lunes, 16 de mayo de 2016

Cauces formativos en la Iglesia ourensana.

Es común la idea de que la Iglesia no forma sino para el servilismo y la superstición. Idea que no por ser muy compartida es real. Uno de los obstáculos no colocados a esta idea y su consiguiente mentalidad es el de la información y publicidad. No saldré de Ourense para poder hablar de una realidad cercana y comprobable. Intentaré un recorrido sencillo pero paseable para el católico y el interesado de a pie. 

La Iglesia que peregrina en Ourense es una realidad formativa que desea no solo afianzar conocimientos sino ponerlos al servicio del Reino, trayendo a la cotidianeidad la consciencia del Eterno. La formación de la que escribiré transmite saberes pero no quiere quedarse en ellos sino ser buen vehículo a la Sabiduría. Así, superando lo antedicho, la Iglesia desea y es capaz de performar con su formación, puede mover corazones y voluntades cara el Reino, descubriendo al viador que sus días son peldaños ascendentes a la eternidad. Claro, quien solo desee los conocimientos bien podrá aprovecharlos pero no disfrutará de su profundidad. Porque no solo se busca enseñar y compartir sino que se plantea la mistagogía, el ascenso a lo invisible desde lo visible, el descenso a lo nuestro profundo desde lo vivido y sentido en el día a día.

Una de las oportunidades formativas es la de los grupos bíblicos. Esta es la denominación común, a veces bien presentada al hablar de los grupos de lectura creyente de la Biblia. Son grupos públicos, generalmente parroquiales, nacidos en los albores del presente siglo XXI, bajo la bendición y ánimos episcopales de don Carlos Osoro. La idea es preciosa: tomar la Biblia y leerla con gusto y gozo, descubriéndola y alimentándose de ella. La dinámica transita entre lo personal y lo comunitario, pues supone un trabajo en soledad y otro en presencia de los hermanos. El material básico es la misma Palabra de Dios y los libros dedicados a su estudio publicados por Verbo Divino, los cuales se hallan muy fácil en la librería religiosa Betel, sita al lado de la Casa sacerdotal y la iglesia de santa Eufemia. Se pretende ayudar a una Lectio Divina, un estilo de leer y actuar la Palabra. Se lee un texto determinado, se reza, medita, se concreta en acciones, se comparte con los otros miembros del grupo. Formando una alianza de unos diez lectores puede uno afianzarse y progresar. Y no es necesario que el párroco esté siempre. Importante es mantener un ritmo y un estilo que nos ayuden a transitar por versículos y capítulos. La diócesis, al inicio de curso, convoca a los interesados a un cursillo en el Seminario Mayor y vuelve a reunirlos el último sábado de mayo en el santuario de los Milagros para clausurar el curso y rezar unidos en mayor número.

De reunión constante también es la Escuela de Liturgia. Aprovechando una sala anexa a la Casa Sacerdotal y con entrada por los jardinillos del padre Feijoo, tal escuela se reúne uno o dos martes por mes para profundizar en la celebración eclesial. Su interés es dar a conocer las distintas celebraciones en toda su profundidad y riqueza, comprendiéndolas, mostrando sus partes, quiénes las presiden, cómo se viven, qué símbolos y materias las definen... Se toma esta dimensión celebrativa de la Iglesia para desgranarla y conocerla en profundidad. Por eso los temas se toman con calma. Y se celebra en comunión. Antes de la Escuela, rezando juntos las Vísperas del martes correspondiente, por ejemplo. Los temas se reparten entre sacerdotes y laicos, primando formación y experiencia sobre títulos o ministerios. Actualmente, no sé pero hace años fue campo de precioso cultivo para laicos que ayudaban en las parroquias con celebraciones de la Palabra.

Si el gusto es el de una síntesis del corpus teológico y doctrinal, vale la pena el aprendizaje en el Instituto de Ciencias Religiosas San Martín. Allí se imparten las diversas asignaturas de la carrera de Ciencias Religiosas, con un amplio paseo por la Filosofía y, sobre todo, el bello mundo de la Teología. Con sus exámenes y pruebas, hasta puedes sacarte un título y todo. Aquí ya hablamos de cursos y de años de formación continua.

En ámbitos de tiempo más cortos y circunstanciales nos queda la Semana de Teología que, realizada en el Liceo, oferta tres tardes interesantes de formación mediante charlas y un colofón oracional en la catedral. Nace en los días finales de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos y quiere ser un espacio de encuentro. Incluso, a la clausura oracional, se invitó a representantes de otras confesiones cristianas que nunca aparecieron. Estas charlas pivotan sobre un tema cada año y rematan en la catedral con el rezo de Vísperas y Misa, acariciando la fiesta de la conversión de san Pablo.

