viernes, 25 de septiembre de 2015

Vista "Inquisición".

Un nuevo rato para el fantaterror español, de la mano de Jacinto Molina, Paul Naschy para los aficionados y amigos. Y sí, película seguramente pasada por claustroman para mi íntimo divertimento.

Aparece como guionista, protagonista y director, siendo esta su opera prima. Y no era un desconocido del género pero faltaba este salto que le permitiese reflejar en la pantalla lo escrito en sus guiones. Ya había colocado varios pero no siempre se contentó con la forma en que los grabaron y proyectaron. Así que aquí aparece, con su nombre verdadero, nuestro Jacinto Molina, como director, en los créditos, y como guionista. Aunque lo primero que aparece y bien aparecido en rojo es su nombre más reconocido, Paul Naschy.

Pasamos ya la mitad de la década de los setenta cuando... ay, no, perdón, estamos en el siglo XVI en Francia. La peste y la brujería campan a sus anchas y hay que poner orden. Para ello, tres inquisidores salen de París y pasan por diversas poblaciones, persiguiendo adoradores de Satán. Quien parece dirigirles es un eficaz investigador cuya fama le precede. Y da miedito ver que investiga por menos de un "quítame allá esas pajas", que con que haya una noticia mínima y fiable de acusación de brujería, ahí mete este hombre en prisión, cintura y tortura a la desdichada de turno. Porque habrá pocos brujos pero aquí solo jovencitas veremos torturar y solo a una vieja van a capturar. El caso es que el hombre no solo es rápido en la investigación y quema de brujas sino que es un fiel estudioso de la literatura demoníaca y un esforzado creyente que opone a la tentación oración y cilicio. Ello no le libra de ser despiadado y confiado en los rumores en los que se basa para condenar. Ni le libra, en esta última población, de caer rendido ante la belleza de la hija del alcalde. Tal pasión les conducirá a ambos al calor del fuego y la muerte.
 
"La tentación. Es su mejor aliada".
Pero, entretanto, tendremos la oportunidad de saber de la llegada de estos inquisidores y de su convocatoria popular a la denuncia de hombres y mujeres que se sirven de poderes demoníacos para hacer el mal. Estaremos en la casa de una verdadera bruja, vieja, cómo no. Sabremos de los juegos y amores de la hija del alcalde y la desgraciada muerte de su amante, casi esposo, que volvía el hombre al pueblo para pedir la mano de la agraciada. Estaremos en un akelarre, aunque sin posibilidad de dilucidar si todo ha sido un viaje alucinatorio, inducido por los ungüentos de la vieja bruja o una verdadera ida cara el lugar donde Satán preside mesa y misa negra. ¿Qué más? Pues la presencia de un tuerto que, en vez de dar buena suerte, lo que trae es desgracia, al ser confidente de los inquisidores y denunciar alegremente a quien no le cae bien o corresponde como macho alfa. Y la peste, la presencia de la peste, primero cercana, luego olvidada hasta que pasa un tiempo y se manifiesta. 

Un personaje interesante y que se mueve siempre en el ámbito del secundario, es el del cirujano. Bien aparece aquí como dentista, cirujano y barbero, como corresponde a tal oficio. Y le veremos aplicar una sangría con sanguijuelas y todo. Interesa por sus ideas. Mientras que los inquisidores aparecen como hombres crédulos a los rumores y noticias que les traen, así sin más, es el cirujano voz de la razón, defendiendo que los akelarres no son más que alucinaciones o representaciones y sueños de los pobres. Estos, al no poder expresarse ni salir de su miseria, manifiestan sus deseos en forma de reunión fraternal donde son aceptados y donde se les concede poder. Un poder que en la vida real no tienen. Y abogan por el demonio, más cercano por sus pecados y vicios a sus necesidades terrenas.


Un detalle del papel de Naschy como inquisidor es el de ser un hombre recto pero torturador, que se exige mucho y se esfuerza, que reza y estudia, pero que ha perdido de vista a Dios y la salvación de las ánimas. Le interesa más la confesión y el encontrar a quienes llaman Dios a Satán, que sacarles de sus maldades. Y en este pueblo donde para, se verá cómo finalmente cae en la tentación de la carne. Parece tenerlo todo claro en cuanto a dogma y sacrificio pero podrá más su deseo y le llevará a la perdición. Un nuevo y fatal protagonista naschyano.

No he encontrado datos sobre las voces dobladas pero hay una que me encanta y creo reconocer. Es una suposición pero creo que es Lourdes Guerras (colaboradora de RNE) quien dobla a la actriz Daniela Giordano. Ya digo, es pura especulación. Por año, podría ser, ya que es por entonces cuando comienza su faceta de dobladora en cine. Yo la conocí por su participación en "Historias" de Radio 1 y por el radio serial "Cuando Juan y Tula fueron a Siritinga" de Radio 3... pero es un dato y una curiosidad que no he podido comprobar a día de hoy.

No se pierdan esta incursión primera de Jacinto Molina como director ni estas críticas llegadas desde el claustro gótico de la Abadía de Berzano o estas notas de alumnos de Historia sobre brujas e Inquisición