o Historia de la Siempre Novia. Sacada de un manuscrito de Amador Patricio datada en Salvaterra el 23 de abril de 1614.

Para localizarlo, lleva en el lomo esta sinatura: D-A 23687.

domingo, 8 de enero de 2017

Novena al bautista.

Louredo, pueblo natal, profesa devoción a san Juan bautista y hace de ello fiesta y fiesta grande, aunque ya no sean las de hace años. Varias imágenes en los retablos de la iglesia hablan de su patronazgo, siendo una poderosa imagen permanente recuerdo en el retablo mayor y otra, móvil, centro de las atenciones y  cuidados durante la novena y la procesión. Esta imagen, sencilla, humilde como el santo que representa, pasea en la procesión, que yo recuerde, parte del pueblo y rodea la iglesia antes de volver a entrar. Se la adorna con una espiga y un racimo de uvas, a poder ser del pueblo.

Bien. Esta parte de la novena y fiesta suele estar bien cuidada. Hay un detalle que esta misma tarde comienzo a mejorar, con la anuencia del administrador parroquial, don José Ramón. Visto el estado físico de los textos usados para el rezo, hemos decidido, por fin, transcribirlos y confeccionar una nueva edición literaria de la novena. La idea es tomar lo que ya tenemos, pasarlo a limpio, ampliar la letra y ofrecerlo al pueblo como texto rector para la novena, ya personal ya en comunidad. No sé si hay más versiones pero de siempre me suena un librito ya muy usado y ajado, casi cayéndose a trozos, que era el usado por don Delmiro, d.e.p., el anterior párroco. Hace pocos años se fotocopió y yo tengo copia digitalizada de las hojas impresas (aunque me falta un par de ellas, quizás por estar en blanco y no aportar al conjunto). Desconozco si alguien tiene ese mismo libro en casa. Mis padres no, al menos.

El pueblo suele recordar sus novenas y hasta saberlas de memoria en mayor o menor parte. Hay ocasiones, como sucede en la de san Benito de Rabiño (Ourense), que una parte se recita todos juntos, repitiendo los fieles desde el banco lo que dice el cura desde el altar. Esa memoria hay que respetarla hasta donde la sana doctrina lo recomiende, ¿no? Por eso el texto digitalizado que tengo va a ser la base. Por el camino, ya se limarán expresiones, palabras, y se verá qué añadidos y extracciones efectuar. Por lo pronto, yo creo que las siguientes: 

- en general, mantener el texto usado desde siempre. Es de señalar que la novena no se rezaba tal cual por el libro sino que se seleccionaban partes. Ello nos da la oportunidad de deshacernos de los Gozos finales y cambiarlos por el himno que desde don Esteban, vecino y párroco que fue de Louredo, se canta, compuesto por dos ahijados del anteriormente mentado;

- en general, mantener el orden del librito. La cosa es tradicional y sencilla: empezar con las oraciones de todos los días y, a continuación, colocar la reflexión propia de cada día de la novena. El rezo siempre será tomando lo general y cambiando solo lo propio del día. Hay, que ya digo que no se sigue a rajatabla, una oración introductoria, viene lo propio del día, tres Pater Noster, Ave Maria y Goria, una segunda oración, el Cántico de Zacarías, una Antífona y la oración final. El cambio podría ser a: petición sencilla de perdón (Kyrie), himno litúrgico tomado de las Horas, oración del librillo, reflexión del mismo, peticiones con Pater Noster... y rezo final tomado del librillo antiguo. Hay que verlo sobre papel para echar cuenta de si es mucho o poco;

- el cántico de Zacarías, récese o no, siendo como es texto usado en la liturgia, debe aparecer. Su versión se sacaría de la moderna versión de la Biblia de la Conferencia Episcopal Española;

- de hacer una obrita hay que atreverse a algo potente y rezable. Ya sé que no hay mucha costumbre en el rural a rezar las Horas. Esto, a veces, porque nadie se anima a comenzar. Bien sé yo que en algunos lugares había esto de funcionar, aún rezadas sin Misa. San Juan de Seoane, en Allariz, vivió esta experiencia hace pocos años y los resultados fueron magníficos, viniendo un grupito de feligreses a rezar y cantar las Horas, unas veces con Misa y otras sin ella. Poca diferencia numérica había, después de varios intentos, con las debidas explicaciones y catequesis, of course. Así que, después de la novena, se insertarán los textos litúrgicos de la solemnidad de tal santo, del que se celebra día natalicio en la tierra amén del celestial.
Está claro que el día de fiesta nadie las rezará en la iglesia... aaaaaaaaaaa menos que se rezasen antes de Misa y sin la presencia del pastor, iniciando ya el ámbito oracional y despejando el templo de animados comentaristas y deslenguados que se olvidan del Señor porque la conversa vecinal mola más. Poner los textos de la víspera supone más de lo mismo. Lo cual supone algunas dificultades al no estar la gente acostumbrada y hasta al alargar el tiempo de oración. La solución es una temporada de catequesis, algunos intentos anteriores y la dirección de ese rato, más o menos solemne, por parte de un laico. Bueno, lo piensas bien y tampoco es que alargue mucho, ¿no? Complétense las posibilidades positivas acerca de esta adición con que pueden ser textos preciosos para los que rezan desde casa y quieren aprovechar unos minutos más y significar la víspera y el día de la fiesta. O sea, que tendré en cuenta los textos de ambos momentos, I vísperas y laudes;