En esta propuesta circunstancial también han de conocerse los dos cursillos que se celebran en el Seminario Mayor de Ourense y son públicos. El primero, generalmente en septiembre, tiene por tema la presentación del curso de lectura creyente de la Biblia. Es una mañana dedicada a rezar y compartir materiales que deben acabar en las manos de los integrantes de los grupos bíblicos. Este cursillo, sintetizado, se lleva luego a las zonas que lo pidan, lo cual ocupa al equipo bíblico diocesano parte del mes de octubre. El otro cursillo en el Seminario suele ser en febrero, preparado con Cáritas, mostrando la preocupación social de Iglesia.

De ámbito diocesano y con varios días de charlas y encuentros, además de la preceptiva Misa dominical, es la Semana de la Familia, durante la cual se desplazan a las parroquias que lo pidan, uno o varios matrimonios paraar una charla y departir un rato con los parroquianos. Su clausura, a nivel formativo, es una charla pública, generalmente en una sala de conferencia céntrica.

Y hasta aquí algunos de los cauces formativos que la iglesia local propone. Porque hay más pero bien valen estos la pena para comenzar y cambiar de mentalidad y decires.

martes, 10 de mayo de 2016

Star Brand. Un tomo especial II.

(Anteriores números AQUÍ).

La cuarta entrega de Star Brand, Lucha, nos muestra a un Ken convencido de que el arma, la marca de la estrella, se queda con él. Al inicio, repasa lo que ya sabemos, recordando el momento en que recibe la marca, pero ahora hay una variante y es que al volver al lugar donde el alien guardaba la nave no queda rastro alguno. Una duda más en el aire, una constante duda acerca de sus recuerdos.

Y no es lo único que le crea problemas. Más cerca, en su propia casa, reina la doblez, rompiéndose el corazón entre la liberal Debbie y la madura Barb. Mientras que la primera relación va viento en popa, sin preguntas ni limitaciones o prejuicios, la segunda se resiente. Ken no quiere dar el paso a un compromiso ni a un cambio de trabajo o ascenso que le permitiera ganar mas, Barb desearía que él se fuese a vivir con ella y sus dos hijos... y casarse, claro. ¿Ampliamos un poco el problema? Su amigo Myron le sigue recibiendo en casa pero ya como paciente.


Una de las cosas curiosas del capítulo es que se habla del Libro Azul, la recopilación y estudio oficial por parte del Gobierno USA respecto al fenómeno OVNI de hace años. Cuando Ken busca ayuda en las instituciones públicas se topa con un muro o de incomprensión o de silencio. No es el chico impulsivo de hace unas páginas y ahora va con cierta calma en su búsqueda. Aunque no obsta eso para que acabe plantándose en la verja de la Casa Blanca, preguntándose si vale la pena entrar y pedir audiencia directa con el presidente. Cambia la idea por tomarse una copichuela en un bar y ahí se da la típica escena de parloteo con el barman.

Así que se pone a pensar con quién hablar en serio y le sale Barb, que no está en casa. Espera que te espera, ella llega variaa horas después y no sola, precisamente. Lo dicho antes, relación tambaleante. De nuevo al paseo, vuelo en su caso, y Ken se encuentra en una curiosa situación. Ante la presencia de una mujer, la gente, él mismo, reacciona con miedo y deseos de huir. Así, de repente. La sigue y descubre que está con dos hombres en medio del bosque. Todos han escapado de una institución mental. Y aquí aparece otra curiosidad. La mujer le dice que sus capacidades mentales han aparecido hace poco, de la nada (¿el Evento Blanco?). Surge una confrontación que llega a lo físico, recibiendo una paliza que acaba en rabia y deseo de cambio. Puesta a punto en cuanto a concentración y ejercicio físico.

No todo van a ser problemas, ¿verdad? La quinta entrega, Pasando a la ofensiva, comienza con el cumple de Ken, el regalazo sexi de Debbie y el encuentro sorpresa de la familia... y Barb. Todavía no hay reconciliación entre ellos pero ya dan un paso para volver a estar juntos... en un futuro muuuuy próximo. Un par de paseos nocturnos van a llevar al hombre de la marca a un destino de relax, primero, y luego a un ajuste de cuentas con los que le esperan. Ya sabes, los que le pusieron un anuncio en el periódico y una chica en su camino. Pues resulta que va a por ellos, desarticula el comando de los USA y ataca a un ejército libio. Su deseo es que le dejen en paz.

Puesta una situación a punto va a por otra. Una parte es sencilla, dedicándose a recuperar a Barb. La otra es dura, pues comporta dejar a Debbie de lado, cosa que ella le suplica que no haga so pena de que no lo supere. Es la única vez que vemos llorar a pato en este volumen.


