martes, 12 de abril de 2016

Freaked, La disparatada parada de los monstruos.

Unas de las serie de dibijos animados con la que crecí pero que apenas recordaba era la de las aventuras de Bill y Ted (¡os cabalos bravos!, decían en gallego, antes de poenrse a tocar sin guitarra, estilo guitar on air). Años después vi parte de la película donde participaba Keanu Reeves con Alex Winter y es ahora cuando me entero que salen, maquillado e irreconocible el primero y con maquillaje salivado el segundo, en esta disparatada parodia. En las que salían juntos como Bill y Ted se les reconocía bien, jeje.

Este Winter tenía un programa de humor en MTV que fue de corta duración. Con su compañero Tom Stern se unió a Tim Burns para escribir el guión de su opera prima. Con el primero, la dirigiría. Una comedia despampanante de inicios de los 90 (1993) donde un conocido actor destapaba por televisión su historia. Una historia que le llevaba desde las cimas de ser adorado como ídolo juvenil hasta la desgracia de haber sido modificado monstruosamente en un perdido paraje por un loco texano. La película es un gran flashback que parte desde esta entrevista en la tele, cuya presentadora encarna Brooke Shields, pasa por la historia de sus trabajos sucios y metamorfosis y vuelve a la tele, al momento en que por fin le vemos a cara descubierta y la presentadora se felicita porque por fin an arreglado el foco del entrevistado... Y nosotros que pensábamos que era oscuridad para preservar su identidad.

 
Ricky: El trato estaba cerrado. Era Ricky Coogie, vendedor de productos tóxicos. Mi colega Ernie y yo cogimos el primer avión para Santa Flan.

Skye: ¿Y pusieron alguna película?


Ricky: Regreso al lago azul.


Skye: Dicen que es malísima.


Mientras el Capitán Planeta estaba a mitad de su historia de salvación y protección ecológica y la limpieza del Vengador Tóxico acabara hacía 4 años, en esta película aparece esa preocupación por los productos tóxicos que alteran el ambiente y producen mutaciones en el ser humano. Una megacorporación decide probar su producto estrella, el Zygrot 24, en terrenos latinoamericanos, por aquello de que en América del norte ha sido prohibido. Para su seguro transporte eligen al ídolo juvenil Ricky Coogan que aceptará el trato por unos milloncejos de dólares, por aquello de que lo que digan su conciencia y sus amigos no vale un chavo. El toque será cuando se enamore de una joven concienciada de la eliminación de ese devastador producto.


Unidos en un viaje de incierto final, pasarán cerca de una feria de monstruosidades y deciden recalar en ella, resultando que no está abierta aún al público. Ello no es impedimento para que el locuelo dueño del lugar rapte a los viajeros y les muestre las entrañas del negocio, desvelando que no solo exhibe monstruos sino que los crea. Y el producto usado no es ni más ni menos que el peligroso Zygrot 24, el polémico fertilizante prohibido en los estados Unidos... y Europa, tal como tiene que confesar el propio director de la corporación productora.

Elijah: Quizás deba explicar un poco más en qué consiste mi trabajo. Veréis, no solo expongo monstruos. También los fabrico. Al igual que Miguel Ángel veía ángeles en la piedra yo puedo mirar a un hombre, como Kevin Costner, y ver un gusano rosa gigante tocando a pedos El Danubio Azul.

Poco a poco se irán conociendo nuevos datos y relaciones de la producción de Zygrot 24 y los intereses de directivos sin escrúpulos. La salud terráquea y humana quedan en un segundo plano ante los dividendos del comercio y el enriquecimiento a toda costa. Y las revelaciones no se quedan aquí sino que incluyen los nefastos horrores producidos en seres humanos cuya apariencia asquea. El problema no es que los protagonistas lo descubran sino que vayan a formar parte de las experimentaciones y ser metamorfoseados.


La conciencia de ser unos desgraciados productos de feria por culpa de un mad doctor impúdico y sádico, junto a la llegada de un ídolo de masas, convierte el lugar de escarnio y tortura en el polvorín de conspiración y venganza que levanta a los monstruos contra sus captores, dando la vuelta a la tortilla del control y la guía. ¿Querías un final feliz? Pues espera sentado para saber que los efectos del Zygrot pueden ser contratacados y revertidos. Un antídoto en forma de almendrados es la respuesta secreta. O se los toman o seguirán con sus monstrusas formas y Ricky matará y matará a las órdenes de su transformador loco.

Anda, que no se acaba aquí, que la presentadora y entrevistadora pasa a publicidad... para enterarnos que seremos verdaderos hombres si tomamos queso Machísimo... Bien, bien, volveremos al directo para saber que la revolución de los monstruos ha ganado la partida, que la vaca humana es la voz de la conciencia que nos recuerda mirar y escuchar al corazón, y que Reeves está irreconocible bajo los pelos de Ortiz, el chico perro. Bueno, un minuto de silencio para el hombre gusano, otro que no recupera su forma humana por no gustarle los almendrados. Pero, oye, que quien sí regresa es el forzudo Mister T, antes la mujer barbuda cachas.

Ricky: Gusano, echaré de menos tu inteligencia, el olor de tu pipa y esa graciosa forma de hablar sin para que a todos saca de quicio.

Y la luz se hace en el plató, por fin volvemos a ver a Ricky, quien estuvo a oscuras durante toda la entrevista, y a sus nuevos amigos, cerrando la obra unas líneas acerca del orden natural, la manipulación humana que aumenta la entropia y la igualdad humana más allá de las diferencias físicas. Y el salto de la Brooks desde atrás.

La peli es un divertimento para tarde de sábado que vale la pena por sus maquillajes tan bien currados. Es una comedia con toques románticos y heroicos que no se la recomiendo a los más peques de casa. Ni a los acostumbrado y acérrimos de los efectos digitales. Los demás la podemos disfrutar y rememorar con calma nuestra juventud y lo guapa que estaba Brooke.

 


Ricky: ¿Sabéis? Esto me ha enseñado una cosa. Que cuando el hombre empieza a manipular la sutil perfección del orden natural de la Tierra, lo único que puede causar es el caos.