sábado, 16 de enero de 2016

Cómic Star Wars. Las Guerras Clon 3. (I pars)


El volumen 22 de los cómics de Star Wars publicado por Planeta DeAgostini incluye tres historias que, en realidad, son más en los cómics originales. De hecho, cosa que no sucede siempre en esta colección, se coloca el FIN entre historias y sabes que has terminado una y que la siguiente viñeta, aunque esté sin solución de continuidad, ya pertenece a otra historia. Para quien quiera segiur el orden y los títulos originales, leo en los créditos de este volumen que son Star Wars: The Clone Wars 4-5. Aquí seguiré el título y el orden tal como aparece.

Aquí va la primera historia.

1. Luz y oscuridad.

Cómic con un dibujo correcto y fondos buenos, aunque solucionados muchas veces en breves trazos que no definen lo que se ve lejos, aunque nos permite identificarlo sin problema.
 

Quinlan Vos es un Jedi con capacidad de ver acontecimientos tocando objetos, como si fuese capaz por el tacto de ver lo que esas cosas "vieron". En misión secreta, se infiltra para poder llegar al conde Dooku y matarle. Se pensaba que era el Sith oculto. Pero las nuevas noticias cambian esa certeza. De todas formas, la misión sigue adelante. El conde podría desvelar la verdad y adelantar el fin de la guerra. Al no tener nadie notificación de esta infiltración, solo están al tanto los maestros Yoda, Windu y Tholme. En la presente aventura veremos que esto provoca persecuciones y luchas entre Vos y maestros Jedi que le persiguen como traidor a la Orden. Para que su coartada no caiga ha de arreglárselaas él solito e informar a los tres anteriores de sus progresos. Sin embargo, cuanto más cerca de Dooku, más se duda de su coherencia y se sospecha cada vez más que ha caído en el Lado Oscuro.


La primera lucha es con el maestro Agen Kolar, que le detiene, pero Vos escapa gracias a una espía que trabaja para él y le quiere, Khaleen. La refriega va a más y termina con la expulsión de Kolar de Nar Shadda al ser descubierto por el Hutt Aruk. Pero la bella espía es capturada y trasladada a Coruscant. El triunvirato Jedi quiere interrogarla.

La galaxia es grande y las misiones variadas. Se ha descubierto que saqueadores están debilitando al ejército de la República atacando a las naves en pleno hiperespacio. El truco es sacar a las naves que salen de Coruscant con un proyector de pozos de gravedad y atacarlas en medio del desconcierto. Una comunicación desvela a los maestros Jedi que la base se encuentra en Devaron. Pero allí no solo están los separatistas sino sus aliados, alguno en altos cargos. Y también está Aurra Sing, asesina.Aunque los Jedi entran en el planeta con identidades falsas, ella los descubre, al reconocer a quien fue su maestra, una Jedi llamada mujer oscura, antes conocida como An´ya Kuro. En un reconocimiento de la zona, ella y el maestro Tholme caen en una trampa de Aurra y sobreviven malamente a los escombros que les bloquean. Deciden no moverse para no provocar un desprendimiento total. El tiempo que pasan lo aprovechan en charlas y recuerdos, preocupados por Aayla Secura. 

Esta Jedi es el nuevo objetivo de Sing y su pelea ocupará varias páginas repletas de acción, con ambas combatientes siempre en movimiento. Entre ataques, la noticia de los maestros Jedi que han encontrado la base de la confederación, los diálogos de Tholme y la mujer oscura y los recuerdos y aprendizaje de Secura con Quinlan Vos, de quien fuera padawan.

Las combatientes hablan y muestran sus habilidades mutuamente en una igualada pelea. Los sables son el arma esencial pero la asesina ha dispuesto bombas ocultas y usa armas láser a mayores. Secura se desenvuelve concentrada en todo momento, fluyendo en el presente, reanimándose y aplicando lo aprendido con Vos. Y mientras conoceremos algo de sus historias, con el parecido que guardan: un pasado de formación Jedi, esclavitud, paso por el Lado Oscuro, formación Anzati y las oportunidades de medrar desde la soledad. Los resultados han sido contrarios: una maestra Jedi y una asesina que quiere ver a la Orden finiquitada. El fin se decanta favorable a Secura. Hiere en el rostro a Sing, secciona la antena de su cabeza, mermando su sensibilidad del miedo ajeno y la noquea. "Te he dado una oportunidad de vivir. Vive, Aurra sing. Sé lo que aún puedas ser. Entretanto, te llevaremos a un lugar donde no puedas hacer más daño." Oovo IV, colonia penal, es su destino. Mientras, la base es tomada por las tropas republicanas, los Jedi se reúnen para descansar y recuperarse de las heridas, y la sediciosa devoriana, aún siendo senadora de la República, es entregada a las autoridades de Devaron para su juicio. Misión cumplida.





El conde regresa a escena. Su política, en algunos casos como este, es usar la piedad como un arma. Ante su compañero, Jedi oscuro Sora Bulq, se justifica diciendo: "La piedad también es un arma, Sora Bulq. La voz correrá y hará dudar a los Jedi... puede que otros se unan a nuestro bando." Todo trama y confusión. Pero también muerte: los clones son tiroteados.
 
Ya hubo Jedis que se pasaron al bando del conde. Sora es uno, también lo son Tol Skorr y Kadrian Sey, matones de Dooku, a los que se enfrenta Vos para llegar a las estancias del conde. Este no confía en Quinlan pero se apresta a ponerle a prueba. Y, al día siguiente, antes de salir juntos a una misión, luchan ambos, pretendiendo el conde que Vos saque sus fuerzas del Lado Oscuro. Así, poco a poco, pasa a recibir encargos y misiones. En uno de los interludios, recibe la (in)esperada visita de Khaleen. "Je. Ya sabía yo que no podría sorprenderte. Porque tienes esos sentidos Jedi tan guay", dice ella.

El conde solo parece aceptar definitivamente a Vos cuando este ejecuta a gente de su clan. El fin de la historia es brutal, con el conde y Quinlan alejándose juntos, el conde con su brazo por encima del hombro del Jedi, en medio de la bruma. Pero la relación sigue y Vos repite una y otra vez que él no se ha pasado al Lado Oscuro, solo se ha internado más profundamente entre las tinieblas. Así que las misiones continúan, mientras Vos vive con Khaleen y hasta recibe del conde la gema roja que animaba el sable de Darth Andeddu. Una prueba más de fidelidad lleva a la pareja a Coruscant para asesinar a un senador. Quinlan cree que es el Sith escondido pero resulta ser un verdadero objetivo político. Antes da salir del planeta defraudado y con preguntas para Dooku, lucha con el maestro K´kruhk. La escena termina en el Templo, con el trinuvirato Jedi preguntándose hasta qué punto su enviado mantiene su identidad y permanece en el Lado Luminoso de la Fuerza.