Y a por la sexta entrega, última de este tomo, donde vemos a Ken viviendo ya con Barb, eso sí, sin contarle aún nada de la marca. Debbie ha quedado de lado, lo que conlleva una llamada de ella desesperada por una quedada, por un rato de encuentro. Pero con Barb las cosas parecen ir bien y nivel de trabajo hay posibilidades de medrar, pasando de mecánico a vendedor. Posibilidad que queda en el aire. 

Lugar que sigue frecuentando Ken. Y parece que no es el único. ¿Quién aparece de repente, además de la olvidada pato? Cuac, el anciano. Aparición rauda para decirle que volverán a verse, que hay cosas que debe comunicarle. Y vaya si no se ven de nuevo, el anciano del brazo de Debbie, hipnotizada por él. El caso es que quiere que el arma que le entregó sea usada en un lugar lejano del espacio exterior, en una guerra que lleva décadas oponiendo fuerzas que no conocemos. 

Ken no está para salir de su nuevo hogar ni fiarse del anciano. Así que recupera a Deb y la aleja del lugar pero no pasa mucho antes de solucionar el problema con el anciano a base de tortas y descargas de energía, ascendiendo los dos hasta el espacio exterior... y quedando nuestro rubiales perdido en su inmensidad. Final agobiante de aventura...

Y yo ya nada más sé porque ningún otro cómic encontré. Habrá que echar un ojo a la biblioteca o a amigos, jeje. Valer vale la pena seguirle la pista. En el momento en que dejo la lectura sé que hay más números y que el equipo de guion y dibujado cambia. Atrás quedan otros héroes que no conocerán más que oscuridad o algunas apariciones en colecciones del Nuevo Universo que sí sobrevivieron. La marca de la estrella supo de más aventuras y de vez en cuando volvió a las viñetas, incluso en nuestro siglo.
 

lunes, 9 de mayo de 2016

Silencios de pánico, de Diego López y David Pizarro.

Silencios de pánico. Historia del cine fantástico y de terror español 1897-2010. 2a edición, Abril 2014. Diego López y David Pizarro. Tyrannosaurus books.

Interesante libro que, en casi 700 páginas, nos acerca al mundo del terror y fantástico español, mostrando que hay mucho que ver y sacar a la luz. Por desgracia, la mentalidad y las decisiones de las instituciones patrias es la de acallar. A este pensamiento le uno el recuerdo de lo desvelado en el FMK de A Coruña el año pasado: los organizadores pidieron la copia original en 35 mm de La noche del terror ciego y lo primero que le dicen es que no la tienen, cuando los que pedían sabían de su uso unas semanas antes en un festival. A esto le podemos unir el hecho de que algunas películas que aquí parecen sonrojar a la oficialidad cinematográfica en otros países se consideran obras de culto y se publican en formatos domésticos.

Bravo, pues, a estos dos esforzados escuderos del escondido séptimo arte español que nos ofrecen dos años de trabajo en estas páginas. Y no solo aquí sino que desde el ciberespacio siguen su particular, que no solitaria, cruzada por dar conocer y criticar obras españolas que tienen la autoría de gente como Jacinto Molina, Amando de Ossorio, Jesús Franco,... por decir tres conocidos referentes. Pero es que antes y después hay más y sus nombres llenan el libro para darnos una perspectiva de lo realizado y hoy tantas veces olvidado por el gran público. Particularmente, me ha sorprendido la presencia ourensana de Antonio Román e Ismael González. Curiosamente, ayer mismo, en La 2, pasaron una película del primero.

La búsqueda de material lleva a los autores a finales del siglo XIX, rescatando del olvido personas y trabajos que trajeron el cine a España y lo hicieron posible aquí. No solo supieron del nuevo invento y nos lo dieron a conocer, sino que llegaron a desarrollar máquinas que iniciarán la grabación y producción de material plenamente español. En el campo del terror y fantástico se bebe especialmente de las supersticiones y leyendas patrias, lo que le concede a muchos trabajos un aire muy personal y cercano en mentalidad y miedos. Ese toque se perfilaría durante la Dictadura, al censurarse muchas películas extranjeras y potenciarse un cine arraigado a los usos y costumbres de la tierra. También censurado y poco dado a lo fantasioso, por aquello de tirar del realismo y no permitir muchas salidas imaginativas, teniendo atada y bien atada a la loca de casa. Curioso era el caso de que se procuraba que los personajes y situaciones escabrosas fuesen señalados como extranjeros, quedando lo español como muestra de bonhomía y dechado de virtudes.


