lunes, 21 de diciembre de 2015

Otro día con la Tropa.

Tiempo ha eché un día con varios miembros de la Tropa Korriban, antes de su desfile por las calles compostelanas, aquel que en 2013 llenó la plaza del Obradoiro. Este sábado, 19 de diciembre de 2015, he vuelto a disfrutar de su compañía gracias a la invitación de Ami.

El motivo principal fue el estreno del episodio VII de la saga Star Wars, El despertar de la Fuerza. La Tropa debía juntarse para animar el recinto de los cines de centro comercial As Cancelas. Antes de la película, destacados hombres, mujeres y niños se caracterizaban para recibir a cuantos venían a ver la película. Así, les daban la oportunidad de conocer esta asociación y poder fotografiarse con alguno de sus miembros. De todas, siendo esto lo principal no fue lo único. Así nos lo avisaban en su página de Facebook: 

El martes saldremos en V Televisión en el telediario de la noche. El viernes nos oiréis en Onda Cero alrededor de las 13:00h. El sábado nos veréis en la TVG en el programa A Revista Fin de Semana hacia las 12:30h, para hablar del estreno de la nueva película de Star Wars y de muchas cosas más. Esa misma mañana desde las 11:30h hasta las 13:30h también estaremos en la Plaza de Cervántes, colaborando con Animal Ames en su campaña "Adopta, apadrina, acoge". Y por la tarde estaremos en Cinesa del centro comercial As Cancelas de Santiago de Compostela desde las 16:30h hasta que comience el pase de las 18:15h de la nueva película de Star Wars, e incluso después. Esa tarde se estrena la Cantera Korribana con sus nuevos trajes.
¡Os esperamos a todos!


 Desde Ourense, por cuestiones de trabajo y participaciones varias, saldríamos dos coches en dos horas distintas. El que conduje recaló cerca de Interprof, base nada secreta donde parte de la Tropa trabaja lejos de miradas indiscretas de rebeldes y espías robaplanos. Allí se cambiaban los korribanos que se establecieron en la plaza Cervantes, apoyando el mercadillo solidario de la la protectora de animales Animal Ames. Un contingente pequeño pero que atrajo la atención de los viandantes y que no se redujo a estar por allí sino que hasta se animó a pasear alguno de los canes que la asociación trajo a pie de calle. 

De todas, la marcha empezó en Interprof. Por las calles ya se fue creando ambientillo entre propios y extraños, escuchándose comentarios como los de una señora mayor que le daba gusto ver a unos cuantos jovenzuelos tan majos que se divertían sanamente, algunos despistadillos que confundían al sandtrooper con un cazafantasmas o Terminator y los decires de algún señor pidiendo paz y que las armas portadas no se usaran. La sonrisa de los korribanos y alguna breve explicación, sin necesidad de desintegración alguna, fue suficiente para darse a conocer e indicar la posición donde niños y no tan niños había de dirigirse.

La mañana discurrió sin problema alguno y la convocatoria se trasladó al J de Joker, cerca de la plaza roja santiaguesa, para darle oportunidad a las mandíbulas de un buen meneo con hamburguesa completa de por medio. Las distintas formaciones llegaron de sus trabajos o del lugar donde habíam dejado buena huella y el nombre de la Tropa por todo lo alto. Tocaba reponer fuerzas y concretar los movimientos vespertinos, amén de algunos negocios y cambalaches en la cercana Alita Cómics.

Poco a poco todos fuimos llegando a lo fuerte de la jornada: la animación en el recinto del cine. Aquí toca dar las gracias a todos lo que se preocuparon por la buena acomodación de los miembros de la Tropa. Yo eso lo viví desde fuera. Lo que vi fue gente atenta a que todos estuviesen en su sitio y tuviesen lo necesario para salir bien vestidos y to guapos a sacarse fotos con el respetable, sin acudir en ningún momento a los vigilantes hombres de seguridad allí apostados. Cada poco vi a alguien de los cines, con su chapa de Star Wars yendo y viniendo de los vestuarios. Y luego, antes de la película, intentar juntarnos en la misma fila para darnos el menú de la Tropa: un buen cazo de palomitas, una botellita de agua Font Vella edición Star Wars y un chupachup molón de la galaxia.

Realmente, no hubo photocall, el recinto de la entrada se convirtió en un gran espacio de encuentro y fotografías. Allí se paró el público y estuvieron presentes los medios. Allí se sacaron los trajes listos destinados a la misión o se estrenaron algunos, como el de oficial del buen amigo Miguel Blanes o el de la chica Rey, de la nueva película, vestido por María José. Había varios carteles grandes anunciando el filme pero, por la cantidad de curiosos y fans, el hecho de poder moverse y sacarse fotos en cualquier lado, sin tener que restringirse, fue una buena oportunidad aprovechada. Antes de entrar, sí se hizo foto de familia con todos los korribanos, la cantera y aquellos presentes caracterizados. Porque, por ejemplo, un oscuro Emperador salido de sabe la Fuerza dónde, se unió a esta foto y la final, sin ser de la Tropa. Y bien que campaba. Una nueva foto de familia se realizó con la sala vacía, al final del episodio VII.

El tema de la cantera de la Tropa me llamó la atención. Según me comentaron, se habían convocado varios talleres infantiles donde se enseñaba a confeccionar un trajecito Jedi. Esto se hizo a lo largo de varias tardes de sábado. Una vez terminados, los nenes tuvieron la oportunidad de desfilar con ellos entre los mayores y ver la película con los veteranos de la Tropa. Además de su juventud, un parche colorido les identificaba.

La jornada se completó con la cena fraternal en el Dezaseis, donde hubo que controlar las conversaciones para no desvelar detalles a los que todavía no habían pasado por el cine. Cosa que yo también me callo hasta que la hayas visto.

Más info sobre la asociación, su identidad y actividades en su web oficial y su página de Facebook.