domingo, 24 de enero de 2016

Tropa Korriban en Pontevella, Ourense. Xaneiro 2016.

Espero que esta asociación os suene cada vez más. Son fans de Star Wars que han dado un paso al frente y pasado a otro nivel, poniéndose en la piel de los personajes de la saga. Uno o varios, los miembros de la Tropa van confeccionando sus trajes y afinando gestos o frases para encarnarles. Digo varios porque hay quien tiene más de una caracterización. Así, desde Galicia, van saliendo de sus filas oficiales, Jedi, pilotos imperiales y rebeldes, el mismo Darth Vader,... Y la lista puede aumentar, al estar abiertos a nuevas incorporaciones, tras la debida aprobación. El personaje estrella suele ser el trooper, ya que hasta disponen del material necesario para realizar una armadura... bueno, casi completa. Eso sí, con tu implicación personal, pues el vestido hay que adaptarlo e ir haciéndolo tuyo. Eso lo enriquece, lo convierte en personal, aunque reconocible.

La asociación no solo busca reunir fans y nuevos miembros sino que ofrece una labor social gratuita. Al menos, les he visto actuar en dos escenarios distintos: la visita a niños enfermos en hospitales y la compañía en eventos de protectoras de animales. También les encontramos en promociones como las referidas a la saga que representan. Con ellos, últimamente, pude vivir un concierto de bandas sonoras en Vigo, una proyección del episodio VII en Santiago de Compostela y, ayer, sábado 23 de enero de 2016, una promo de Star Wars en el centro comercial Pontevella.

Cuando les vas tratando descubres las historias de gente como tú y como yo que se han animado a un esfuerzo. Porque es bonito pero conlleva mucha organización y más de una contención de nervios el poner sobre el suelo lo que has pensado y propuesto. También, que la gente te responda. Al hablar con unos y otros ves que hubo quien se vino a Ourense pero a las 21.15 h partía ya para Santiago, otro que tenía que estar a esa hora en Pontevedra, los otros que se vinieron en familia desde Ferrol. 


Pero hay más, y no quiero que se pase de largo, ese esfuerzo precioso de ponerse trajes que, al final, te acaban asando y constituyen un mano a mano con el cansancio, un delicado balanceo entre la ilusión y el aguante. Que se lo pregunten al "amiguito" Rastry, que ayer se estrenó con su traje de Kylo Ren. Sudadillo tras cuatro horas de ir y venir, de fotos y saludos, al ir a cambiarse decía: "Esto sí que ha sido un bautismo de fuego". Y, hace un rato, antes de ir a trabajar hoy, comentaba "Para mí fue todo un orgullo y un placer haber debutado en tan grata compañía. Aún no siendo miembro de la Tropa, me he sentido arropado por todos. Me encanta la buena camaradería que hay entre ellos. Ya es bonito verlo "desde fuera", pero desde dentro no hay palabras para describirlo. Ha valido la pena haber sudado la "gota gorda" en el traje."

Miguel Blanes es de los que defienden que "la sonrisa en las caras de los niños al vernos no tiene precio." Y eso se vivió. Una auténtica afluencia desbordante constituyó las preocupaciones de la primera hora, cuando los caracterizados se colocaban para las fotos y había que preparar una nueva división de la zona acotada para que se agilizase la fila. Porque si ya era magnífico que te sacasen foto con los personajes de la saga, si seguías en la misma fila, acababas en una zonita con una tela verde, unos focos y un fotógrafo. La cosa es que allí te proveían de capa Jedi y sables de luz para sacarte una foto y luego elegir qué fondo deseabas para tu posado. Seis eran las posibilidades, todos escenarios clásicos como Bespin, el puente de mando de un destructor imperial, la cercanía de un AT-AT,... Dejando consentimiento y correo electrónico, la foto se publicaría en la página de Facebook de la Tropa y te la enviarían a tu dirección. Todo gratis.