El orden que se impone en el libro es cronológico, dando títulos y nombres de directores y fechas con profusión. A partir de 1960 sigue la escalada de datos pero los capítulos ya encuentran una cierta unidad al agruparlos por décadas hasta llegar a 2010, por aquello de poner unas puertas a tan ancho campo. Y no solo los años se señalan especialmente, sino que también se le da preeminencia a autores con una dilatada carrera y dedicación al género, como Paul Naschy y Jess Franco. Gente como ellos tiene un plus de reconocimiento al dedicarles varios capítulos de forma monográfica. Siempre respetando la fecha de estreno de las obras. Este apartado de filmes se completa con la crítica cinematográfica, algunas sinopsis y anécdotas, amén de citas y datos biográficos varios. Los datos no se quedan en directores y obras sino que se amplía a actores, realizadores, productores,... conformando una imagen bastante completa de la escena cinematográfica estudiada. Y, ojo, que llegan a tocarse películas donde el género es una excusa o se toca tangencialmente, ofreciendo un panorama amplio.

Tras la parte mayor, un buen puñado de entrevistas a directores vivos y difuntos, aportando la voz de la experiencia y el testimonio. Así, queda lo dicho por once prohombres de ayer y hoy, entre los que se cuentan Carlos Aured, Amando de Ossorio, Alejandro Amenábar y Álex de la Iglesia. Ya antes de esta sección algunas voces se leen, citándose otras fuentes que estas entrevistas, pero aquí adquieren fuerza y luz, el protagonismo que no siempre se reconoció o publicitó. Es un homenaje precioso a quienes han aportado ideas, personajes, historias y ánimo al malogrado fantástico español. Algunos reconocidos por la Academia y otros ni casi recordados por compañeros de profesión. No siempre tarde, ahora tienen voz gracias a jóvenes generaciones que los valoramos y queremos saber más de ellos. Un camino de recuerdos y descubrimientos que no deja en las sombras a los actuales.

Don Diego y don David nos ofrecen más. Unos escolios sobre roces y escarceos entre el género y otros estilos de cine, un recuerdo a las producciones x, policíacas, góticas y también del mundo de la animación, que extienden en campo abarcado anteriormente. El prólogo del director de Sitges y los complementos de bibliografía e índices, abren y cierran respectivamente, esta obra enciclopédica que puede dar pie a nuevos estudios y, sobre todo, visionados y búsquedas de películas condenadas a cierto ostracismo y dejación.

Dicho lo escrito, no te creas que todo es jauja y que la valoración de los autores es siempre positiva porque no es así. Atoparás críticas y pareceres que demuestran que no es oro cuanto reluce. Desenterrar mitos no significa sobrevalorarlos hasta tal punto que todo lo no conocido es bueno y aún mejor. Junto a los títulos y los datos recabados aparece su crítica y valoración, con la que uno puede estar más o menos conforme. Personalmente, hubiese preferido más sinopsis a tanto epíteto y vuelta de palabras en las críticas. El apartado gráfico es escaso y en tonalidades de gris. La carga la llevan las palabras y ocupa un número tal de páginas que es normal que no se amplíe el apartado fotográfico. Las ofrecidas se agradecen mucho.

El investigador claustroman me ha prestado la segunda edición ampliada y corregida. Ojalá haya una tercera, no digo yo mayor pero sí mejor, repasando la ortografía y acentuación de palabras como guion, que no llevan tilde. Por lo demás, un libro de cine.

domingo, 8 de mayo de 2016

La Biblia manga. El Nuevo Testamento.

Obra realizada por Siku, dibujo y diseño, y Akin, guion.  Panini manga. 2009. 

Dos hermanos se meten a realizar una obra manga de parte del Nuevo Testamento. Su intención es filtrar al Espíritu Santo en medio de la juventud y de los lectores del cómic manga. Su fe se traduce en una selección de relatos neotestamentarios que se vuelven dibujo. Un trazo que no baja a detalles, enérgico, de contraste, en viñetas de blanco y negro, con retazos de relatos bíblicos, mezcla de Palabra y acciones. Y es que las partes seleccionadas son, en buena parte, activas, muestran al Señor predicando y siendo centro de transformación para quienes le escuchan. No hay tanto la invitación a una contemplación extática como un vistazo al poderío que emanaba de aquel hombre que no solo actuaba sino que te invitaba a actuar. 

Dentro de la predicación, las parábolas ocupan un lugar especial. La parábola juega con elementos conocidos e impulsa el espíritu desde lo visible a lo invisible. Jesús las usó mucho para hablar del Reino, palabra central en sus dichos. La parábola deja un poso de sencillez y poesía que manifiesta una belleza inefable. En lugar de ir cara la razón y la lógica se va al corazón y su cordial razón, entrando por la senda de la belleza.

Ello se une a la acción, no solo la contemplada en las viñetas sino la que se nos invita a practicar. Este cómic no solo quiere retratar una persona del pasado sino animarnos a imitarla... y más, tratar con ella hoy. Pero la base es la historia. Una historia que cuenta con cuatro testimonios distintos, cuatro miradas personales sobre el mismo hombre.