- siendo un libro de rezo, atrevámonos a algo mayor, rematarlo con historia y cultura. En lugar de iniciarlo con datos sobre el pueblo, la iglesia, las imágenes de los santos, la devoción popular, el personalizado himno... pongamos todo esto al final. Un repaso a la memoria de los fieles que bien podrían quedar con alguien que recoja sus dichos y los resuma de modo sencillo y bello. Así, cuantos lleven el nuevo libro de la novena lejos de Louredo, podrán saber más de este pueblo, del santo y sus representaciones artísticas, tanto físicas como musicales. Remarcaríamos el sentido devocional de la publicación añadiendo esta parte al final, dándole espacio pero colocándola tras lo importante, la oración a san Juan el precursor, patrono de Louredo, ea;

- el himno, el largo himno a san Juan, ha de ocupar sus páginas, con buena letra, para que la aprendar o recuerden los más jóvenes y los lejanos. Había antes otro himno y hasta parece que hay quien lo recuerda. Podría este recogerse en un apéndice y, ya que estamos, grabarlo en las voces de quienes lo recuerden o del propio coro parroquial. En este caso, grábense los dos, que es patrimonio inmaterial y único. ¿Sería posible pasar luego esta grabación a algún músico? Ah, un deseo frustrado que porto y cargo: ponerle a la letra su debida musicación. Por imaginar, ¿habría de conseguirse un acompañamiento musical en partitura aparte?;

- fotografías, alguna pero sin apabullar ni distraer de lo esencial: el rezo y conocimiento de san Juan bautista (hombre, mira, ahora que lo escribo recuerdo que hoy es el domingo del bautismo del Señor a sus manos). Fotos de la imágenes parroquiales y casi para. De querer más, habría que buscar en fotos personales actuales y antiguas hasta componer un álbum digital. Di tú que, con el tiempo, esta obrita se podría organizar cronológicamente, se añadirían textos con recuerdos acerca de las mismas fotos y podría venderse, destinando los cuartos ganados a algo relacionado con el santo patrono;

- la voz de la Iglesia podría dejarse oír en alguna sección que recoja fragmentos de predicaciones papales sobre san Juan y algunos números del Catecismo... vale, esto ya se va de las manos en cuanto a número de hojas pero ¿no sería deseable una obra potente y amplia? Una solución sería la de la doble edición: algo sencillo y de bolsillo para rezar y algo más voluminoso para tener en casa, que sea devocional pero añadiendo doctrinal, orar y formar(se).

Ale, ya he soltado ideas que me rondaban. Pero no puedo terminar sin un llamamiento a las autoridades archivísticas. Es lo siguiente. He buscado esta edición de la novena y no encuentro nada en la Red. Quizás haga falta una búsqueda más afinada o puede que la cosa sea visitar las sedes de archivos y bibliotecas para dar con un ejemplar físico. Quizás estemos ante un inédito ejemplar. Si fuese el caso, la fotocopia digitalizada (estoy haciendo averiguaciones para dar con un librillo, sea el usado en la prroquia u otro) que custodio, ¿vale la pena darla a conocer y pasarla en un correo a instituciones con biblioteca digital?

Dejo aquí la pregunta y algunas imágenes para que me puedan aconsejar. Y dejo esta primera entrada del año para releerla más adelante y ver qué se puede salvar de tanta palabra. Comienzo ya la transcripción del texto antiguo, paso a poner por escrito el himno que se canta en la fiesta, busco ya los textos litúrgicos y bíblicos necesarios, abro una carpeta donde parte del magisterio eclesial sobre el precursor del Mesías tenga cabida... y a ver qué pasa.


Feliz Navidad, que hoy termina. Comienza el ministerio público de Jesús y el Tiempo Ordinario. 

A punto de publicar, hallo tal versión, anterior a la lourediana y con un texto parecido, que no idéntico. Quede constancia de este pdf.