María José, administradora de Distrito Star Wars y miembro de la Tropa con caracterización de Rey (ep. VII) nos cuenta: "Ayer pasamos un día fenomenal en Ourense. Tan pronto llegamos el organizador, Miguel Blanes, nos tenía preparado un regalito de bienvenida el cual ya me alegró la mañana. Tras una estupenda comida con un grupo de amigos de lo mejor, empezamos el evento. Increíble la cantidad de gente que vino a visitarnos y a tomarse unas fotos con nosotros. Los encargados del croma trabajaron de lo lindo para satisfacer a todo el público que quiso fotografiarse, se merecen un diploma por su buen hacer y paciencia. Fue uno de estos días que pasas con los amigos y que no se olvidan nunca. El evento estuvo muy bien organizado, y creo que fue un exitazo. Un diez para nuestro querido Blanes."

Un montón de gente pasó por la alfombra azul y pudo retratarse en medio de un ambiente galáctico. Horas de esperas y pases, con muy buen comportamiento del respetable. Al menos, yo lo viví así: con gente que preguntaba pero sin imponerse ni meter bulla.

En un momento, como es normal para los caracterizados, se hizo un parón pero bien breve. Y se continuó en otro formato: con personajes en la alfombra azul y con personajes por el centro comercial adelante. Cuando el flujo fue realmente escaso en la zona de fotografías, la mayor parte de miembros de la Tropa ya estaban desperdigados. Se acudió a algunos lugares convenidos y se paseó por los distintos pisos, compadreando con la gente, en horas de auténtico lleno.

El evento fue un auténtico tour de force, con sus buenas cuatro horas de estancia y paseos. "Mi impresión sobre este evento ha sido muy buena, en general (como todas mis experiencias con la Tropa). Es en el que más horas nos hemos tirado de pie, sin movernos y aguantando el calor y los focos. La verdad es que ha sido extenuante pero por ver las caritas de algunos niños, que expresan más  que 1000 palabras vacías, merece la pena y con creces. En lo personal, me quedo con eso y con la camaradería de mis compañeros y amigos que hacen que todo sea más familiar y ameno", nos escribe Patricia, caracterizada como maestra Jedi Atris.

El cierre de evento se alargó y la Tropa fue reuniéndose muy poco a poco para cambiarse e ir a cenar. Recoger las mesas y dejar la zona acotada limpita ocupó algunos minutos. Llevar a BB-8 de paseo al coche, devolver los trajes a sus continentes, resguardar los sables... Tras sobremesa, todavía hubo quien se animó a la sesión golfa de las doce y media de la noche para ir a ver el episodio VII (¿otra vez?).


No solo acudieron miembros de la Korriban sino que contamos con una aportación humana ourensana interesante (todavía) no perteneciente a la Tropa: dos Jedi, un Kylo, una piloto rebelde (en la sección de adultos) y dos niños encarnaron a un jawa y un trooper. Gracias por vuestro ánimo y dedicación para poder tenerlo a punto para este evento.


Contamos con que este ha sido el primero del año porque esperamos más. Faltan los comentarios del "líder Bleins" pero el trato con el centro comercial Pontevella ha sido magnífico y lo que se comentó en petit comité fue que había toda una serie de detalles que mejoraban lo vivido en otros eventos. Algunos reporteros se pasaron por allí: Telemiño, Faro de Vigo y La Voz de Galicia y sus aportaciones informativas son bienvenidas. De todas, que no quede esto en su superficialidad y te anime a saber más de la Tropa y su acción friki y benéfica. Ojalá suponga una brisa de alegría y esperanza para ti. Y atento a nuevos eventos.

Aínda que levo anos formando parte da Tropa Korriban, non deixa de sorprenderme a ilusión con que nos recibe a xente, especialmente os máis pequenos, que son o público máis agradecido. Máis aló do simbolismo fantástico de Star Wars, o ambiente de camaradería e de amizade entre os membros da Tropa é o aspecto que considero máis positivo da nosa asociación. O sábado 23 en Ourense confirmouse de novo unha serie de episodios nun proxecto compartido no que levamos máis de cinco anos. O meu sincero agradecemento á organización e a todos os que participaron para facelo posible. (Manu, presidente da Tropa Korriban. Star Wars Galicia.)


 P.D. Mil gracias a Rastry, María José, Manu y Patricia por sus aportaciones por escrito. Habéis ido llegando a lo largo de este día y vuestras palabras son un honor y una diversidad que agradezco entrañablemente.