La edición presente no está numerada pero cuéntale unas 90 páginas buenas, entre la presentación de los autores, el cómic, los bocetos y storyboards, una entrevista a Siku y Akin, finalizando con un epílogo-presentación global de la obra y de la misma Biblia. Sí, un epílogo que bien podría ser un prólogo. 

La propuesta es interesante por su brevedad, su agilidad y las notas que complementan las páginas. En muchas, como al final de cada aventura o historieta, aparece un recuadrito con una cita neotestamentaria: es la fuente de donde se tomó lo dibujado. Las obras de arte tienen ese don de la inmediatez, de la imagen elocuente, pero no nos engañemos, hay que bajar de nuevo a la palabra y hermanar expresión y narración. La imagen expresa muchas palabras pero la palabra matiza la imagen. De ahí que salude esta manera de expresar la vida de Cristo y el recuerdo de la Biblia como fuente primordial. Los mismos autores lo tienen claro, su propuesta artística es una maniefstación personal que puede atraer y dar a conocer a Jesús pero lo importante es la Palabra. El cómic puede servir como introducción pero lo valioso es el tesoro de la Biblia.


La selección recoge escenas de los Evangelios y las Cartas de Pablo, junto a unas pinceladas del Apocalipsis. Historia brevísima pero bonita, de una niña que lee la Biblia y sueña lo leído.

sábado, 7 de mayo de 2016

Star Brand. Un tomo especial I.

El planteamiento de los cómics Marvel para un Nuevo Universo, que nacieron en la segunda mitad de 1980, es de reflejar el mundo real y meter en él a una persona normal que de repente se encuentra con poderes sobrehumanos. No había más que echar la mirada por la ventana para ponerse a dibujar un mundo que era el nuestro, con sus historias humanas de amor, deseo, indecisión, problemas sociales, laborales, familiares... Mundo en el que irrumpe un poder, una fuerza que te hace distinto de los demás y que te lleva a plantearte qué hacer con él. Intentas seguir con tu vida, tus amistades y familia, no apareces ante la opinión pública ni te presentas a las autoridades a echarles una mano. Tu poder es cosa privada e intentas que nadie, o casi nadie, lo conozca. A veces echas una mano, quizás en tu misma ciudad o te pegas un vuelo a un país lejano y vuelves a casa para descansar y no faltar al trabajo al día siguiente. Pero no haces nada para seguir en racha, no sales todos los días a salvar el mundo sino que piensas y piensas en lo que te han dado y te duermes sin saber si es un don o una maldición. La idea era abrir un nuevo universo sin los superhéroes ya conocidos y poner a los nuevos en situaciones cotidianas que los mostrarían como bien humanos, con problemas como los de cualquier ciudadano de a pie.


Se pretendía dar más realismo a las historias y los nuevos personajes, evitando el concurso continuo de mutantes y superhombres, alienígenas y demás conocidos de los cómics. Digamos que los enemigos potenciales eran los que ya existían: tiranos dictadores, terroristas, sociedades secretas con ansias de poder,... Al final, fiasco, lo propuesto acababa pareciéndose a lo ya hecho. Aparecían otros superhombres y alienígenas. Y lo que desaparecieron fueron las nuevas propuestas y alguno de quienes las iniciaron. Star Brand aún sobrevivió en algunas puntuales apariciones, incluso en nuestro siglo, pero no está en primera ni segunda plana.


El mundo que conoceremos con Star Brand es el nuestro. Hay referencias en las intros a los cómics de un acontecimiento denominado Evento Blanco, luz que inundó el mundo y cambió a varios humanos. El protagonista de Star Brand nada nos dice de él pero cierto anciano que se lo encuentra le comenta que ha llegado a nuestro planeta por un curioso estallido que bien podría ser el Evento Blanco.



De mi infancia conservo unos pocos libros y un par de cómics. Este tomo de 6 aventuras es uno de ellos, una joyita comprada en Vigo, seguramente en alguna visita a mis tíos durante el verano. Preguntados los amigos a casi nadie le suena esta obra. En España parece que no llegó a publicarse entera y yo solo tengo estos 6 números. Es la historia del encuentro de un motorista con un anciano, el traspaso de un arma con forma de tatuaje y las vueltas que da el mundo hasta que el anciano reaparece y... y se enfrenta al joven. ¡Toma ya! Aunque sea sintéticamente, te comparto algunas aventuras y desventuras de un chico joven que trabaja en un taller mecánico y recibe un arma de un alienígena sin saber contra quién usarla.


La acción no solo la vive sino que nos la narra el joven rubiales Kenneth Connell. En un arriesdo ascenso con moto se encuentra con un claro donde debería haber bosque y colina. Al principio piensa que es un bombardeo. Entonces, una alta figura le atrae y comienza una conversación. El anciano se muere y ha venido desde muy lejos para entregarle un arma poderosa. Él mismo la protege de otros que la buscan y ansían. Se pasa de portador a portador por voluntad y se transfiere al cuerpo. Tiene apariencia de tatuaje y puede trasladarse a cualquier parte del cuerpo. Para activarla hay que pensar y concentrarse en ella.


