domingo, 17 de enero de 2016

Cómic Star Wars. Las Guerras Clon 3 (II pars).

El volumen 22 de los cómics de Star Wars publicado por Planeta DeAgostini incluye tres historias que, en realidad, son más en los cómics originales. De hecho, cosa que no sucede siempre en esta colección, se coloca el FIN entre historias y sabes que has terminado una y que la siguiente viñeta, aunque esté sin solución de continuidad, ya pertenece a otra historia. Para quien quiera segiur el orden y los títulos originales, leo en los créditos de este volumen que son Star Wars: The Clone Wars 4-5. Aquí seguiré el título y el orden tal como aparece.

Aquí van las dos historias que siguen a la primera, ayer anotada.

 


2. Callejones sin salida.

El senador Bail Organa se libra de la muerte en un ataque espacial y logra llegar a Coruscant. Allí informan los Jedi del transcurso de la guerra y vemos cómo Palpatine sigue engatusando a Anakin. A Obi-Wan se le da por muerto y no le veremos en ningún momento. El que sí aparecerá es el senador Finis Valorum, que advierte a Organa de los movimientos políticos que están llevando a la muerte de la democracia en la galaxia y a la acumulación de poder en el canciller supremo. De hecho, como todavía no tiene todos los poderes, se prepara una nueva votación acerca de seguridad, usando atentados y ataques como el sufrido por el senador Organa, para concederle más.

Una errata: "los Jei".


Bail Organa hablará con el canciller para expoerle su punto de vista. Este sabe de su charla con Valorum. Mon Mothma le cita en el Templo Jedi para fortalecerle en sus decisiones. Allí se está informando de la masacre de Parcelus Minor. 

Y aquí me encontré con el curioso sable del maestro Rancisis, cuyo mango es ligeramente curvo y posee dos hojas, la principal y otra menor que sobresale en diagonal. Es él mismo quien informa ante el Consejo jedi y tres senadores.



La falta de definición de los fondos no evita que distingamos en esta viñeta final a dos E. T. 



Organa sale de allí dispuesto a hablar de nuevo con el antiguo canciller Valorum. Se despiden en el espaciopuerto y la nave donde viaja este explota. Suceso que se usará para dar luz verde al decreto de defensa y seguridad. 




El maestro Rancisis, con su curioso sable de luz, resiste malamente el ataque despiadado de la confederación, que no distingue entre tropas propias y ajenas.

El dibujo es aquí más esquemático, sobre todo los fondos, solucionados con cuatro trazos.


3. Estirpes. 


Esta historia es breve pero intensa, con muchas reviravueltas, que comienza con los recuerdos que Palpatine le dedica al maestro Ronhar Kim, caído en Merson. La masacre la dirige el conde Dooku, por orden del Emperador. Por cierto, aparece en una viñeta, Dooku y Ventress.

Como la historia va cara atrás, se retrotrae hata el momento en que se produce una reunión entre algunos Jedi y Palpatine. La propuesta es interesante: hacer un análisis de midiclorianos de todos los senadores y, así, localizar al Sith. Palpatine es el primero en poner peros... aunque se lo calla todo lo que puede y dice, como buen político, que lo pensará y le parece bien.


Y seguimos cara atrás, al poco de ser elegido Palpatine canciller supremo. Momento en que está con su amigo Jedi Ronhar. Este le salva de un atentado por parte de un guardia de la República. No logran sonsacarle ya que se inyecta un veneno.



La visión de la jeringuilla usada sirve de puente para otro recuerdo, otro salto atrás, a la muerte del senador Vidar Kim, que resulta ser padre del Jedi y antecesor en el cargo de Palpatine. Durante la vela del difunto es cuando ambos se conocen y llegan a un precioso pacto. Os lo transmito con sus palabras, más que elocuentes. Con las que termina la historia, que no regresa al tiempo de las palabras honoríficas de Palpatine en el Senado.

Palpatine: Tú, a través de mí podrías tener voz en la conducción de la República. Y yo, a través de ti, podría entender mejor a los Jedi y sus usos y costumbres. ¿Qué te parece?

Kim: Creo que esto es el principio de una larga amistad, senador Palpatine.



PARA SABER MÁS (cortesía del blog Distrito Star Wars):