El anciano le deja solo tras comminarle a estar alerta y custodiar bien el arma. En el fondo de un barranco yace el cuerpo que entierra Ken. Y sus poderes ya se manifiestan en él allí y en su casa. Así que, tras volar por el nocturno cielo de Pittsburg, se va a visitar a un amigo terapeuta para mostrarle qué puede hacer y pedirle consejo. Conversación interrumpida por el ataque de un alien que pone al protagonista contra las cuerdas. Finalmente, el alien parece haber sido borrado de la faz de la tierra por el poder de la marca de la estrella, el arma. Y la vida de Ken sigue adelante. Esta primera entrega ya nos presenta a los personajes principales, además de Connell y Myron, el amigo terapeuta. Desfilan ya por las viñetas la peliazul Debbie, amiga que gusta decir cada poco “cuac" y cuyo sobrenombre es "pato", la novia formal del muchacho, la madurita madre de dos hijos, Bárbara Petrovic y el patrón del rubiales, el gordo negro John, jefe suyo en el taller mecánico donde trabaja. Ah, y el alien, que acaba siendo amenazado por el propio Ken en un arranque de mala leche. Bueno, y el anciano, que desaparece de su improvisada tumba y deja como rastro unas ropas que en poco se diferencian de las que usa Ken para ir en moto. Pocas cosas quedan claras pero sí una, el poder se queda en su mano. Fin de la primera historia.

Tomando posiciones es el título de la segunda historia, con un Ken que disfruta de sus nuevas capacidades y hasta las muestra a su amiga Debbie pero que se encontrará ante las primeras posibilidades de actuar. Las dudas y la espontandad no van a ayudarle y sus primeros escarceos con aventuras y salvamento arroja un resultado mediocre. Todavía no sabe bien qué hacer y tampoco es que le interese mucho pedir ayuda u opiniones. Pensar en sus potencialidades es una cosa y otra es enfrentarse a la realidad. Sus opciones aparecen en forma de un niño que ha caído en un foso y un barco con terroristas que llevan un arma nuclear.

Aquí se ve claramente ese espíritu de realismo que buscaban personas como John Shooter, encargado del guion. Los enemigos son terroristas, quizás árabes, y el peligro es algo cotidiano como un niño en un aprieto. También iba la cosa de realismo en el tema del barco con la aparición de un comando que asalta el flotante pero se pierde en el episodio del niño al actuar un grupo que usa un robot para salvarle. Bueno, un exoesqueleto que transporta a una chica. Ambas historias acaban bien, él hasta participa activamente en la del barco, y quedan en el aire las primeras conclusiones. Incluso con poderes no todo es tan fácil como parece.

La tercera aventura es ¡El encuentro! y supone un paso adelante en la madurez de Ken, un trabajador mecánico en un taller de coches, hombre de 25 años del cual todos hablan bien y al que alaban su inteligencia pero que vive entre dudas, dos mujeres y gente a la que tiene que ocultar su arma. ¿Ocultar? No lo consigue completamente, alguien lo ha descubierto y quiere verle. Envían a una chica linda para establecer contacto. Linda, misteriosa y armada. Un rostro bonito al que Ken termina reconociendo como una estudiante extranjera.

Antes, paseo por la Luna y Afganistán con exploración de capacidades de supervivencia y destrucción incluidas, un poco de relax y vida con Barb, el apoyo de Debbie y la incerteza de una vida laboral que de momento va de maravilla en su taller aunque podría medrar y dar más de sí.

(Continúa AQUÍ)

viernes, 6 de mayo de 2016

Misión de la Tropa Korriban en Vigo.

La Tropa Korriban es una asociación sin ánimo de lucro formada por fans de Star Wars de Galicia y alrededores. No solo se dedican a su afición sino que colaboran en acciones sociales y dan un toque distinto a lugares y situaciones que solo podríamos pensar que son serias y aburridas. Es lo que hicieron hace un par de días yendo al instituto donde labora la maestra María José, entonces caracterizada como Rey (episodio VII). Ella misma nos lo cuenta...

El miércoles 4 de mayo de 2016 un comando formado por dos aguerridos Caballeros Jedi y un malvado Kylo Ren, partieron de la Ciudad de las Burgas con destino a Vigo para cumplir una misión: instruir a un grupo de jóvenes padawan en la ardua disciplina de la geometría. Los jóvenes padawan los recibieron con alegría y sorpresa, pues no tenían conocimiento de su visita. El Maestro Blanes evaluó sus conocimientos premiando a los más aplicados con chapas (algunos piensan que le gusta ser el Maestro Chapero de tanto que da la chapa).


Después trato de usar trucos mentales Jedi con su profesora de matemáticas, pero ella no era de mente débil y fue inmune a semejantes manejos. Al final, los padawan construyeron su propio droide como prueba final de las enseñanzas recibidas. La prueba fue superada con facilidad y gran maestría. Fue una jornada transcendental en la que los jóvenes padawan descubrieron como Star Wars y la geometría no están en galaxias tan diferentes.


Según nos fueron luego diciendo, no pudo salir caracterizado el amigo Rastry de Kylo Ren, por una falta de pieza de vestuario, aunque sí salió su casco en clase. El que sí salió vestido fue Alberto, de XogOn, con su vestimenta Jedi. Ambos han sido captados al poder de la Fuerza por el maestro Miguel, también vestido de Jedi. En los últimos meses mueve en torno a sí un grupo de amigos y trajes que vamos viendo más y más en público. Una representación ourensana que, quién sabe, quizás forme pronto parte de la Tropa. Tampoco faltó a la cita olívica el robotito BB8 (episodio VII) concienzudamente construido por María José.

(Fotos enviadas por Miguel M. Blanes)



jueves, 5 de mayo de 2016

Tratado de las almas perdidas, de José Antonio Fortea.

Para la lectura de esta obra he acudido a su versión digital de 2015.
Es práctica del padre Fortea colocar sus libros en una versión descargable, en pdf, de forma que su obra pueda ser leída y comentada sin obstáculos. No está toda pero sí una amplia propuesta de estudio, reflexión y ocio. Porque este sacerdote no se queda en el ejercico de la razón, la meditación y la escritura teológica sino que amplía su oferta literaria con un conjunto de novelas. ¿Buscas más? Tienes, entonces, su blog, con entradas diarias sobre gustos, lecturas, películas, fotos de gatos y propuestas de quedada. Toda una caja de sorpresas que bien vale la pena conocer. Sobre todo ahora que no aparece tanto en los medios de comunicación. Porque apareció bastante hace años. Y, por estar, hasta estuvo en cierto programa de humor de la televisión asturiana. Ah, y en una entrevista poco agraciada que se emitió en un canal generalista, antes de que en el mismo programa se entrevistase a una joven actriz porno española. Esto fue hace bien poco.
¿Por que salía entonces, sobre todo, en la tele? Por el tema de los exorcismos. Él cuenta que nunca lo tomó como algo exclusivo en su ministerio y que llegó a tratar a las personas que le traían sin pretenderlo. Sus deseos sacerdotales y práctica pastoral lo llevaban por otros senderos de santificación. Pero las peticiones aparecieron, los casos se multiplicaron y su voz se convirtió en autorizada ante el gran público. Aceptó los encargos de tratar con presuntos posesos y ayudó lo mejor que supo, comenzó estudios que afinasen su sensibilidad y cacidad de discernimiento, se rodeó de religiosas y fieles laicos que le ayudasen, ya en las sesiones de exorcismo ya con la oración. Incluso formó parte de una efímera comisión que el obispo de Alcalá de Henares conformara para abordar los casos y la práctica de este ministerio de sanación en la diócesis. Últimamente, ha seguido con sus estudios en Roma, con sus conferencias en distintos países y con su delicioso blog. A mayores, publica y regala libros.
Tuve la suerte de conocerle en la sacristía de la catedral de Alcalá y hablar un rato brevísimo con él antes de una ordenación sacerdotal. Un encanto de hombre. Y ahora suelo leer su blog, de forma periódica, y alguno de sus libros, ya en pdf ya comprándolo. En el Seminario de Ourense, hará unos 14 años, se le leía aunque sin igualar a otro exorcista, el padre Amorth, cuyo libro Habla un exorcista nos debimos de comprar y leer casi todos un curso.

El libro que presento es un pdf al que le tenía ganas desde que supe de su existencia. Si no recuerdo mal, pues no aparece en la obra, lo pensó como parte de su tesis doctoral pero abandonó tal idea por lo marginal y teórico de la materia.Comprender el origen de esta obra, leyéndola, se entiende mejor cuando repasamos prólogo y epílogo. Yo la leí de corrido y repasé, al terminar, su inicio y el fin. Nos da claves interesantes a la hora de comprender por qué ocupó parte de su valioso tiempo y esfuerzo en tratar la posibilidad de la existencia de almas perdidas, humanos que mueren sin aceptar plenamente a Dios ni rechazarle de canto. Recordemos que lo que aprendimos de nuestros mayores y sacerdotes es que las posibilidades post mortem son tres: Cielo, Infierno y Purgatorio. Incluimos limbo por si eres alguien mayor o te suena de algo, pues su discusión se trajo de nuevo a la teología gracias al papa Benedicto XVI. Si solo hay esto, ¿cómo va un sacerdote a meterse en el berenjenal de una nueva vía no contemplada por la Escritura y la Tradición? A nivel popular no es una idea tan extraña como podría parecer y no faltan instituciones, personas y publicaciones actuales que hablen de estos aparecidos. Un ejemplo es el Grupo Hepta.
El padre Fortea llega al tema por el año 2003, debido a ciertas revelaciones de posesos. Con el tiempo y las conversas, otros exorcistas y algunos laicos le hablarían de los mismos casos que él presenció. En concreto, posesos que no reaccionaban ni se comportaban como la gran mayoría. Decían ser las personalidades invasoras, al estar en trance tras comenzar los rezos oportunos, que no eran demonios sino difuntos que no hallaban el camino a la Luz, personas tristes que no acababan de arrepentirse de sus pecados pero que anhelaban a Dios. Ante las bendiciones, oraciones, aspersiones y comminaciones a decir la verdad, esas voces se mantenían en sus trece y no se iban. Las tornas cambiaban cuando el exorcista rezaba por ellas. La cosa es que eran capaces ellas también de rezar y al abandonar al poseído lo hacían con un suspiro y en calma, lejos de aparataje de los demonios, que suelen hacerlo gritando. Y estos no rezan o si rezan es a regañadientes y con rabia. El sorprendido exorcista español llevó el tema a la oración y lo habló con algunas personas de elevada vida espiritual. Todo parecía indicar que la experiencia era real, que algunos difuntos vagan por el mundo como tristes sombras desnortadas que viven lejos de Dios pero que no le han rechazado. Su tono es el de la tristeza y la forma de ayudarles es la oración y el consejo de que abandonen su pertinaz indecisión por el arrepentimiento firme del mal cometido y la declaración positiva de su fe en el Salvador.

El autor advierte del carácter hipotético y académico del libro pero es accesible a cualquier persona con ganas, calma y cierta formación. También es posible la selección de secciones para tener una visión más o menos clara del asunto y de la opinión del exorcista. Así, coger todas las introducciones, las conclusiones y las cuestiones complementarias informan debidamente del contenido total del escrito. Eso sí, los fundamentos y las razones aparecen claras y matizadas en las secciones intermedias a todo esto.
La cuestión aparece desde el mundo del exorcismo y el libro se plantea como una investigación teológica. ¿Cabe tal reflexión en el ámbito de la escatología católica? Nuestro autor sostiene que sí y que sería una aportación a mayores de lo que ya sabemos y nos revela la fe. Aquí es muy claro siempre al poner la fe y su depósito doctrinal como lo básico e irrenunciable. La hipótesis escrita que nos brinda se convertiría en un complemento, una adición, nunca un cambio o una negación de lo dicho por la Iglesia. De ahí que rastree los textos de la Palabra, de la Tradición, del magisterio petrino y de teólogos varios para conformar un tratado amplio pero no enfarragoso ni tan árido que se vuelva oscuro e inútil. Su investigación llega a las revelaciones privadas y algunos sucesos donde se involucra a santos como san Benito de Nursia y san Francisco de Asís. Personalmente, aplaudo su interés y esfuerzo. La expresión escrita me ha gustado y me ha dado para dos maravillosas tardes de lectura en calma.
Si tales almas penan en el mundo porque no han terminado de aceptar su vida y consecuencias a la luz de la misericordia y justicia divinas, están en proceso de iluminarse. Nosotros podríamos ayudarles con nuestros ánimos y oraciones. Claramente, nos encontraríamos ante excepciones a la regla pero estaríamos ayudando al prójimo. Los exorcistas tendrían la solución ante casos que les descoloca los papeles en su práctica ministerial. Y los fieles podríamos asombrarnos y alabar a Dios por intentar hasta lo indecible la salvación de sus hijos y criaturas.
Personalmente, deseo una revisión ortográfica y gramatical para redondear el texto y la adición de algunos casos más con los que se haya encontrado. Valoro positivamente la concisión de lo tratado, las exposiciones a favor y en contra de los argumentos que maneja, la cita de otros autores y la división en capítulos breves pero enjundiosos que dirigen la atención a lo esencial de la propuesta.
Poco más de cien páginas que se reparten entre su introducción, sus tres partes donde desde la experiencia  se pasa a las fuentes de la doctrina para exponer la llamada hipótesis intermediacionista y el epílogo. En todo momento, el deseo de seguir en total comunión con la Iglesia, ofrecer lo dicho sobre los Novísimos en el depósito de la fe y ampliar el campo de lo teológicamente investigable. De forma especial nos introduciremos en lo dicho sobre el purgatorio, estado en el que podrían estar estas almas perdidas, región que ellas conocerían en su situación más cercana al infierno.